Reflexiones sobre la “música cristiana” III parte


I.                    El lente ESCRITURAL de la música

Ahora quiero brevemente tener una última aproximación, una que parte de la Escritura. Y para eso los Salmos son una de las secciones de la escritura más importantes cuando hablamos de la adoración. A través de los 150 Salmos vemos bastantes principios, ejemplos, y sugerencias en cuanto a cómo alabar y adorar a Dios.  El Salmo 96 en particular nos da varios tips en cuanto a la adoración y sirve como una invitación del escritor a meternos de lleno en esta actividad tan importante para el creyente en Cristo. Vemos cuatro mandatos en cuanto a la adoración de Dios en este Salmo: EXALTAR su nombre con el canto (vs. 1-2a) EXTENDER su reino por anunciar sus obras entre las naciones (vs. 2b-6)  EXPRESAR su grandeza sobre todos los dioses (vs. 7-9) ESPERAR su regreso con alegría y gozo. (vs. 10-13) Salmos 96:10-13 (Reina-Valera 1960) dice: Decid entre las naciones: Jehová reina. También afirmó el mundo, no será conmovido; Juzgará a los pueblos en justicia. Alégrense los cielos, y gócese la tierra; Brame el mar y su plenitud. Regocíjese el campo, y todo lo que en él está; Entonces todos los árboles del bosque rebosarán de contento, Delante de Jehová que vino; Porque vino a juzgar la tierra. Juzgará al mundo con justicia, Y a los pueblos con su verdad.

A.     EXALTAR su nombre con el canto (vv. 1-2)

El primer mandato que encontramos en el Salmo 96 es el verbo “cantar”. Tres veces en los primeros dos versículos el Salmista nos anima a cantar a Dios. Parece que el cantar es un método importante para expresar nuestra adoración a él. Es importante notar hacia a quién estamos cantando… a Dios. No es cantar para mi propio gusto. No es cantar para que el resto de la congregación, escuchen mi bonita voz. Cantamos a Dios. Él quiere escuchar nuestras alabanzas. En nuestro mundo tan enfocado hacia el entretenimiento podemos olvidar este propósito principal de nuestros cultos de alabanza. Está bien disfrutar conciertos y entretenimiento cristiano, pero son muy distintos a nuestros tiempos de alabanza. Un concierto es principalmente para las personas escuchando. En un culto de alabanza Dios es el oyente principal. Nos comunicamos al Dios del universo, afirmando con nuestra voz que él es el único Dios verdadero y honrándole por sus atributos únicos y grandes. Es importante ver que el canto debe ser un canto “nuevo”. Ojala estemos creciendo en nuestras vidas espirituales y seamos sensibles a lo que Dios permite pasar en nuestras vidas. El quiere mostrarnos en forma personal nuevas características para conocerle mejor. Con cantos “nuevos” debemos agradecer a Dios por estas nuevas características que experimentamos en nuestras jornadas espirituales. Es un deleite para Dios cuando expresamos las nuevas realidades que estamos viendo en nuestra relación personal con él. Noten también que nuestro cantar a Dios tiene como meta bendecirle. Los tiempos de alabanza no deben tener su enfoque en nosotros y nuestros problemas, sino que se deben enfocar en él como la solución perfecta a cualquier problema. La letra de los cantos que escogemos para nuestros tiempos de alabanza debe llevarnos a pensar y expresar nuestra exaltación de su nombre por todo lo que es y lo que ha hecho. Que Dios nos ayude a EXALTAR su nombre a través del canto. En medio de la congregación y en nuestros propios tiempos de adoración personal, él quiere escuchar nuestro canto nuevo bendecir su nombre.

B.      EXTENDER su reino por anunciar las obras de Dios entre las naciones (vv. 2b-6)

Los versículos correspondientes aclaran que esto se hace por proclamar el mensaje de la salvación. No es algo que solamente hacemos en la Navidad y Semana Santa. No es algo que solamente hacemos los domingos cuando nos reunimos juntos. Es una responsabilidad diaria para cada creyente. El dirigente de alabanza puede animar y equipar a los miembros de la iglesia para cumplir con este mandato. El hecho de expresar nuestro amor para Dios y recordar el gozo que hay en servir a nuestro Señor durante los tiempos de alabanza en la congregación, nos motiva a compartir el mensaje de salvación con otras personas durante la semana. Hay cantos que nos ayudan mucho a recordar y cumplir con esta tarea. La proclamación debe tener un enfoque mundial. El dirigente de alabanza puede ayudar mucho en pensar y actuar como creyentes que comparten el corazón de amor que Cristo tiene para cada persona en cada rincón de nuestro mundo. Al programar los tiempos de alabanza se puede incluir historias e información de “Sus maravillas entre todos los pueblos” (vs. 3) y animar a la iglesia a participar en la obra misionera. La oración durante los cultos puede incluir peticiones para las necesidades de diferentes países y para misioneros e iglesias en lugares lejanos. Otro parte importante de la alabanza es reconocer los atributos de Dios. Sus atributos son únicos y no se comparten con los otros dioses de este mundo. Al pasar tiempo enfocados en estos atributos nos ayuda a confirmar la verdad que nuestro Dios es el único Dios verdadero. El resultado es confirmar la realidad del reino de Dios en nuestros propios corazones y en la proclamación de su autoridad y soberanía en nuestras comunidades. Esto no pasa en un solo culto, pero al enfocarnos en estas realidades a largo plazo en nuestros cultos de alabanza sirve para reforzar la exclusividad de las verdades acerca del único Dios verdadero. Que seamos congregaciones y creyentes que EXTENDEMOS su reino en nuestras comunidades y el mundo entero.

C.       EXPRESAR su grandeza sobre todos los dioses (vv. 7-9)

Vivimos en un mundo lleno de dioses que están halándonos y tentándonos a dejar nuestro compromiso exclusivo que debemos de tener para el Dios Verdadero. ¿Cuáles son las tentaciones más fuertes para nosotros en esta área? Vienen de muchas formas, pero siempre tienen las mismas características que vemos en la historia de Adán y Eva en Génesis. De alguna forma u otra, Satanás nos convence que nosotros mismos podemos llegar a ser dioses y decidir nuestro propio destino. Los cultos de alabanza los domingos son buenos momentos para ayudar a la congregación a evaluar y purificar sus vidas. Todos necesitamos tener la oportunidad de reconocer los ídolos que influyen en nuestras vidas, pedir perdón a Dios y comprometernos en servirle en forma exclusiva de nuevo. Pueden ser cosas materiales, el dinero, el poder, deseos no sanos, pasatiempos, amigos, etc. Al estar adorando a Dios con otros nos prepara a ver con claridad cualquier otra cosa que hemos permitido ejercer control sobre nuestras vidas que solamente Dios debe de tener. Guiar a la congregación a tiempos de reflexión personal es muy importante. Y por supuesto el mandato en el versículo 8 de “dar al Señor la gloria debida a su nombre” es el enfoque de estos tiempos juntos. El dirigente de los cultos de alabanza tiene una responsabilidad grande de facilitar la adoración de toda la congregación. El enfoque no es la música, el programa, los instrumentos, o uno mismo como dirigente. El enfoque principal es Dios. Solamente nuestro Dios merece esta alabanza. En la mayoría de las iglesias tenemos muy poco tiempo para adorar a Dios juntos. Por eso, el dirigente debe de aprovechar estos minutos preciosos al máximo con un enfoque apropiado.

D.     ESPERAR su regreso con alegría y gozo. (vv. 10-13)

Que tan importante es recordar y cantar de estas verdades en nuestros tiempos de adoración a Dios. Muchas de las promesas bíblicas que esperamos no se van a cumplir hasta que él venga por segunda vez. En nuestras vidas diarias enfrentemos problemas, luchas, y dolores. Pero podemos tener gozo a pesar de esto cuando recordamos que Cristo viene otra vez. El va a arreglar todas las injusticias, resolver los problemas y quitar el dolor. Si tenemos un motivo de alabar a Dios, es por esta razón. Entonces es importante meter este tema como parte importante en nuestros tiempos de alabanza como iglesia. Los creyentes necesitamos recordar vez tras vez que no vivimos para lo inmediato de este mundo. Tenemos la esperanza de algo mucho mejor. Algún día el Señor va a regresar por nosotros y vamos a ser totalmente transformados para disfrutar su presencia en el cielo para toda la eternidad. ¿Cómo puede una persona sin esperanza enfrentar esta vida llena de problemas y sufrimiento? ¿Qué le motiva a seguir si la vida no tiene significado? Esta es la triste realidad de una persona sin la esperanza del segundo regreso de Jesucristo. Cuando hablamos de evangelismo y misiones, este tema es muy importante. La esperanza que tenemos en la segunda venida de Jesucristo, es un motivo para evangelizar y un mensaje que le interesa mucho a la gente alrededor del mundo. Además el tema del juicio de Dios debe traer una actitud de regocijo para el creyente fiel. Todos experimentamos injusticias en este mundo. Pero Dios promete arreglar todo esto al regresar por segunda vez. La esperanza que tenemos en el regreso de Cristo es uno de los motivos más grandes que tenemos para adorar y alabar a nuestro Señor. ¿Cómo podemos incluir este importante tema en nuestros tiempos de adoración como congregación? ¿Cuáles son algunos métodos creativos de recordar a nuestras congregaciones estas verdades para motivarles a adorar a nuestro Señor? Así que el Señor nos ayude a:

1. EXALTAR su nombre con el canto (vs. 1-2a)

2. EXTENDER su reino por anunciar sus obras entre las naciones (vs. 2b-6)

3. EXPRESAR su grandeza sobre todos los dioses (vs. 7-9)

4. ESPERAR su regreso con alegría y gozo (vs. 10-13)

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Publicado por

enrique60

Actualmente trabajo en la Escuela Panamericana, soy salvadoreño 55 años y soy pastor de la iglesia Comunidad Bíblica

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