La matemática de Amos: X+1

En la Biblia encontramos  muchas veces conceptos de todo tipo. Encontramos conceptos médicos, botánicos, geológicos, etc. Uno de los que más me impresiona  es el del área de las matemáticas. En la disertación de Amós encontramos la fórmula X+1. Como todo problema matemático, se trata de despejar la variable que está oculta, mediante procesos, que a lo mejor son complicados. (Nunca me gustó la matemática). En el capítulo 1 al 2 encontraremos esta ecuación. El estilo de Amós es que declara  en los primeros 2 capítulos 8 pecados y menciona 6 naciones. Menciona Siria, luego Filistea, luego Tiro, luego Edom, luego Amón, sigue con Moab,  luego Judá y finalmente  Israel el Reino del Norte. Lo interesante del estilo de  predicación de  Amós es que si uno mira un mapa, su discurso empieza desde lo más lejano del pueblo de Dios. El usa una especie de espiral que se mueve como un tornado o remolino y finalmente alcanza al pueblo de Dios. Esto hizo que la gente al escucharlo, prestara al principio mucha atención, porque estaba hablando del juicio de Dios a gente que siempre había sido enemiga de Israel. Lo nerviosos que se debieron haber puesto cuando vieron que el juicio de Dios se iba acercando a ellos y a su tierra. Así que la manera que voy enfocar estos artículos es tomar la ciudad, luego especificar cuál fue su pecado, seguido por el contexto de ese pecado, la consumación del pecado y finalmente cuáles fueron las consecuencias del pecado. Curiosamente, ustedes notarán que los pecados que Amós condena, no son en realidad pecados que generalmente se consideran pecados, en la manera tradicional, en realidad están más enfocados  en los pecados de la injusticia, el abuso, el robo y el aprovechamiento de los débiles y pobres. Es sorprendente ver que los pecados por los cuales Dios  condena a estas naciones  son pecados que toleramos a diario. Por otro lado el pecado que Dios señala a su pueblo no son los típicos  pecados que nosotros hoy consideramos como los más groseros. Amós nos muestra  que Dios tiene una manera distinta de evaluar  los pecados de la gente y de aborrecer cosas que quizás nosotros no aborrecemos.

Pasemos entonces a la primera fórmula X+1 de Amós. Empezaré por el contexto de este pecado, La fórmula de de Amós “por tres pecados no por el cuarto” implica que Dios fue tolerante con los tres primeros pecados y luego fue que paciencia se colmó con el cuarto pecado, de tal manera que Dios tuvo que juzgar a la nación que menciona. Eso habla mucho de la misericordia de Dios. En este pasaje específico, para Amós la ley escrita en la conciencia se expresa en términos de relaciones humanas. Sin duda algunas de las naciones  paganas sostenían  creencias religiosas paganas y practicaban ritos espantosos. Pero Amós  ni siquiera habla de ello al pasar su diagnóstico. El reflector no se enfoca sobre lo que estas naciones  hayan hecho o no a Dios, sino sobre lo que han hecho  a los hombres. La barbarie (v.3) durante las campañas militares de Azael, medio siglo antes, el despiadado tráfico de esclavos que involucraba poblaciones enteras (v.6b), la violación de un pacto (v.9) el odio antinatural y persistente (v.13) y los muertos (v 2:1). Al examinar esta lista de relaciones rotas, hallamos que no se trata de una fortuita colección de acusaciones, sino una enunciación cuidadosamente estructurada. Amós examina violaciones  a las relaciones generales de la vida, es decir, entre un ser humano y otro, las responsabilidades particulares de a vida entre hermano y hermano; finalmente las obligaciones especiales de la vida, a saber, la actitud de los fuertes hacia los débiles. De esta manera el profeta se pronuncia a favor  de seis principios de conducta humana. Ahora veamos la consumación del pecado. Escuche las palabras  de Dios, el ruge desde Sión y truena desde Jerusalén. Damasco era la capital  de Siria o Aram. Ninguno era tan grande  enemigo de Israel como esta nación. Siempre había luchado  contra Israel. Siria estaba ubicada  en el noroeste del Jordán. Note particularmente que el pecado de esta nación es “trillaron a Galaad con trillos de hierro”. No es difícil ubicarnos dentro de la mentalidad cultivada por el esfuerzo bélico de Azael y sus sirios. (1:3-5). De habérsele hecho una entrevista, sin duda el comandante  en jefe de las fuerzas reales habrían dicho: “Hay una sola forma de hacer la guerra: debes golpear al enemigo  con todo lo que tengas, en todas las formas que puedas” Y si alguien hubiera levantado  su voz de protesta, en medio de la humanidad contra la idea de llevar la guerra al extremo, de la deliberada tortura  de los cautivos, tarde o temprano habrían respondido: “estamos en guerra ¿acaso no lo sabías?.Para algunos las circunstancias excepcionales justifican medidas excepcionales y eliminan limitaciones convencionales. Puede que los hombres pensemos así pero Dios no. Azael no está en la libertad  de tratar a las personas como cosas. Y esta es su cuarta trasgresión.  He aquí el primer principio moral  absoluto a favor del cual Amós se pronuncia: LAS PERSONAS NO SON COSAS. Supongamos que al decir que Azael  “trilló”a Galaad, Amós no lo diga literalmente, que  hayan usado animales  para arrastrar  pesadas plataformas  de madera con tachones de pedernal, vez tras vez por encima de los cuerpos postrados de Galaaditas vivos. Tómelo en sentido metafórico, pero pregúntese que significa la metáfora.  “Trillar” es algo que uno hace con una cosa, en este caso una cosecha de granos, para extraer de ellas ganancias personales. Así lo hizo Azael con Galaad. Trató a las personas como si fueran cosas. Pero no halló en absoluto simpatía, tolerancia ni perdón del cielo. Finalmente veamos las consecuencias de este pecado. Dios dice  “prenderé fuego a la casa de Azael y consumirá sus palacios de Ben-Adad. Note que hay bancarrota total de las ciudades y fortalezas de este hombre. Finalmente el será llevado en cautiverio. Una de las consecuencias de este pecado es pobreza, adversidad y cautividad. Es decir la gente es limitada en tres áreas personal, circunstancial y social. Habrá juicio y bancarrota para Azael. Aproximadamente 50 años más tarde Tiglat-Pileser marchó dentro de Siria con su ejército Asirio y destruyó Aram y llevó cautiva a la gente. La profecía de Dios llegó a cumplirse al pie de la letra. Cuán fácil se puede cometer este pecado.  Pero todavía Amós tiene mucho que decir, lo plantearé en el siguiente artículo.

Portavoces de lo Eterno: Lati2 de Amós III parte

Sigo con la reflexión sobre Amós y platéo la pregunta  ¿qué es la justicia? Bueno   para Amós, la justicia era:el atributo moral más importante de la naturaleza divina. Todo ultraje de la ley moral, ya sea que fuera perpetrado por las naciones paganas (1.3-2.3) o por Israel (2.4-16), era un ultraje a la naturaleza de Dios y constituía, por consiguiente, una provocación a la justicia divina. Si Yahvéh es justo, luego la injusticia, la deshonestidad, la inmoralidad no pueden ser toleradas por él, y deben recibir una severa retribución de su parte.  Esta cruda realidad de injusticia institucionalizada o injusticia legalizada, explica por qué Amós denunció públicamente la insensibilidad, el derroche y el lujo con el que vivían los ricos y la clase gobernante. Estas fueron sus palabras: “Duermen en casas de marfil, y reposan sobre sus lechos; y comen los corderos del rebaño, y los novillos de en medio del engordadero; gorjean al son de la flauta, e inventan instrumentos musicales, como David; beben vino en tazones y se ungen con los ungüentos más preciosos; y no se afligen por el quebrantamiento de José (Am. 6.4-6)”. En suma, parece que al profeta Amós le preocupaba especialmente la situación de los campesinos pobres, quienes apenas tenían lo suficiente para su subsistencia diaria y que estaban en serio peligro de perder sus casas, sus tierras e, incluso, su propia libertad . Todo el libro de Amós da testimonio de que efecto esta fue la preocupación principal del profeta.  Amós, sin maquillar para nada su punto de vista, denunció que el mal social no solamente radicaba en el que corazón del ser humano, sino que se manifestaba y se visibilizaba en instituciones concretas de la vida social, política, económica, jurídica y religiosa de un país, las mismas que necesitan ser abolidas (esclavitud, préstamos) o cambiadas profundamente para que beneficien a todos (impuestos, tribunales). ¿Hemos entendido así el mensaje de Amós o lo hemos «espiritualizado» para justificar nuestro punto de vista político-partidario o nuestra perspectiva teológica «conservadora»? La discusión previa respecto  al mensaje particular del profeta Amós, será el telón de fondo y el piso teológico, sobre el que examinaremos con mayor detalle el pasaje de Amós 7.10-17. Ya hemos señalado que se trata de un texto clave del libro de Amós en el que afloran dos formas de relacionarse con Dios y dos formas concretas –bastante distintas entre sí– de actuación pública y del trato con el discurson institucional que pretende acallar al portavoz de lo eterno. De acuerdo a un experto en Antiguo Testamento: Este trozo de narración personal acerca de Amós lo revela en el más alto nivel de su valentía, pero además, nos da una profunda enseñanza sobre la naturaleza y función del hombre de Dios, las experiencias que puede encontrar, los recursos de que puede disponer y la perseverancia de la fortaleza que ha de marcar su trayectoria . ¿Qué temas están presentes en este pasaje de cuya relevancia para este tiempo tenemos que estar conscientes, especialmente, aquellos que vivimos en marcos temporales en los que la opresión y la explotación de los indefensos son el «pan de cada día»? ¿A quién representa el sacerdote Amasías y en qué sentido su conducta pública puede reproducirse en nuestros contextos históricos particulares? ¿Qué se puede aprender de la conducta pública del profeta Amós, particularmente, cuando se tiene que decidir entre el acomodo al status quo de la institución religiosa opresora  o la resistencia no violenta a la misma?

Sorprendido por el poder de Dios: Cristo en la sinagoga de ellos

Estaba leyendo acerca de Lucas   4:14-30 sobre el primer mensaje de Jesús  y me preguntaba  porque un servicio religioso y una casa de Dios se convierte  en enemiga de Jesús, hasta el punto  de que lo quieren matar? Porque la casa de Dios  se vuelve hostil hacia Jesús. Hablaba con un amigo pastor  y lo oía decir  que la iglesia es el lugar  de sus más grandes frustraciones y decepciones. ¿Cómo lidió  Jesús con el rechazo de su propia casa? Como se puede pasar de “todos daban buen testimonio  de él y estaban maravillados de las palabras  de gracia  que salían de su boca” a “al oír estas cosas, todos en la sinagoga se llenaron de ira… y le echaron fuera de la ciudad y le llevaron  a la cumbre para despeñarle.. ¿Cómo se puede pasar de la admiración al odio? En varias oportunidades los narradores del evangelio dicen la siguiente expresión “en la sinagoga de ellos”. Como dije anteriormente al principio del proyecto de Dios, no hay registro  de que el plan original de Dios incluyera  algo como la sinagoga. ¿De donde vino esta forma de reunirse? El término simplemente denotaba  el hecho de un grupo  de  gente congregado  (synagoge), pero luego se designó a un edificio y se le llamo “sinagoga”. Según el diccionario  significa originalmente tanto de  la comunidad en cuanto reunida (Ex. 16:1, Hechos 13:4) como a la comunidad o congregación en sí (Hechos 9:2), en tiempo posterior  se llama sinagoga al edificio en que los judíos celebraban  el culto. Sin embargo Jesús  iba a la sinagoga de ellos. La iglesia de hoy pasa por los mismos síntomas. El pasaje de Lucas 4:14-30 nos revela como era la sinagoga de ellos y como reaccionaban ante un Jesús, que llega a desafiar su sinagoga. Deseo empezar examinando las condiciones de la Sinagoga de ellos.  Quiero usar las frases del texto para sacar algunos principios. La primera frase es: “Nazareth donde se  había criado”, esto refleja que  era un Jesús rutinario, aquí vemos un problema, es el problema de la familiaridad vrs. La intimidad. Esto significa  que Jesús era conocido en ese lugar. Lo habían visto crecer, jugar y nunca lo habían visto más allá de ese Cristo familiar de su barrio. Esta gente estaba acostumbrada a Jesús. El que sepa de Dios, lo conozca no necesariamente tengo una intimidad con él. Creo que Jesús es familiar en nuestras asambleas, pero no íntimo. La gente sabe de él, ha oído de él, pero no viven con él. De allí el resultado del poco compromiso en nuestras reuniones. Una  segunda frase que se desprende del pasaje  es “entró en la sinagoga conforme a su costumbre” Es decir es un Cristo  presente pero no relevante, aquí vemos la paradoja de la  costumbre vrs. Convicción. La palabra describe  a un Jesús que asistía  puntualmente  a la sinagoga, es decir el no dejaba de asistir por ningún motivo.  La sinagoga  no tiene sus raíces  en ningún proyecto de Dios, fue una estrategia  humana ante la necesidad de congregarse, debido a que estaban en cautiverio y opresión y estaban lejos del templo. La sinagoga tenía todo un ritual  se reunían para leer la Escritura, exponer la Escritura y citar la Escritura. Esto se parece a lo que hacemos actualmente. Al pensar en esto, saltó a mi mente una pregunta: ¿será posible que la forma en que nos reunimos hoy,  sea un proyecto humano, y no de Dios, y que a pesar de eso Jesús visita “la iglesia de nosotros”? Nazareth  era el lugar donde Jesús se había destacado. La gente ya lo conocía, quizás como un líder o un rabí. El hecho es que le dio la oportunidad de leer la Escritura, eso significaba que de alguna manera Jesús tenía influencia. No hay duda que dejamos que Jesús participe de nuestras asambleas,  pero el control lo tenemos nosotros. Sino dígame de dónde salieron los programas del cultor por la mañana? Sólo dejamos 45 minutos para que la Palabra de Jesús pueda ser escuchada en nuestras asambleas, una vez termina el tiempo, le decimos: “hasta aquí Jesús, tenemos un programa que respetar”.  Una tercera frase es “los ojos estaban fijos en él” esta frase  nos habla que hay una gran diferencia entre escuchar y entender. La experiencia ahora es que Jesús  ha terminado y la gente estaba esperando, quizás  que explicara el texto de Isaías como cualquier profeta o rabí lo explicaría. Al principio tiene toda la atención y la admiración para El, por lo que la gente está diciendo. La gente estaba escuchando, pero no hay entendimiento  de los que está pasando. Jesús nos rompe nuestros hábitos, no hará lo que nuestros criterios desean, sino lo que el desee hacer.  Luego una cuarta frase  que me gustaría enfatizar es “Y todos daban buen testimonio…y estaban maravillados…y decían” Aquí encontramos  la paradoja del discurso vrs testimonio. La dinámica  de este culto fue que cada uno de ellos decían cosas buenas  y bonitas declaraciones. Se sienten bien  y hablan bien. El culto está reducido a decir cosas bonitas y a sentir cosas bonitas. Pero a la hora de expresarse, no pasan más allá de un asombro emocional de Jesús. Decían: “no es este el hijo de José. Esta es su percepción  y su visión de un Cristo reducido. No pueden sacarlo de su percepción humana reducida. Así que entonces la “la sinagoga de ellos” era un lugar donde pasaban cosas religiosas pero no tenían una experiencia íntima y fresca de Jesús, a pesar de tener su presencia no le daban el lugar que le correspondía como dueño de la sinagoga. Y tenían una cosmovisión de un Cristo reducido a sus esquemas y percepciones humanas religiosas. ¿Cómo desafiará Jesús esta situación? Lo plantearé en la próxima entrega.

Sorprendido por el poder de Dios: La sinagoga de ellos VI parte

Finalmente, la última evidencia que veo que respalda la idea que vivimos una generación de la “sinagoga de ellos” y que era la más parecida al tiempo de Jesús es el énfasis en el legalismo en lugar de la gracia de Dios. Lucas 15:1 dice que los pecadores y los publicanos venían a escuchar a Jesús.  Aquellos que eran lo peor de lo peor en los tiempos de Jesús, se sentían atraídos por él.  Cristo es atrayente e irresistible. Me pregunto por qué “lo peor de lo peor” de nuestras comunidades no se sienten atraídos a escuchar de él en nuestras iglesias.  Quizá sea porque nos hemos vuelto una especie de fariseos modernos que rechazamos con nuestras palabras, acciones y actitudes a los que se sentirían atraídos por las buenas noticias del evangelio. De muchas maneras hemos sustituido el mensaje de la gracia de Dios en Cristo por un mensaje humano, lleno de requisitos y reglas para que Dios nos acepte. Esta tendencia se ve reflejada de varias maneras. Por ejemplo, en las diversas reglas que implantamos para tener acceso a las instalaciones.  En algunos lugares se ponen letreros que indican qué tipo de ropa usar, qué tan largo debe estar el cabello o quiénes no son bienvenidos a las reuniones.  Las canchas deportivas de nuestras iglesias sólo pueden ser usadas por personas “dignas” de la santidad del lugar.  Todas estas actitudes farisaicas ahuyentan a los necesitados espiritualmente.   La tendencia también se refleja en la enseñanza y la predicación sistemática de nuestras iglesias. Muchas predicaciones se reducen a una serie de reglas que tenemos que cumplir para ser aceptados por Dios. Aunque predicamos la salvación por gracia, con nuestros mensajes cotidianos, pareciera que la gracia es algo que uno se gana a base de esfuerzo.  En vez de eso, debemos predicar el evangelio de la gracia de Dios que dice que somos peores de lo que pensamos, pero que Dios nos ama en Cristo más de lo que imaginamos.  Por su gracia somos salvos y vivimos cada instante la vida cristiana.  No obedecemos para ser hijos, sino porque Dios ya nos ha aceptado en Cristo como hijos es que deseamos agradar ahora a nuestro Padre. Cuando la gracia es predicada y vivida en una iglesia, los pecadores comienzan a acercarse porque escuchan las buenas noticias.  La gente empieza a comprender que no necesita arreglar primero su vida para poder acercase a Dios, sino que puede venir tal y como está, pues Dios nos ama tanto que nos recibe como estamos para transformarnos, por gracia, a la imagen de su hijo Jesucristo. He allí algunas evidencias de que al igual al tiempo de Jesús vivimos una época de “la sinagoga de ellos”. Habrán más y quizás muchos no estarán de acuerdo con ellas o conmigo. Sin embargo, no podemos cerrarnos ante el hecho de que algo pasa con nuestra iglesia. ¿Cómo podemos enfrentarnos a este tipo de sistema? ¿Cómo lo hizo Jesús? Essa será mi siguiente meta, reflexionar en la forma en que Cristo deafío la “sinagoga de ellos”. Por favor, escriban sus comentarios, necesito escuchar retroalimentacion, no dejen de hacerlo. Tomen tiempo para cuestionar, apoyar o aún criticar estos pensamientos. Bendiciones!

Sorprendido por el poder de Dios: La sinagoga de ellos V parte

Una séptima evidencia, es el énfasis en la tradición y no en la relevancia o el legado.

Para muchos evangélicos es de suma importancia conservar la tradición ministerial recibida del pasado.  De acuerdo con esta mentalidad, lo que se ha hecho en el pasado se vuelve la norma para definir lo que se puede o debe hacer en el ministerio presente.  El tiempo y la repetición van dejando la idea de que las prácticas ministeriales tradicionales son necesariamente la única manera aprobada por Dios para realizar el trabajo de la Iglesia. Toda propuesta que atente contra la tradición ministerial del pasado es considerada liberal, peligrosa y fuera del orden evangélico. No cabe duda que la tradición es importante porque nos conecta con los santos del pasado, provee el sentido histórico de nuestra identidad y es un freno amigable para nuestras tendencias extremosas.  Sin embargo, la tradición simplemente es unamanera en la que la Iglesia ministró en un contexto cultural particular, en cierta época de la historia, atendiendo necesidades y personas específicas.  No necesariamente es laúnica manera endosada por Dios para el ministerio. Por lo tanto, es necesario considerar el contexto cultural, social, político y religioso en el que ministramos para determinar cómo la herencia del pasado nos ayuda o nos distrae para servir en las circunstancias actuales.  No se trata de rechazar del todo la tradición, sino evaluarla y ajustarla al entorno presente para poder ser relevantes en nuestra cultura. Cómo seremos relevantes con nuestro ministerio femenil, por ejemplo, en una cultura urbana donde las mujeres forman parte activa de la fuerza laboral y tienen horarios tan variados. Cómo alcanzaremos con el evangelio a una juventud que está creciendo en la era del ciberespacio y multimedia. Cómo ministraremos en una época en la que la familia compuesta por papá, mamá e hijos es una especie en extinción. Cómo seremos relevantes a estas nuevas condiciones de ministerio. La tradición es muy buena, pero nunca olvidemos que somos llamados a ministrar relevantemente en un contexto diferente.  Los propósitos bíblicos para el ministerio nunca cambian, no obstante, las estrategias específicas para lograrlos pueden variar de cultura en cultura, de lugar en lugar y de época en época. Una evidencia más de la “sinagoga de ellos” es tendencia al trabajo individualista que al trabajo en equipo. Así como lo oye,

Estamos muy acostumbrados a trabajar individualmente en vez de buscar un equipo de trabajo.  Con esto, ignoramos el hecho de que Dios provee a cada iglesia de las personas con los dones necesarios para realizar el ministerio.  Las áreas de debilidad en el ministerio de una persona son las áreas de fortaleza de otra.  Dios distribuyo así los dones en el cuerpo para que formemos equipo y funcionemos coordinadamente para cumplir nuestro propósito.     Es triste ver a personas en la iglesia, inclusive pastores, que quieren hacerlo todo en el ministerio.  Ven a los demás como competencia en vez de complemento. Acaparan las posiciones, retienen el control, desplazan a los demás y no entrenan a otros para reemplazarse. Cuando hay dos o más pastores en una iglesia, establecen una jerarquía en vez de trabajar como equipo pastoral.  Comienzan los celos y las envidias que acaban por fraccionar a la Iglesia local.     Esto tiene que cambiar.  Debemos rodearnos de las personas que tengan los dones para ciertas áreas del ministerio, que nosotros carezcamos, para formar equipo con ellas. Debemos dar el lugar a las personas con los dones y no ser de estorbo para el desarrollo de su ministerio, sino de apoyo para que florezcan aun más. Nuestro propósito debe ser llegar a dedicarnos sólo a aquello que nadie pueda hacer mejor que nosotros en el cumplimiento del propósito del cuerpo funcionando como equipo. Por otro lado una evidencia más es tendencia al trabajo por puestos y no por dones. 

Solemos escoger personas para puestos en el ministerio sin considerar si Dios los ha dotado con lo que necesitan para desempeñar ese cargo.   Esta forma de trabajar lo que produce son resultados mediocres, personas frustradas y un ministerio rezagado.  La pregunta clave para elegir personas para los puestos es ¿A quién ha dotado Dios en esta comunidad para desempeñar este cargo?

En vez de elegir a las personas para los puestos usando criterios como la popularidad, la facilidad de palabra, el nivel académico o la relación familiar, deberíamos hacer un análisis concienzudo de los dones repartidos en la iglesia para elegir sabiamente.  Las personas que trabajan dentro de sus dones son personas eficaces, productivas y llenas de gozo en su cargo ministerial.      En algunos casos trabajar por dones en vez de por cargos implica reconocer que quizá tengo el cargo o el puesto pero que  no necesariamente tengo los dones.  Por lo tanto, debo rodearme de los que tienen los dones para ese ministerio. Lo importante no es que yo destaque, sino que el ministerio avance. Cuando permito que los que tienen los dones trabajen libremente, bajo mi responsabilidad, la iglesia avanza y el ministerio se realiza.

Solemos escoger personas para puestos en el ministerio sin considerar si Dios los ha dotado con lo que necesitan para desempeñar ese cargo.   Esta forma de trabajar lo que produce son resultados mediocres, personas frustradas y un ministerio rezagado.  La pregunta clave para elegir personas para los puestos es ¿A quién ha dotado Dios en esta comunidad para desempeñar este cargo?

En vez de elegir a las personas para los puestos usando criterios como la popularidad, la facilidad de palabra, el nivel académico o la relación familiar, deberíamos hacer un análisis concienzudo de los dones repartidos en la iglesia para elegir sabiamente.  Las personas que trabajan dentro de sus dones son personas eficaces, productivas y llenas de gozo en su cargo ministerial.      En algunos casos trabajar por dones en vez de por cargos implica reconocer que quizá tengo el cargo o el puesto pero que  no necesariamente tengo los dones.  Por lo tanto, debo rodearme de los que tienen los dones para ese ministerio. Lo importante no es que yo destaque, sino que el ministerio avance. Cuando permito que los que tienen los dones trabajen libremente, bajo mi responsabilidad, la iglesia avanza y el ministerio se realiza.  

Solemos escoger personas para puestos en el ministerio sin considerar si Dios los ha dotado con lo que necesitan para desempeñar ese cargo.   Esta forma de trabajar lo que produce son resultados mediocres, personas frustradas y un ministerio rezagado.  La pregunta clave para elegir personas para los puestos es ¿A quién ha dotado Dios en esta comunidad para desempeñar este cargo?

En vez de elegir a las personas para los puestos usando criterios como la popularidad, la facilidad de palabra, el nivel académico o la relación familiar, deberíamos hacer un análisis concienzudo de los dones repartidos en la iglesia para elegir sabiamente.  Las personas que trabajan dentro de sus dones son personas eficaces, productivas y llenas de gozo en su cargo ministerial.      En algunos casos trabajar por dones en vez de por cargos implica reconocer que quizá tengo el cargo o el puesto pero que  no necesariamente tengo los dones.  Por lo tanto, debo rodearme de los que tienen los dones para ese ministerio. Lo importante no es que yo destaque, sino que el ministerio avance. Cuando permito que los que tienen los dones trabajen libremente, bajo mi responsabilidad, la iglesia avanza y el ministerio se realiza.

Sorprendido por el poder de Dios: La sinagoga de ellos IV

La tendencia mundial hoy es simplificar los sistemas operativos y organizacionales. Leí recientemente un libro “How to make big things with small teams” (Como hacer grandes cosas con equipos pequeños). Su tésis es “mientras más sencillo eres más efectivo te conviertes”. Parece que la iglesia no ha escuchado este llamado en su forma de ser y hacer. La quinta evidencia que es la” sinagoga de ellos” es que la iglesia evangélica latinaomericana tiene la tendencia a la complejidad en lugar de la sencillez.Tal parece que intencionalmente complicamos las cosas.  Aunque a veces hay buenos caminos que simplificarían ciertos trámites dentro de la iglesia, tenemos la tendencia a complicarlos.  Cartas con doble copia, llenar dos formularios, esperar meses para obtener la respuesta a una petición, rechazo de buenos proyectos por causa de fallas en tecnicismos y detalles insignificantes, son algunas de las prácticas comunes que en nombre del “orden” complican el ministerio de la Iglesia.   Las reuniones de algunos cuerpos de gobierno eclesiástico duran horas y horas porque tienen que tomar decisiones sobre cada asunto de la Iglesia.  Asuntos como el uso de las instalaciones, el color de la nueva pintura para el edificio, el uso del mobiliario o los utensilios de la cocina, bien podrían ser atendidos por personas autorizadas y habilitadas por el mismo cuerpo. Esto dejaría tiempo valioso para discutir asuntos trascendentales como la dirección y la estrategia de la Iglesia para desarrollar el ministerio.   Por supuesto que el orden es necesario, pero el orden debe facilitar la vida, no complicarla.  Debemos establecer procesos de orden que avancen el ministerio, que hagan ágil el desarrollo de los proyectos que nos lleven a cumplir nuestro propósito como iglesia.    Una sexta evidencia de la sinagoga de ellos” es la tendencia a la disgregación y no a la coordinación.  La mayoría de las iglesias evangélicas trabajan bastante.  Los diferentes ministerios y organizaciones siempre están programando eventos, cursos, retiros y todo tipo de actividades que llenan el calendario de la iglesia. Lamentablemente, la mayor parte de estos esfuerzos están disgregados en vez de coordinados. Cada organización, ministerio y grupo tiende a seguir su propio propósito, estrategia y gane. El resultado es que tenemos sistemas que compiten unos contra otros por recursos económicos y humanos.  En vez de coordinar los esfuerzos hacia una meta en común, nuestras iglesias tienden a disgregarlos en varias direcciones. En muchas iglesias evangélicas cada ministerio y organización se convierte en una “isla”.  Reclutan personal, recaudan sus propios recursos económicos, se plantean metas y estrategias particulares, y establecen una especie de membresía para pertenecer al grupo. En fin, se comportan como una iglesia dentro de la iglesia.  En este arreglo, cada quién “atiende su juego”, busca la consecución de sus metas, compite por los recursos humanos y económicos, y disgrega los esfuerzos que bien podrían estar coordinados para lograr un objetivo en común. La Iglesia, en su conjunto, no camina en la misma dirección. Comúnmente, la Escuela Dominical tiene sus propios directivos y propósitos.  Existen clases para todas las edades.  Pero nunca se nos ha ocurrido trabajar el currículum, los propósitos, la estrategia y demás elementos educativos en coordinación con los otros ministerios y organizaciones que atienden a esos grupos de edades.  Por ejemplo, los que ministran a los jóvenes que asisten al ministerio juvenil podrían conjugar esfuerzos con los que ministran a los jóvenes que asisten a la Escuela Dominical con el propósito de avanzar en la misma dirección.  De esta manera, en vez de competir o duplicar esfuerzos, estarían cooperando para discipular a la juventud presbiteriana. Lo mismo puede aplicarse al ministerio infantil, femenil, varonil y cualquier otro esfuerzo por alcanzar y edificar al cuerpo de Cristo.  Necesitamos dejar de estar aislados en el ministerio y comenzar a conectar los esfuerzos para avanzar en la misma dirección coordinación.

Sorprendido por el poder de Dios: La sinagoga de ellos III parte

Una tercera evidencia de que es la “asamblea de nosotros” estriba en que hay énfasis en la liturgia y no en la adoración a Dios.  Las guerras litúrgicas son algo común en la Iglesia evangélica.  Las controversias son variadas. ¿Cantamos sólo himnos o cantos contemporáneos? ¿Expresamos corporalmente nuestra alabanza o nos quedamos inexpresivos? ¿Cantamos con órgano o con instrumentos contemporáneos? ¿Usamos el himnario o proyectamos la letra en la pantalla?  La lista sigue y sigue.  Sin duda, la liturgia y la adoración están ligadas.  La liturgia expresa al detalle nuestras convicciones en el área de la adoración pública a Dios.  La liturgia nos ayuda a crear una identidad como comunidad y provee un camino conocido para dirigir la adoración comunitaria a nuestro Dios.  Pero en muchas iglesias, la liturgia ha llegado a ser el objeto de culto, desplazando al único que debe ser adorado.     Se nos olvida que adorar es dejar de darnos la gloria y dársela a Dios.  Es exaltar a Dios por su carácter y sus obras. Es abandonar nuestros ídolos y confiar en el Dios vivo y verdadero (ver Salmo 115).  Se nos olvida todo esto porque estamos concentrados en los detalles litúrgicos que muchas veces obedecen a mandamientos de hombres.  Las formas y los modos vienen a sustituir la esencia y el fondo.  Las preferencias personales se anteponen a lo establecido en la Escritura. La tradición humana se prefiere a la libertad que otorga la Palabra de Dios. Debemos ser cuidadosos con la liturgia, pero nunca anteponerla a la adoración.  Dentro del marco establecido por la Biblia, los detalles litúrgicos pueden variar de acuerdo al contexto, la cultura, las generaciones, pero la adoración al Dios vivo y verdadero siempre debe ser la misma y nuestra prioridad.    Muchas de las guerras litúrgicas se acabarían si tuviéramos un claro entendimiento de la adoración bíblica y el lugar de la tradición litúrgica de nuestra iglesia. Una cuarta evidencia es que nuestro énfasis está en mantener y no en alcanzar. La preocupación de muchas iglesias es mantener a los que ya están. Esto, por supuesto, no está mal.  El problema empieza cuando los líderes no sueñan con los que podrían alcanzar, sino se conforman con mantener a los que ya están. Casi siempre las decisiones se toman con base en la comodidad y preferencias de los que ya son creyentes, sin desafiarlos a esforzarse a ser “todo para todos, a fin de salvar a algunos por todos los medios posibles” (1 Co 9:22 NVI).  Se habla de evangelizar y de alcanzar al perdido, pero no somos capaces de cambiar nuestras cómodas costumbres con tal de acercarnos al que necesita de Cristo. No estoy sugiriendo que no evangelizamos.  Por supuesto que sí lo hacemos.  El problema está en que consideramos el evangelismo como algo más que hacemos en la iglesia, en vez de ser una actitud  que se refleje en todo lo que hacemos. Esta realidad es evidente en el descontento que producen algunos intentos de ser más sensibles con los invitados. Si proyectamos la letra de los cantos en la pantalla como una cortesía para todos los invitados que no tienen himnarios, algunos creyentes se muestran descontentos porque dicen que está mal ajustarse a los incrédulos.  Dicen: “Si quieren ser cristianos, tienen que ser como nosotros y hacer lo que nosotros hacemos”.  Algunos creyentes encuentran ofensiva la solicitud de ceder su asiento para algún invitado. Estacionamos nuestro automóvil en el lugar más cercano al edificio, en lugar de dejar ese lugar para algún invitado. Los sermones se preparan pensando sólo en los de casa y hablamos usando el “código” evangélico que sólo los de adentro comprenden. En fin, no sabemos ser anfitriones porque tenemos la mentalidad de que la iglesia es como un club para “santos”.  Nos interesa mantener el status quo del club; los pecadores vendrían a estropear nuestro club y sus prácticas tradicionales.  Necesitamos romper con este falso concepto de lo que es la Iglesia.  La Iglesia es la estrategia de Dios para alcanzar al mundo.  Debemos ser una comunidad que atraiga a los pecadores, que reciba a los que necesitan al Señor; una comunidad que se esfuerza por compartir, con sus palabras, acciones y actitudes, las mejores noticias jamás conocidas: el Evangelio.

Sorprendido por el poder de Dios: La sinagoga de ellos II parte

Al comenzar este artículo puedo decir con certeza que soy evangélico de tercera generación.  Asñi que  las siguientes observaciones no vienen de alguien con una animadversión hacia lo evangélico, sino de alguien que conoce desde adentro las cosas y anhela ver una iglesia aún más floreciente.   Mis apreciaciones  son el fruto de una corta, pero dinámica experiencia en la vida y el ministerio de la Iglesia evangélica.  Hablamos de tendencias y énfasis porque la realidad es fluctuante y dinámica.  La realidad observada varía dependiendo de la región, la iglesia local, el liderazgo y un sin fin de factores.  Sin embargo, estos diez elementos parecen ser una constante en la vida diaria de los evangélicos de América Latina. La primera cosa que demuestra que son “nuestras asambleas” es que somos muy proclives a celebrar el pasado en vez de soñar con el  futuro. Es decir . Las celebraciones de aniversarios de las iglesias y organizaciones son actividades muy regulares en las iglesias evangélicas.  Es común escuchar de congregaciones o misiones que celebran su aniversario número 15 o 20 como congregación y hacen una gran fiesta.  Lamentablemente, no pueden ver la tristeza que deberían tener por no haber llegado a ser constituidos como Iglesia en tantos años.  Nuestra tendencia es celebrar el pasado y no ver hacia al futuro.    Por otro lado, el futuro no es tema de discusión en muchas iglesias; sobre todo el futuro a largo plazo.  La reflexión y planeación de muchas Iglesias sólo llega hasta el futuro inmediato: la próxima semana, el próximo mes, y en el mejor de los casos, el próximo año. Muy pocas iglesias tienen una estrategia bien definida para afrontar el futuro y avanzar el reino de Dios. El pasado es importante porque aprendemos de los aciertos y sin sabores de otros, encontramos identidad en nuestra historia y nos animamos a seguir adelante.  Pero para avanzar el reino, nunca será suficiente con celebrar el pasado sin soñar con el futuro.  Lo que fue, puede ser todavía mejor.  Lo que ha sido, tiene que avanzar y florecer.  Si queremos una iglesia diferente tenemos que cambiar esta tendencia de deleitarse sólo en el pasado.  Tenemos que comenzar a soñar, planear y actuar para que las siguientes generaciones reciban una iglesia evangélica mucho más sólida y fortalecida. Una segunda evidencia que son” nuestras asambleas ” lo percibo en que tenemos más énfasis en el edificio y no en el ministerio. Oh! Como amamos nuestras edificaciones! Vivimos para ellas. A nivel nacional, existe una gran cantidad de templos evangélicos.  La iglesia tiende a estar muy centrada en el edificio.  En muchas iglesias la actividad se reduce en recaudar fondos para construir un aula más o completar la remodelación de la fachada.  En otras, el trabajo consiste en quién limpiará el templo, quién traerá las flores o quién podará el pasto.  Por supuesto, todas estas acciones son necesarias para el buen mantenimiento de las instalaciones, pero debemos dejar de tratar al edificio como un fin en sí mismo. ¿Por qué necesitamos edificios? Después de todo, Dios no nos ordenó construir y mantener edificios.  Los necesitamos para cumplir mejor nuestra misión: hacer cristianos.  Remodelar el edificio o agregar un aula más, no es la misión de la iglesia.  La misión es reconciliar a las personas con Dios; es guiarles a una relación creciente con el Padre; es avanzar el Reino hasta lo último de la tierra. Lamentablemente, muchos evangélicos pierden de vista la esencia de la misión y se centran en el edificio.  En esa mentalidad, los edificios contemporáneos vienen a ser el equivalente del templo de Jerusalén.  Los edificios son reverenciados casi como los israelitas, en el Antiguo Testamento, lo hacían con el templo de Jerusalén y la sinagoga . Se exhiben listas de prohibiciones que deben observarse al entrar a los edificios. El templo de Jerusalén era una especie de punto de contacto entre la dimensión celestial y la terrenal.  Era como la “puerta del cielo”.  En él había puesto Dios “Su Nombre”, es decir el acceso directo ante su presencia.  La Biblia nos enseña que el templo era una figura o “fotografía” que apuntaba hacia Cristo.  Con la venida de Cristo, la fotografía o anticipo queda en desuso. De hecho, en el año 70 D.C. el templo de Jerusalén fue derrumbado para nunca más ser reedificado.   Ahora en Jesucristo está el “Nombre”. En el nombre de Jesús ahora llegamos confiadamente al Padre.  En Su nombre somos salvos (Hch 4:12).  Ante su nombre se dobla toda rodilla en el cielo y en la tierra (Fil 2:9). Cristo, quien tiene el “nombre”, ha venido, ya no hay necesidad de un templo como el de Jerusalén.  De hecho, en la Nueva Jerusalén, no hay templo porque Dios y el cordero son el templo (Ap 21:22).  Por lo tanto, seguir aferrándonos a la idea de un templo como el de Jerusalén, equivale a decir que Jesucristo es insuficiente y necesitamos todavía un lugar específico para poder tener acceso a Dios. No cabe duda que los edificios donde se reúne la iglesia son importantes para el desarrollo del ministerio, pero no son equivalentes al templo de Jerusalén, ni son un fin en sí mismos.  Entonces, debemos cambiar el énfasis.  En vez de centrarnos en construir más y mejores templos como finalidad de la iglesia, debemos concentrarnos en fortalecer y edificar mejores ministerios, que sin duda, requerirán buenas instalaciones para desarrollarlos óptimamente.

Sorprendido por el poder de Dios: La sinagoga de ellos

Antes de entrar a exponer un pasaje que creo que es desafiante para nosotros en este momento, quiero hacer mención de algo que apenas esbocé en la serie de artículos anteriores. Quiero contarles que los artículos anteriores en realidad forman parte de un libro que estoy escribiendo y que espero salga a la venta, una vez haga algunos ajustes financieros. Así que estoy tratando de resumir algo de lo que el libro contiene. Esta nueva serie de artículos, persigue el propósito de dar continuidad al panorama histórico anterior. La línea histórica nos dejó en las corrientes pentecostales. El error cometido por los pentecostales estriba en que han asumido que ya no hay otro mover de Dios más que el de ellos. Que con haber rescatado los dones milagrosos, la función apostólica y los cinco ministerios, ya Dios llegó a su máxima capacidad de moverse en la historia cristiana. En realidad Dios trae ahora un mover mucho más grandioso, porque es sencillo, práctico y de servicio. La iglesia hoy por hoy está llena de carnalidad, teoría y falta de impacto. ¿A que se debe esto? Me imagino que se debe a que está siendo gobernada por humanos en lugar de la Cabeza, nuestro Señor Jesucristo. Porqué se ha secularizado tanto el pueblo de Dios? Que ha pasado? Una causa puede ser  que la iglesia de hoy está como la sinagoga del tiempo de Jesús.

A propósito, sabían ustedes que la sinagoga como tal, nunca estuvo en el proyecto de Dios? No hay ni una tan sola referencia en la Escritura que detalle las instrucciones de Dios para formar una sinagoga. Entonces, ¿de dónde vino esta forma de reunirse, tan popular en el tiempo de Jesús? Un autor dice : La sinagoga proviene del griego y significa, ‘lugar de asamblea,también  del  hebreo bet knesset, para el  judaísmo, era su casa o asamblea para la oración comunal, el estudio y el encuentro;  y se constituyó  en su institución central comunal.  Y  luego añade: “Los orígenes de la sinagoga como institución son oscuros. [1]“ Así que el templo de Jerusalén constituyó el centro del culto judío mientras se mantuvo en pie, pero la sinagoga tenía una función diferente, puesto que servía como lugar de encuentro local para el estudio y, probablemente, para la oración. Cuando el templo fue destruido, la sinagoga ocupó su lugar. Gran parte de la liturgia del judaísmo rabínico, como durante las horas de la oración estatutaria y el número de servicios celebrados en el Sabbath y otras festividades judías se encuadraba en los rituales y ritmos del culto del extinto templo de Jerusalén.

Ahora bien, noes mi intención hacer un estudio profundo de la sinagoga, pero una cosa es clara, este sistema de adoración y encuentro con Dios fue un fruto del pensamiento humano y como resultado de situaciones específicas en el pueblo judío, como lo fue el exilio y el cautiverio.  Por esta razón a lo mejor el autor bíblico Mateo pone la frase  “la sinagoga de ellos”. Por otro lado, si usamos el término “sinagoga” no de una forma genérica, sino desde la óptica de su definición original, tenemos entonces que la traducción de los versículos de Mateo 10  y 19 sería: “ y entrando en la reunión de ellos” o en “la asamblea de ellos”. Esto añade un poco más de argumento al hecho que era reunión de ellos y no de Cristo.  Lo mismo parece ocurrir  actualmente en nuestras iglesias. Nuestras reuniones son para nosotros, para que nos sintamos bien , para que nos miren lo bien que nos vemos, como crecemos, cuan grandes son nuestros edificios, pero muchas de nuestras “asambleas” no son para que Dios sea glorificado, para que el Señor sea entronizado. Para reafirmar esto, déjeme mostrarle algunas señales de la iglesia evangélica latinoamericana, que me dan indicios de que son “nuestras asambleas” y no las  de “Cristo”.

 


[1]http://www.geocities.com/CapitolHill/Lobby/2679/sinagoga.htm

Sorprendido por el poder de Dios : La historia es buena maestra IX parte

Entonces podemos ver el desarrollo del neo-pentecostalismo. Desde los siglos XVIII y XIX al XX y XXI mientras que una etapa menguaba, otra etapa nueva brotaba y tenía que ir un poco más lejos que la etapa anterior. De esta manera el neo-pentecostalismo llegó a estar separado del movimiento pentecostal clásico y del movimiento carismático, a tener ¿Qué aprendemos de todo esto? ¿Cuáles son las lecciones que nos enseña?  Hay aspectos positivos y negativos que el neo- pentecostalismo nos ha dejado. Tenemos que ver lo que ha hecho para el bien del evangelio para hacer lo mismo doctrinas y prácticas dispares desde la perspectiva bíblica, y a tener el rostro tan diverso que vemos hoy, aunque retiene las creencias teológicas básicas de las olas anteriores porque todas ellas afirman una obra espectacular del Espíritu Santo en la vida del cristiano después de la salvación y en la continuada vigencia de los dones de señal. Primero veamos lo positivo: Muchos han notado, con razón, la renovada acción evangelística que caracteriza a los carismáticos, incluso a los neo-pentecostales. Otra cosa positiva es el renovado interés que ha dado a la adoración y la oración, aunque a veces con un énfasis desmesurado en la música sola y el entusiasmo subjetivo. Una tercera área positiva es su renovado interés en la obra del Espíritu Santo y los dones espirituales para la vida del creyente y el ministerio, aunque en esta área (como veremos en las lecciones negativas) han fallado en muchas maneras. Finalmente, podemos mencionar como positivo su enfoque en las personas y las maneras en que ha trabajado para ayudarlas con sus necesidades espirituales, emocionales y sociales.Ahora veamos las limitaciones de este movimientoEl más grave de ellas ha sido la forma de tergiversar la Biblia para comprobar sus doctrinas y prácticas no bíblicas. Tiene una hermenéutica superficial y basada en el pragmatismo en vez de en lo que dice la Escritura.  Cuando esto se ha unido a la ignorancia que tiene del desarrollo histórico y teológico de su propio movimiento, han aumentado los daños. Muchos neo-pentecostales creen que son los auténticos herederos de los cristianos del primer siglo, en una línea no rota de  sucesión.  Su conocimiento de la historia del cristianismo es casi inexistente y es algo que aumenta sus errores. Por tener una hermenéutica muy superficial –y a veces inexistente– y por apreciar la experiencia subjetiva como más autoritativa, Son estas prácticas no-bíblicas que han causado tanto daño a la obra del Señor. Para los que tomamos muy en seria la responsabilidad de escudriñar a las Escrituras para conocer a Dios y toda su voluntad para la fe y la vida cristianas, las doctrinas y prácticas no-bíblicas del neo- Pentecostalismo son la ofensa más preocupante. 6.También ha fomentado un cristianismo de dos niveles: los que tienen al Espíritu Santo y los que no.  Esto provoca división entre los creyentes, a veces en la misma iglesia, al estilo de lo que pasaba en la iglesia de Corinto en el primer siglo.  La insistencia en el bautismo de poder del Espíritu Santo como subsecuente a la salvación ha creado dos clases de creyentes en sus iglesias: los que tienen el bautismo, el poder y la obra del Espíritu en sus vidas, y los creyentes que –aunque salvos– todavía “no han llegado” a la vida cristiana plena. Esto crea un fuerte deseo de experimentar lo que otros tienen, y aun copiarlo, sólo para no quedarse atrás en las experiencias espirituales. Finalmente, el énfasis que da sobre el éxito, lo que funciona de forma pragmática y su estilo empresarial convierte la iglesia en una empresa o un negocio donde los resultados son lo más importante y no necesariamente las verdades espirituales.  Coomo hemos visto, Lutero heredó la biblia y su acercamiento teológico, creo que hasta ahora, las iglesias conservadoras de América Latina siguen este enfoque, ya sean presbiterianos, centroamericanos (prebiterianos encubiertos) bautistas etc. Y de la reforma pietista heredamos la experimentación de la fe, hasta los movimientos pentecostales hasta hoy.  ¿Cuál es el problema de esto? Que todos reformaron la teología y la espirtualidad , pero hasta ahora nadie ha reformado las estruturas. Y allí está el problema. Si vemos con un ojo detallistas nos daremos cuenta que todos los movimientos hasta ahora, son iguales en cuanto a la estructura eclesial, todos conservan el vestigio de la Iglesia Católica Romana. Así que mi peregrinaje desde la noche en vela me ha llevado a pensar que la primera reforma fue regresarle la biblia al pueblo, y la segunda reforma fue regresarle el sentir al pueblo, la tercer reforma en la que Dios se ve envuelto hoy , es regresarle la iglesia a la gente. Sin embargo es aquí, donde creo que será una lucha encarnizada. Porque la iglesia, la que le pertenece a Jesús no está en manos de él, sino de la gente.  ¿Cuál sería la descripción de la iglesia hoy? Déjeme ilustrarselo con una expresión que intrigó hace unos años. En el evangelio de Mateo 4:23 y 13:54, así como  1o:17 y 12:9. Sabe que dice? “Y entrando a la sinagoga de ellos”. Un día a leer este pasaje, me pregunté ¿si la sinagoga es la casa de Dios en los tiempos de Jesús, porque se refiere a ella como la “sinagoga de ellos”? Y sabe que concluí que los fariseos le habían robado a  Dios su casa. Y ese fue un diagnóstico para esta generación. Hoy la iglesia evangélica de America Latina no es la iglesia de Cristo, es la iglesia de ellos”.  Es la iglesia de Toby, la iglesia de Carlos Rivas, la iglesia de Mauricio Navas, la iglesia de Cash Luna, la iglesia de H. López y quien sabe cuantos más. Por eso es que estamos como estamos, porque ya no es más la iglesia de Cristo, sino la de “ellos”.

Así que nuestro próximo paso (y espero que me lleve el paso) es reflexionar cuáles son los síntomas de que es la “iglesia de ellos” y no la de Cristo. Pero será quizás hasta dentro de unos días, porque quiero dejarlo descansar, tal vez le he dado mucha información, pero recuerde que escribo por obligación para no tener la obligación de escribir! Bendiciones