Iglesias sin Jesús: Juan 20

Cómo puedo saber si una comunidad ha perdido a Jesús? ¿Será posible tal cosa? Ustedes pueden notar en la narración que hace Juan en su evangelio, pero por sobre todo en el capítulo 20 de su evangelio, podemos ver  que aterrados por la ejecución de Jesús, los discípulos se refugian en una casa conocida. Así que hay dos puntos principales. I. Que características tiene una comunidad que ha perdido la presencia de Jesús  y II.¿ Cómo se recupera esa comunidad y refresca su problema de enfriamiento? Veamos en primer lugar las características de esta comunidad eclesial. De nuevo están reunidos, pero ya no está Jesús con ellos.  Reunirse si en el propósito principal de la reunión es una de las primeras características que presenta esta “comunidad eclesial”. Es decir en la comunidad hay un vacío que nadie puede llenar. Les falta Jesús. En segundo lugar es una reunión sin un  propósito principal, pero es una comunidad sin autoridad de la Palabra de Dios. Es decir ellos no pueden escuchar sus palabras llenas de fuego. No pueden verlo bendiciendo con ternura a los desgraciados. ¿A quién seguirán ahora? Por otro lado  la tristeza comunitaria es una tercera evidencia para ver que una comunidad eclesial ha perdido a Jesús. Está anocheciendo en Jerusalén y también en su corazón. Nadie los puede consolar de su tristeza. Poco a poco, el miedo se va apoderando de todos, pero no le tienen a Jesús para que fortalezca su ánimo. Así que una cuarta evidencia es como lo único que les da cierta seguridad es «cerrar las puertas». Entonces es una comunidad ensimismada y con las puertas cerradas. Ya nadie piensa en salir por los caminos a anunciar el reino de Dios y curar la vida. Sin Jesús, ¿cómo van a contagiar su Buena Noticia?. Sin Jesús se quedan sin evangelio. Entonces cuatro características muestra es “iglesia” que nos muestran que han perdido a Jesús. Primero pierden el sentido de visión, se reúnen pero sin propósito. Segundo pierden su sentido de misión, ya no tienen las Palabras Autoritativas de Dios. Tercero pierden su sentido festivo. Están temerosos y tristes. Su reunión perdió su espíritu festivo, Y cuarto es una comunidad que ha cerrado sus puertas y ha sido víctima del ensimismamiento. Segundo ¿Cómo se recupera esta comunidad eclesial?  El evangelista Juan describe de manera insuperable la transformación que se produce en los discípulos cuando Jesús, lleno de vida, se hace presente en medio de ellos.  Primero debemos hacer de nuestra experiencia el seguimiento de un Dios vivo y poderoso. El Resucitado está de nuevo en el centro de su comunidad de seguidores. Así ha de ser para siempre. Con él todo es posible: liberarse del miedo, abrir las puertas y poner en marcha la evangelización. Segundo debemos recuperar su mensaje de salud espiritual. Es decir el shalom de Dios.  Según el relato, lo primero que infunde Jesús a su comunidad es su paz. Ningún reproche por haberlo abandonado, ninguna queja ni reprobación. Sólo paz y alegría. Tercero recuperar la frescura del Espíritu Santo. Dice el texto que los sopló y les comisionó esa nueva vida en el Espíritu Santo. Los discípulos sienten su aliento creador. Todo comienza de nuevo. Impulsados por su Espíritu, seguirán colaborando a lo largo de los siglos en el mismo proyecto salvador que el Padre encomendó a Jesús. Pienso que lo que necesita hoy la Iglesia no es sólo reformas religiosas y llamadas a la comunión. Necesitamos experimentar en nuestras comunidades un “nuevo inicio” a partir de la presencia viva de Jesús en medio de nosotros. Sólo él ha de ocupar el centro de la Iglesia. Sólo él puede impulsar la comunión. Sólo él puede renovar nuestros corazones. No bastan nuestros esfuerzos y trabajos. Es Jesús quien puede desencadenar el cambio de horizonte, la liberación del miedo y los recelos, el clima nuevo de paz y serenidad que tanto necesitamos para abrir las puertas y ser capaces de compartir el Evangelio con los hombres y mujeres de nuestro tiempo. Pero hemos de aprender a acoger con fe su presencia en medio de nosotros. Cuando Jesús vuelve a presentarse a los ocho días, el narrador nos dice que todavía las puertas siguen cerradas. No es sólo Tomás quien ha de aprender a creer con confianza en el Resucitado. También los demás discípulos han de ir superando poco a poco las dudas y miedos que todavía les hacen vivir con las puertas cerradas a la evangelización.

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La muerte de David Wilkerson: La partida de una gran siervo de Dios

Fue de mucha tristeza el escuchar la muerte de este hombre de Dios. Lo más trágico fue la forma en que murió. A continuación transcribo la noticia.

Wilkerson conducía su coche en dirección este en la carretera U.S. 175 de Texas, cuando por causas aún desconocidas se salió de su carril para pasar al de sentido contrario, mientras un camión se dirigía hacia él de frente en dirección oeste. El conductor del camión, cuando vio el vehículo dirigirse hacia él, trató de esquivarlo pero aún así colisionó en un choque frontal, según relata el policía local Eric Long.

Wilkerson falleció en el acto, certificándose su muerte en el mismo lugar del suceso. Su esposa Gwen, que viajaba junto a él, fue trasladada al servicio de Urgencias del hospital más cercano junto con el conductor del camión. El último parte médico anunciaba que Gwen, de 70 años de edad resultó gravemente herida, presentando diversas heridas y traumatismos, pero se encontraba fuera de peligro, dependiendo siempre de que no surjan complicaciones.

El Reverendo Wilkerson,  pastor fundador de la Iglesia Times Square en Nueva York, y de la organización Teen Challenge , tenía 79 años. “Por favor recuerden a la familia Wilkerson en sus oraciones en estos momentos en los que nuestro fundador, el Rev. David Wilkerson, pasa a morar con el Señor esta noche”, ha expresado Teen Challenge a sus seguidores en Twitter.

El conocido predicador del Evangelio, y uno de los hombres más reconocidos y queridos en todo el mundo entre las iglesias evangélicas, deja esposa, cuatro hijos y 11 nietos.

 Wilkerson publicó un último blog que salió a la luz hoy mismo . En la publicación, titulada “Cuando fallan todos los medios”, anima a aquellos que afrontan dificultades a mantenerse firmes en la fe; y  parece una premonición de lo que iba a ocurrir , y desde luego un legado como último mensaje suyo.

 Aquellos que atraviesan el valle de sombra de muerte, escuchen esta palabra: El llanto durará por algunas noches oscuras y horribles, y en esa oscuridad usted de pronto escuchará al Padre decir, ‘Estoy contigo ‘”, escribió Wilkerson. “Amados, Dios nunca ha fallado en actuar en bondad y amor. Cuando fallan todos los medios – su amor prevalece. Aférrense a su fe. Aférrense a su Palabra. No hay ninguna otra esperanza en este mundo”.

¿Estamos presenciando los Funerales de Mamá Grande?

En los Funerales de La Mamá Grande, Gabriel García Márquez relata la magnífica conmoción que causo la muerte de la gran mujer, de La Mamá Grande, quien según cuenta el relato era quien lo manejaba todo en Macondo, y también tenía influencias gubernamentales y además era muy reconocida en todo lugar, ella era la dueña de todas las tierras del pueblo. En el pueblo había una gran concentración de personas que venían al funeral, incluso el presidente de la República y el sumo Pontífice fueron a ver por última vez a la Mamá Grande. Luego que pasó todo el revuelo de los funerales, nada volvió a ser como antes, los herederos de la gran fortuna desmantelaron todo, ya que solo querían el dinero de esta señora, y en el país y especialmente en macondo se pudo vivir con una libertad no reprimida, ni refutada por la Mamá Grande. Al parecer fue un cambio para bien el cual tuvo macondo luego de su muerte. El tema en el que gira esta historia es la liberación moral y espiritual que tiene un pueblo después de un largo periodo re represión no violenta la cual no le desagradaba al pueblo pero de todas maneras era estar bajo el  amparo de esta gran señora. En conclusión se pudo ser o hacer lo que siempre se quiso sin  tener a la única persona con el poder suficiente para decir ¡alto! El fin de la Mamá Grande es el comienzo de una nueva vida para todos.  Sólo de la pluma de Márquez pueden salir semejantes analogías. Sin embargo creo que estos años estaremos asistiendo a los funerales de otra Mamá Grande. Mi percepción es que la iglesia institucional legalista está a punto de ser enterrada. Y de eso quiero hablar brevemente en este pequeño artículo. Empezaré diciendo que en este artículo hablo sobre temas y estadísticas de Norte América, pero también debemos ver que la situación de la iglesia en Latinoamérica es parecida, o me atrevo a asegurar que es peor, debido al terrible legalismo que impera en la iglesia Católica Romana, pero también por el legalismo en el que han caído muchas, pero muchas iglesias evangélicas. Considero que este artículo es una llamada de atención a las iglesias cristianas para perseverar en la verdad del evangelio, y para pasar la estafeta del evangelio a la siguiente generación. No sea que también muramos como solo una más religión organizada.  Es decir asistamos a los funerales de Mamá Grande Evangélica. Alguien dijo: “La religión organizada se desvanecerá en las democracias de la cultura occidental”.  Cuando por primera vez escuché esta predicción, como pastor evangélico de una  iglesia evangélica bautista de 43 años, mi corazón se preocupó. ¿Estamos fallando en la fe? ¿Estamos siendo desobedientes a la misión de Dios? ¿Hemos perdido la habilidad de presentar a Jesús en nuestro tiempo? Cuando me pasó la ansiedad, fui capaz de ver este asunto desde una perspectiva totalmente diferente: la religión organizada se está muriendo, ¡vamos a organizar el funeral! Ahora, no me malentiendas el punto, amo la fe cristiana histórica y creo que la iglesia local es la esperanza del mundo (Efesios 3.10). Creo firmemente que nunca existirá un tiempo cuando muera la iglesia cristiana (Mateo 16.18). Nunca habrá un tiempo en la historia humana cuando el Reino de Dios no se esté extendiendo activamente para la gloria de Jesús (Mateo 13.31-33). No habrá funeral para la fe cristiana pero sí para el legalismo y las tradiciones idolátricas evangélicas que tenemos. Pienso que  la iglesia en América se está encogiendo en una velocidad alarmante. Esto puede sonar como locura, pero ¿podría ser una bendición disfrazada?  En la década pasada, muchos libros, artículos de internet, y conferencias han iluminado este éxodo lejos de la religión organizada. Puedo hablarte de las estadísticas de 3500 iglesias que en este año cerraron sus puertas, para nunca reabrirlas. En muchos casos, la muerte de estas iglesias no es una tragedia. Veamos una encuesta reciente de Pew Forum que nos ayudará a entender este punto.  Los investigadores de Pew Forum descubrieron lo siguiente cuando encuestaron a un grupo de adultos que decían ser evangélicos (Los evangélicos del sur de los Estados Unidos son el sujeto aquí debido a que ellos tienden a tener una tasa de adherencia más alta que evangélicos de otras regiones– este es el mejor escenario): El 98% de todos los Evangélicos del sur creen en la existencia de Dios. El 41% de los evangélicos del sur creen que hay una sola interpretación de las enseñanzas bíblicas.  El 36% de los evangélicos en el sur creen que su religión es “la única, verdadera fe que lleva a la vida eterna.” Si el 98% de los evangélicos del sur tienen la certeza de la existencia de Dios, pero solo el 36% del mismo grupo cree que su fe es la única verdadera, entonces el 64 % de los evangélicos en el sur creen en un evangelio contrario al de la Biblia. Si lo ponemos de manera simple, la iglesia promedio y el cristiano promedio no entiende o cree el evangelio. Cuando una iglesia pierde el poder revolucionario del Evangelio, el legalismo y la religión lo sustituyen, es su “Mamá Grande”. Las iglesias están muriendo porque ellas no tienen nada más que una religión organizada, la cual no puede cambiar el corazón de los hombres. ¡Cuando un dinosaurio legalista muere, esto es una cosa buena! La muerte de la religión organizada enraizada en las iglesias legalistas es una cosa que debemos celebrar. Nosotros debemos declarar al mundo, “¡El legalismo está muerto!” Debemos caminar en celebrar el hecho de que la religión moralista no tiene lugar entre los hijos de Dios. Nuestra fe está basada en el evangelio de Jesús, y como dice un autor, “Ser un cristiano no es un asunto de una buena conducta, en lugar de eso, este es un asunto de ser perdonado por una mala conducta.” El evangelio de Jesús es la fuerza más revolucionaria conocida, este es la única cosa que cambia los corazones. Este dice definitivamente en 1 Juan 4.19, que “él nos amó primero.” El Evangelio dice que Dios te ama tanto que ” El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros. (Romanos 8.32). El Evangelio dice que tú has vivido una vida perfecta porque tú estás “en” Cristo quien de hecho vivió una vida perfecta (Romanos 8.39). Las iglesias que viven, enseñan y creen el evangelio prevalecerán, ni aun las puertas del infierno prevalecerán contra las iglesias centradas en el evangelio.  Algún día, miraremos atrás a este período de la historia y nos daremos cuenta que fuimos testigos de una sorprendente transformación. Habremos mirado a miles de iglesias cerradas debido al hecho de que el centro de su existencia estuvo basado en legalismo en lugar de la Cruz de Cristo. La religión basada en la moralidad está muriendo, por esto no hay nada que temer como seguidores de Jesús.  Por el contrario: el Reino de Dios se está expandiendo cada día. Hoy tenemos el gran privilegio de participar en el movimiento del Espíritu de plantar miles de nuevas iglesias y revitalizar muchas de las iglesias existentes. A través de iglesias enraizadas en la verdad del Evangelio, la gente será salvada de la mentira de la salvación de la moralidad religiosa y de que el legalismo trae vida. Si nuestro trabajo exalta al Hijo, Él atraerá a la gente a Sí mismo. Este es nuestro llamado, esta es nuestra misión, y El ya es victorioso. ¡Vamos, enterremos a Mamá Grande!