Las cuatro columnas de la hombría II parte


I. La primera columna es  El hombre como rey-pastor

En el nuevo libro de Stu Weber, Cuatro columnas del corazón de un hombre, la “primera columna” representa el aspecto de rey en la naturaleza del hombre. El rey, según lo describe Weber, es un rey-pastor. Esta figura sigue el modelo de Jesucristo, el Señor de señores y Rey de reyes, que a veces se refería a sí mismo como el Buen Pastor. La primera columna en el libro de Weber, por lo tanto, es la columna del rey-pastor, que combina la posición de un rey con el corazón de un pastor. El pensamiento clave de Weber acerca del rey, o rey-pastor, es que es un proveedor, si bien es un concepto muy amplio de la provisión. Cuando decimos: “Él es un buen proveedor”, queremos decir: “Se gana la vida bien”, es decir que cubre las necesidades físicas de la familia. El significado aquí, sin embargo, es que el rey-pastor se ocupa de todas las necesidades de su rebaño: emocionales, físicas, sociales, espirituales. El hombre como rey mira adelante y planifica formas de cubrir las necesidades de mañana así como las de hoy. Tiene una visión para proveer los recursos para las necesidades de su familia. Entre los requisitos mínimos del rey-pastor está el trabajar para lograr el sustento de su familia. Él trabaja duro en lo que sea y persiste. El trabajo tal vez no sea atractivo o emocionante, pero él sostiene la carga y sustenta al pequeño rebaño que Dios le ha encomendado. Tal vez su esposa trabaje para un cheque de paga; hasta podría ganar más que él pero, no importa lo que haga ella, la obligación y la carga de proveer es de él; él tiene que encargarse de esto. Otro deber importante del rey-pastor es brindar dirección a la familia. “Yo y mi casa serviremos a Jehová”. (Josué 24:15). Un rey-pastor señala el camino para su rebaño, seguidores y familia. Para guiar o marcar el ritmo uno no necesita ser un maestro de toda habilidad o campo del conocimiento. Por ejemplo, Lee Iacocca [Para los que no saben el fue un ex director de la fábrica de automóviles Chrysler Corporation], no necesita ser un gran mecánico; pero puede contratar a los mejores mecánicos. Lo que él hace mejor es fijar las políticas, dar dirección a la compañía y asegurarse de que la infraestructura exista para hacer los automóviles. De la misma forma, el hombre con corazón de rey no tiene que saberlo todo, pero se espera que fije el tono, los límites, y señale el camino para su rebaño. El rey en un hombre se interesa profundamente por cada aspecto de su familia. Es modelo de normas de comportamiento bíblico mediante sus acciones y palabras. Es amable y justo. Muestra justicia, misericordia y honor a todos las personas con las que se encuentra. Un rey-pastor nunca abandona a su rebaño. Hacerlo es violar el ingrediente más básico de su llamado: proteger. Abandonar su rebaño es cobardía, el equivalente a la deserción en tiempo de guerra. La figura del rey-pastor podría ser llamado también rey-siervo. Esto está basado en el servicio de Cristo a sus discípulos. Si la columna del rey no está en equilibrio, se inclina hacia un extremo o hacia el otro. Se vuelve un tirano que usa su fuerza para obligar a las personas a obedecer sus órdenes, o una persona claudicante que es débil, pasiva o ausente (sea en la realidad o de hecho). El reino de un hombre así está lleno de desorden, caos, disfunción familiar u opresión. Cuando la columna de rey está en equilibrio en la vida de un hombre, la armonía y la tranquilidad son posibles en el hogar y en la comunidad. A continuación hablaremos de la segunda columna, que representa el aspecto de guerrero del carácter de un hombre.

II. La segunda columna es El hombre como guerrero

La tarea principal del guerrero es defender y proteger su rebaño. Si bien es principalmente un protector de su familia, es también el protector de su iglesia, la comunidad más amplia o nación, y de los débiles e impotentes. Los modelos del autor para el guerrero son Cristo y David. Weber nos recuerda el pasaje de Apocalipsis 19 en el cual Cristo, como un caballero que monta un caballo blanco, conduce a los ejércitos del cielo a la batalla. David era un guerrero valiente y osado, pero era también un hombre conforme al corazón de Dios Al guerrero en un hombre piadoso no le agrada la guerra. Pero, como es un hombre de altas normas y principios morales, está dispuesto a vivir por esos principios y normas morales, entregarse a ellos y, si fuera necesario, morir por ellos. El guerrero no es una figura popular en la sociedad actual. Esta actitud es comprensible, especialmente para aquellos que han experimentado la vida alrededor de hombres cuya columna de guerrero se ha inclinado hacia el bruto. Las mujeres y los niños tienen que ser protegidos de esta clase de hombres a través de fieles guerreros cuyas vidas están en equilibrio. Si bien la preocupación que tienen muchos acerca del costado fuerte de la naturaleza de un hombre (rey, guerrero) es comprensible en cierto grado, no puede eliminarse simplemente deseándolo. Alguien dijo alguna vez que cuando la mayoría de los hombres son blandos, unos pocos hombres duros gobernarán. La realidad es que el guerrero está aquí para quedarse. Así que la respuesta no está en negar el hecho, sino en canalizar la energía del guerrero hacia fines constructivos. El guerrero en un hombre puede ser un gran recurso, pero si la columna del guerrero está fuera de equilibrio, la situación puede volverse desastrosa. En consecuencia, el guerrero debe estar bajo la autoridad de Dios, porque su energía necesita estar centrada, y se le debe permitir al Espíritu Santo el pleno control sobre su mente, alma y cuerpo. No existe tal cosa como un soldado o guerrero sin una línea de autoridad. Aun cuando no haya órdenes específicas vigentes, cada soldado está bajo la autoridad de lo que se denominan “órdenes generales”, como “cubrir su puesto”, “estar alerta”, “permanecer en el puesto hasta ser relevado”, etc. De forma similar, todos los hombres cristianos están bajo las órdenes generales del Señor de los Ejércitos. Debemos “pasar tiempo con el Señor”, “amar a nuestras esposas a toda costa”, “criar a nuestros hijos para que conozcan y honren a Dios” y “estar involucrados en la iglesia local”. El guerrero de Dios no es un mercenario; está bajo la autoridad de Dios. El guerrero de Dios permanece de guardia. Por supuesto, toma el descanso y la recreación necesarios, pero ante la primera señal de necesidad o peligro, se presenta a cumplir con su deber. Nunca se vuelve pasivo ni descuidado durante su guardia. En servicio o de franco, está alerta a cualquier amenaza para su rebaño. La vida de un guerrero está llena de sacrificio; está llamado a sacrificarse por su esposa, sus hijos, su iglesia, los espiritualmente perdidos y los débiles e impotentes. A veces encuentra que es necesario sacrificar su popularidad diciendo y haciendo las cosas difíciles que otros no quieren decir o hacer. Por otra parte, el guerrero piadoso tiene un corazón de misericordia para con los débiles y los impotentes. El precio de ser un guerrero es alto, pero las recompensas son elevadas. La tercera columna representa el papel de mentor inherente a la naturaleza equilibrada del hombre.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: