En segundo lugar debemos transmitir a las nuevas generaciones una relación con un Dios vivo y no una religión (28:9-29:1) Luego David se vuelve, y en un momento de emoción, mira a su hijo Salomón. Debe haber sonreído por dentro al ver en ese joven la posibilidad de ver realizado el sueño con el que había soñado durante tantos años. David no tendrá esa experiencia pero su hijo sí. Por tanto ahora le da un consejo, están llena de pasión y experiencias con El Señor. Note lo que le aconseja a Salomón para tener una relación personal con Dios. (LEER 28:9) Conoce a Dios No me sorprende que las primeras palabras que dirige David a su hijo tuviera que ver con la piedad. “Conoce al Señor”. El que dijera esto nos parece muy obvio no es cierto?. Pero David está consciente de la tiranía de lo urgente. Había sido rey durante cuarenta largos años y sabía lo que era estar ocupado. Por eso David le dice a Salomón, toma tiempo para conocer a Dios. Si usted, antes de morir pudiera tener una conversación a solas con su hijo y quisiera darle un consejo en cuanto a la vida ¿cuál sería ese consejo? Sirve a Dios El segundo consejo tiene que ver con servir a Dios. Pero no se detiene allí, sino que le explica detalladamente cómo hacerlo: “Sírvele de todo tu corazón y con una mente dispuesta. Que no tenga El Señor que obligarte a que le adores. Hazlo de todo corazón. Hazlo de buena gana. No te cohíbas. David pudo amonestar a Salomón a que sirviera a Dios con ánimo voluntario y de todo corazón, porque él lo había hecho así. No de manera perfecta, por supuesto. De hecho, añade: “Porque Jehová escudriña todos los corazones y entiende toda la intención de los pensamientos”. Cuando dijo eso, quizás estaba recordando aquel trágico día, muchos años atrás, cuando se quedó en su casa en vez de ir a la batalla. Pudo haber pensado: Salomón, si puedes evitarlo no me imites en eso. Busca a Dios siempre (28:9-10) Me encanta esta parte. Al emprender una gran obra David le dice a Salomón, siempre busca a Dios en todo, aún cuando ya tengas planificado todo. Confía en Dios (28:20) David sabía perfectamente que Salomón enfrentaría problemas como gobernante político y le dice “ no tengas miedo, no te desanimes. Camina con el Señor y él estará contigo. Si hubo una vez un hijo que debió estar agradecido fue Salomón. Una de las características de las nuevas generaciones es la falta de gratitud. Son raras las veces en las que expresamos la gratitud a nuestros padres por lo que han invertido en nuestra vida y seguimos disfrutando de los beneficios de sus dedicados esfuerzos. Que el Señor nos haga más agradecidos, especialmente si tenemos padres cuyas vidas prepararon el terreno para nuestro caminar con Dios… y más aún si invirtieron sus bienes y tiempo en nosotros! En tercer lugar hay que cultivar un genuino espíritu de Alabanza (29:10-16) Además y como cosa muy natural, David cae de rodillas y pronuncia una hermosa oración, una expresión espontánea de su adoración al Señor. Los primeros versículos son expresiones de alabanza. La alabanza saca al elemento humano del escenario y se concentra de pleno en la exaltación del Dios viviente. (Leer 10-13. Vemos aquí a David respondiendo espontáneamente a Dios en gratitud por todo lo que él había hecho todos los años de su vida. Al pensar en cada una de las expresiones de la generosa gracia de Dios que ha dado a su pueblo, la alabanza de David se convierte en acciones de gracias. En cuarto lugar debemos ame estar con el pueblo de Dios (29:20 y 22) A que momento tan maravilloso fue ese ¡ Aunque era el final de una era, no terminó con tristeza ni con luto y pesar sino con alegría y gozo delante del Señor (22-25) Adivine quien estuvo contentísimo con todo esto: David, su padre. Leer 29:28. Ese es un epitafio que resulta muy grato “ Murió en buena vejez y lleno de años. Y su hijo Salomón reinó en su lugar” Bien hecho David!
Alguien ha dicho “cuando un hombre de Dios muere, nada de Dios muere””Cuando un hombre de Dios muere, ninguno de los principios de Dios muere. En ninguna parte se ve eso tan claro como en la vida de David. Que lecciones podemos aprender de un hombre así? Aprendemos esperanza, a pesar de su humanidad. Aprendemos aliento y alabanza en el canto que brotó de sus horas de desánimo. Aprendemos perdón en sus momentos sombríos de pecado. Y aprendemos el valor de servir al propósito de Dios en nuestra generación, aunque nuestros sueños no lleguen a realizarse. Gracias ¡Padre por utilizarnos a pesar de nuestras debilidades!