Desenterrando tesoros en el Hebreo y el Griego: La fe de Hagar

Y le dijo: “Hagar, sierva de Saraí, ¿de dónde has venido y a dónde vas?” Génesis 16:8

Quizás usted sabrá muy bien que los nombres en las Escrituras Hebreas a menudo contienen significados más profundos. Algunas veces las Escrituras explican esos significados profundos. Y algunas veces no lo hacen, así que debemos descubrirlos por nosotros mismos. En ocasiones pasamos un nombre sin darle un segundo significado o pensamiento, porque desde nuestra perspectiva es tan solo un nombre. Hagar es uno de esos nombres. Hasta este día ,quizás probablemente nunca pensó que esta esclava Egipcia podría abrir nuestros ojos a uno de los secretos de Dios. Las letras consonantes para el nombre de Hagar en el texto hebreo es H-G-R (Hey-Gimmel-Resh).  Y el pictograma (es decir el simbolismo) es muy interesante, se puede traducir “observen, una persona ha sido levantada” Y este es un apelativo bastante brillante para una esclava. Pero esto no es lo único que el nombre contiene. Debe saber que la letra Hey en hebreor es la letra divina porque es la que comienza el nombre de Yah, y está incluída en el nombre de Hagar. Lo interesante del caso que por supuesto la misma letra es agregada a los nombres de Abram y Sarai, para producir Abraham y Sarah. La adición de esa letra fue un paso significante en la fe de Abraham. Pero en el caso de Hagar, la letra divina de Dios está presente en su nombre desde el principio. Ahora bien si tomamos las tres consonantes y agregamos las vocales de esta forma HaGeR, entonces obtenenos el significado de YHWH de ger (un extraño). Con estas vocales , el significado del nombre HaGeR sería “alguien para el que Dios es un extraño). Pero si las vocales son añadidas como HaGaR, entonces obtenemos el significado de “alguien en quien YHWH mora o YHWH mora.” Lo cual parece encajar en el carácter de esta joven esclava. Ciertamente Dios moraba en ella. Ella tiene la mano soberana de Dios sobree su vida, aún cuando está huyendo hacia el desierto. Y es incuestionablemente obediente. Ella responda sin ningún titubeo a la voz de su Maestro y regresa al abuso de su ama. Esta chica esclava parace conocer a Dios muy bien, y de verdad. Hagar es la primerísima persona darle un nombre a Dios. Ella lo llama elro’i El Dios que me ve”, así como Dios llamaa su hijo Yishma’el un nombre que significa “Dios escucha”. La Escritura está llena de sorpresas ocultas en su texto. Y esta es una de esas gloriosas verdades. El texto está indicando sin ninguna duda que esta chica esclava tiene una profunda relación con el Todopoderoso. Su nombre implica que ella siempre ha tenido el tipo de fe obediente que Dios busca. El la ve a ella y El la escucha y ella nombra a Dios por lo que es. “El Viviente que me ve” Una esclava, una mujer y una paria llega a ser el modelo de una incuestionable obediencia. Quizás Hagar es realmente un modelo para los gentiles. Ella no pertenece a la alcurnia del pacto y la sangre judía, pero ciertamente pertenece a Dios por adopción divina. A ella se le da una esperanza escatológica que le ayuda a sobrellevar su presente con todas sus luchas y pruebas. Quizás necesitamos ver la fe de Hagar antes de apreciar la fe de Abraham. De tal manera que podamos decir “Yo sé que Dios es el viviente que me ve”

Tres iconos se fueron: David Carradine, Farrah Fawcet, Michael Jackson

I`ll be there
I`ll be there

El tercer icono muerto esta semana fue Michael Jackson.  Por alguna razón el dia de ayer estaba escribiendo sobre él y su canción “i`ll be there” (Ahí estaré). La traduje y la puse en el blog. Cuando hacía eso, me preguntaba que le había pasado a un niño de color  tan ingenuo y agradable? Porque ese cambio? Su vida estuvo llena de tantas cosas extrañas. Cuando le comenté a mi esposa (que por cierto tiene unas apreciaciones de las cosas muy exactas) mi hijo me dijo (que por cierto se parece mucho en eso a mi esposa) que Michael Jackson ya había muerto hacía 10 años atrás. Yo les respondí que quizás lo habían lastimado mucho en su niñez, y mi esposa respondió  que no olvidara, que también el tomó sus decisiones. Y tiene mucha razón- Las decisiones las tomamos nosotros, algunos de acercarnos a Dios y otros de alejarnos. . Aunque el libro de Ruth probablemente fue escrito en los días del rey David, los eventos que se describen pudieron haber ocurrido durante el tiempo de Gedeón. Ruth 1:1 dice que fue durante el período en que gobernaban los jueces cuando ocurrió todo esto. Por cierto, según Jueces 2:11-19 éstos no eran días buenos. En el capítulo 1 de Ruth encontramos 4 personas que también llegaron a su hora de decisión. Dos de ellas tomaron decisiones sabias; las otras dos no. Sus decisiones son importantes para nosotros porque hoy también nos veremos forzados a tomar alguna decisión similar.  ELIMELEC: LA DECISIÓN DE RETIRARSE DE LA VOLUNTAD DE DIOS (1-5)  El vr. 1 dice que había hambre. Era un tiempo de juicio de parte de Dios. La tierra estaba seca y no producía. Elimelec debía tomar una decisión. Él se encontraba en la tierra que Dios le había dado al pueblo de Israel. Él pudo haberse quedado en la tierra y soportar la disciplina de Dios o buscar la bendición en algún otro lugar. Abraham enfrentó una decisión similar y tomó la misma mala decisión. Creo que Elimelec hizo mal al salirse de Israel. Dios había mandado a los israelitas que no tuvieran nada que ver con los hijos de Moab.  Esta decisión por necesidad y por búsqueda de mejores horizontes al fin le pasó la factura a Elimelec y su familia. Ellos murieron en tierra pagana. Luego   NOEMÍ: LA DECISIÓN DE REGRESAR A LA VOLUNTAD DE DIOS (6-7)  Aquí tenemos la historia de una persona que se apartó y que hizo todas las cosas que hizo su marido, pero al fin se refugió en  el Señor. Ella oyó que el pueblo de Dios estaba siendo bendecido y decidió regresar a Israel. Es una gran oportunidad que una persona que se ha  apartado oiga que Dios está bendiciendo a su pueblo, porque puede influir en su arrepentimiento. Luego está   ORFA: LA DECISIÓN DE RECHAZAR LA VOLUNTAD DE DIOS (8-14) Orfa iba bien. Estaba siguiendo a su suegra de vuelta a Israel. En lugar de quedarse a adorar a falsos dioses ella estaba yendo a la tierra de Israel y adorar a Jehová. Pero Orfa cambió de opinión. El vr. 14 dice que se despidió de su suegra para dejarla. Orfa tenía otros motivos al comienzo de su regreso a Israel. En los vrs. 8-13 Noemí habla claramente. Ella expuso los hechos fríos y difíciles, pero Orfa decide que el costo de seguir a su suegra es demasiado alto. Siempre hay que pagar un costo alto para seguir a Cristo. El relato dice que Orfa besó a su suegra y la abandonó. Ella rechazó a Noemí y al Dios de ella. Finalmente está  RUTH: LA DECISIÓN DE CONFIAR EN LA VOLUNTAD DE DIOS (14-18)  Cuando Orfa decidió dejar a Noemí, Ruth se aferró a ella. Ruth nos da un ejemplo de una persona que en realidad ha entendido la necesida espiritual que tienen. Ella estaba totalmente convencida de su fe, por lo que nadie la iba a hacer cambiar de decisión e hizo un firme compromiso con Noemí y su Dios. Viendo su sinceridad, Noemí dejó de convencerla de que la dejara. Noemí decidió confiar en el Señor. El verdadero seguidor de Dios escoge confiar por fe en Cristo ante cualquier situación de apuro. Ruth no tenía mucho conocimiento de Dios, pero eso no fue impedimento para continuar hacia la tierra del Señor. Las decisiones que tomaron estas cuatro personas son representativas de las que tomamos a cada instante. De Elimelec y Orfa no sabemos nada más. Pero Noemí y Ruth han llegado a ser fuente de inspiración a muchos creyentes hoy, principalmente Ruth, quien llegó a formar parte de la genealogía del Señor Jesús, por este acto de fe en Dios. Nuestras decisiones forman nuestro carácter y personalidad. Recordaremos a Michael Jackson por sus discos, sus pasitos para atrás, su gritito y otras hierbas. Pero lo recordaré como alguien que perdió en la vida la mejor decisión , vivir su vida para la gloria de Dios. Quizás si hubiera cantado su canción I`ll be there desde la óptica de Dios estaría hoy en el paraíso. Sin embargo, quién sabe? A lo mejor lo hizo en sus últimos momentos!

Sorprendido por el poder de Dios: Cristo en la sinagoga de ellos

Estaba leyendo acerca de Lucas   4:14-30 sobre el primer mensaje de Jesús  y me preguntaba  porque un servicio religioso y una casa de Dios se convierte  en enemiga de Jesús, hasta el punto  de que lo quieren matar? Porque la casa de Dios  se vuelve hostil hacia Jesús. Hablaba con un amigo pastor  y lo oía decir  que la iglesia es el lugar  de sus más grandes frustraciones y decepciones. ¿Cómo lidió  Jesús con el rechazo de su propia casa? Como se puede pasar de “todos daban buen testimonio  de él y estaban maravillados de las palabras  de gracia  que salían de su boca” a “al oír estas cosas, todos en la sinagoga se llenaron de ira… y le echaron fuera de la ciudad y le llevaron  a la cumbre para despeñarle.. ¿Cómo se puede pasar de la admiración al odio? En varias oportunidades los narradores del evangelio dicen la siguiente expresión “en la sinagoga de ellos”. Como dije anteriormente al principio del proyecto de Dios, no hay registro  de que el plan original de Dios incluyera  algo como la sinagoga. ¿De donde vino esta forma de reunirse? El término simplemente denotaba  el hecho de un grupo  de  gente congregado  (synagoge), pero luego se designó a un edificio y se le llamo “sinagoga”. Según el diccionario  significa originalmente tanto de  la comunidad en cuanto reunida (Ex. 16:1, Hechos 13:4) como a la comunidad o congregación en sí (Hechos 9:2), en tiempo posterior  se llama sinagoga al edificio en que los judíos celebraban  el culto. Sin embargo Jesús  iba a la sinagoga de ellos. La iglesia de hoy pasa por los mismos síntomas. El pasaje de Lucas 4:14-30 nos revela como era la sinagoga de ellos y como reaccionaban ante un Jesús, que llega a desafiar su sinagoga. Deseo empezar examinando las condiciones de la Sinagoga de ellos.  Quiero usar las frases del texto para sacar algunos principios. La primera frase es: “Nazareth donde se  había criado”, esto refleja que  era un Jesús rutinario, aquí vemos un problema, es el problema de la familiaridad vrs. La intimidad. Esto significa  que Jesús era conocido en ese lugar. Lo habían visto crecer, jugar y nunca lo habían visto más allá de ese Cristo familiar de su barrio. Esta gente estaba acostumbrada a Jesús. El que sepa de Dios, lo conozca no necesariamente tengo una intimidad con él. Creo que Jesús es familiar en nuestras asambleas, pero no íntimo. La gente sabe de él, ha oído de él, pero no viven con él. De allí el resultado del poco compromiso en nuestras reuniones. Una  segunda frase que se desprende del pasaje  es “entró en la sinagoga conforme a su costumbre” Es decir es un Cristo  presente pero no relevante, aquí vemos la paradoja de la  costumbre vrs. Convicción. La palabra describe  a un Jesús que asistía  puntualmente  a la sinagoga, es decir el no dejaba de asistir por ningún motivo.  La sinagoga  no tiene sus raíces  en ningún proyecto de Dios, fue una estrategia  humana ante la necesidad de congregarse, debido a que estaban en cautiverio y opresión y estaban lejos del templo. La sinagoga tenía todo un ritual  se reunían para leer la Escritura, exponer la Escritura y citar la Escritura. Esto se parece a lo que hacemos actualmente. Al pensar en esto, saltó a mi mente una pregunta: ¿será posible que la forma en que nos reunimos hoy,  sea un proyecto humano, y no de Dios, y que a pesar de eso Jesús visita “la iglesia de nosotros”? Nazareth  era el lugar donde Jesús se había destacado. La gente ya lo conocía, quizás como un líder o un rabí. El hecho es que le dio la oportunidad de leer la Escritura, eso significaba que de alguna manera Jesús tenía influencia. No hay duda que dejamos que Jesús participe de nuestras asambleas,  pero el control lo tenemos nosotros. Sino dígame de dónde salieron los programas del cultor por la mañana? Sólo dejamos 45 minutos para que la Palabra de Jesús pueda ser escuchada en nuestras asambleas, una vez termina el tiempo, le decimos: “hasta aquí Jesús, tenemos un programa que respetar”.  Una tercera frase es “los ojos estaban fijos en él” esta frase  nos habla que hay una gran diferencia entre escuchar y entender. La experiencia ahora es que Jesús  ha terminado y la gente estaba esperando, quizás  que explicara el texto de Isaías como cualquier profeta o rabí lo explicaría. Al principio tiene toda la atención y la admiración para El, por lo que la gente está diciendo. La gente estaba escuchando, pero no hay entendimiento  de los que está pasando. Jesús nos rompe nuestros hábitos, no hará lo que nuestros criterios desean, sino lo que el desee hacer.  Luego una cuarta frase  que me gustaría enfatizar es “Y todos daban buen testimonio…y estaban maravillados…y decían” Aquí encontramos  la paradoja del discurso vrs testimonio. La dinámica  de este culto fue que cada uno de ellos decían cosas buenas  y bonitas declaraciones. Se sienten bien  y hablan bien. El culto está reducido a decir cosas bonitas y a sentir cosas bonitas. Pero a la hora de expresarse, no pasan más allá de un asombro emocional de Jesús. Decían: “no es este el hijo de José. Esta es su percepción  y su visión de un Cristo reducido. No pueden sacarlo de su percepción humana reducida. Así que entonces la “la sinagoga de ellos” era un lugar donde pasaban cosas religiosas pero no tenían una experiencia íntima y fresca de Jesús, a pesar de tener su presencia no le daban el lugar que le correspondía como dueño de la sinagoga. Y tenían una cosmovisión de un Cristo reducido a sus esquemas y percepciones humanas religiosas. ¿Cómo desafiará Jesús esta situación? Lo plantearé en la próxima entrega.

Sorprendido por el poder de Dios: La sinagoga de ellos IV

La tendencia mundial hoy es simplificar los sistemas operativos y organizacionales. Leí recientemente un libro “How to make big things with small teams” (Como hacer grandes cosas con equipos pequeños). Su tésis es “mientras más sencillo eres más efectivo te conviertes”. Parece que la iglesia no ha escuchado este llamado en su forma de ser y hacer. La quinta evidencia que es la” sinagoga de ellos” es que la iglesia evangélica latinaomericana tiene la tendencia a la complejidad en lugar de la sencillez.Tal parece que intencionalmente complicamos las cosas.  Aunque a veces hay buenos caminos que simplificarían ciertos trámites dentro de la iglesia, tenemos la tendencia a complicarlos.  Cartas con doble copia, llenar dos formularios, esperar meses para obtener la respuesta a una petición, rechazo de buenos proyectos por causa de fallas en tecnicismos y detalles insignificantes, son algunas de las prácticas comunes que en nombre del “orden” complican el ministerio de la Iglesia.   Las reuniones de algunos cuerpos de gobierno eclesiástico duran horas y horas porque tienen que tomar decisiones sobre cada asunto de la Iglesia.  Asuntos como el uso de las instalaciones, el color de la nueva pintura para el edificio, el uso del mobiliario o los utensilios de la cocina, bien podrían ser atendidos por personas autorizadas y habilitadas por el mismo cuerpo. Esto dejaría tiempo valioso para discutir asuntos trascendentales como la dirección y la estrategia de la Iglesia para desarrollar el ministerio.   Por supuesto que el orden es necesario, pero el orden debe facilitar la vida, no complicarla.  Debemos establecer procesos de orden que avancen el ministerio, que hagan ágil el desarrollo de los proyectos que nos lleven a cumplir nuestro propósito como iglesia.    Una sexta evidencia de la sinagoga de ellos” es la tendencia a la disgregación y no a la coordinación.  La mayoría de las iglesias evangélicas trabajan bastante.  Los diferentes ministerios y organizaciones siempre están programando eventos, cursos, retiros y todo tipo de actividades que llenan el calendario de la iglesia. Lamentablemente, la mayor parte de estos esfuerzos están disgregados en vez de coordinados. Cada organización, ministerio y grupo tiende a seguir su propio propósito, estrategia y gane. El resultado es que tenemos sistemas que compiten unos contra otros por recursos económicos y humanos.  En vez de coordinar los esfuerzos hacia una meta en común, nuestras iglesias tienden a disgregarlos en varias direcciones. En muchas iglesias evangélicas cada ministerio y organización se convierte en una “isla”.  Reclutan personal, recaudan sus propios recursos económicos, se plantean metas y estrategias particulares, y establecen una especie de membresía para pertenecer al grupo. En fin, se comportan como una iglesia dentro de la iglesia.  En este arreglo, cada quién “atiende su juego”, busca la consecución de sus metas, compite por los recursos humanos y económicos, y disgrega los esfuerzos que bien podrían estar coordinados para lograr un objetivo en común. La Iglesia, en su conjunto, no camina en la misma dirección. Comúnmente, la Escuela Dominical tiene sus propios directivos y propósitos.  Existen clases para todas las edades.  Pero nunca se nos ha ocurrido trabajar el currículum, los propósitos, la estrategia y demás elementos educativos en coordinación con los otros ministerios y organizaciones que atienden a esos grupos de edades.  Por ejemplo, los que ministran a los jóvenes que asisten al ministerio juvenil podrían conjugar esfuerzos con los que ministran a los jóvenes que asisten a la Escuela Dominical con el propósito de avanzar en la misma dirección.  De esta manera, en vez de competir o duplicar esfuerzos, estarían cooperando para discipular a la juventud presbiteriana. Lo mismo puede aplicarse al ministerio infantil, femenil, varonil y cualquier otro esfuerzo por alcanzar y edificar al cuerpo de Cristo.  Necesitamos dejar de estar aislados en el ministerio y comenzar a conectar los esfuerzos para avanzar en la misma dirección coordinación.

Sorprendido por el poder de Dios: La sinagoga de ellos III parte

Una tercera evidencia de que es la “asamblea de nosotros” estriba en que hay énfasis en la liturgia y no en la adoración a Dios.  Las guerras litúrgicas son algo común en la Iglesia evangélica.  Las controversias son variadas. ¿Cantamos sólo himnos o cantos contemporáneos? ¿Expresamos corporalmente nuestra alabanza o nos quedamos inexpresivos? ¿Cantamos con órgano o con instrumentos contemporáneos? ¿Usamos el himnario o proyectamos la letra en la pantalla?  La lista sigue y sigue.  Sin duda, la liturgia y la adoración están ligadas.  La liturgia expresa al detalle nuestras convicciones en el área de la adoración pública a Dios.  La liturgia nos ayuda a crear una identidad como comunidad y provee un camino conocido para dirigir la adoración comunitaria a nuestro Dios.  Pero en muchas iglesias, la liturgia ha llegado a ser el objeto de culto, desplazando al único que debe ser adorado.     Se nos olvida que adorar es dejar de darnos la gloria y dársela a Dios.  Es exaltar a Dios por su carácter y sus obras. Es abandonar nuestros ídolos y confiar en el Dios vivo y verdadero (ver Salmo 115).  Se nos olvida todo esto porque estamos concentrados en los detalles litúrgicos que muchas veces obedecen a mandamientos de hombres.  Las formas y los modos vienen a sustituir la esencia y el fondo.  Las preferencias personales se anteponen a lo establecido en la Escritura. La tradición humana se prefiere a la libertad que otorga la Palabra de Dios. Debemos ser cuidadosos con la liturgia, pero nunca anteponerla a la adoración.  Dentro del marco establecido por la Biblia, los detalles litúrgicos pueden variar de acuerdo al contexto, la cultura, las generaciones, pero la adoración al Dios vivo y verdadero siempre debe ser la misma y nuestra prioridad.    Muchas de las guerras litúrgicas se acabarían si tuviéramos un claro entendimiento de la adoración bíblica y el lugar de la tradición litúrgica de nuestra iglesia. Una cuarta evidencia es que nuestro énfasis está en mantener y no en alcanzar. La preocupación de muchas iglesias es mantener a los que ya están. Esto, por supuesto, no está mal.  El problema empieza cuando los líderes no sueñan con los que podrían alcanzar, sino se conforman con mantener a los que ya están. Casi siempre las decisiones se toman con base en la comodidad y preferencias de los que ya son creyentes, sin desafiarlos a esforzarse a ser “todo para todos, a fin de salvar a algunos por todos los medios posibles” (1 Co 9:22 NVI).  Se habla de evangelizar y de alcanzar al perdido, pero no somos capaces de cambiar nuestras cómodas costumbres con tal de acercarnos al que necesita de Cristo. No estoy sugiriendo que no evangelizamos.  Por supuesto que sí lo hacemos.  El problema está en que consideramos el evangelismo como algo más que hacemos en la iglesia, en vez de ser una actitud  que se refleje en todo lo que hacemos. Esta realidad es evidente en el descontento que producen algunos intentos de ser más sensibles con los invitados. Si proyectamos la letra de los cantos en la pantalla como una cortesía para todos los invitados que no tienen himnarios, algunos creyentes se muestran descontentos porque dicen que está mal ajustarse a los incrédulos.  Dicen: “Si quieren ser cristianos, tienen que ser como nosotros y hacer lo que nosotros hacemos”.  Algunos creyentes encuentran ofensiva la solicitud de ceder su asiento para algún invitado. Estacionamos nuestro automóvil en el lugar más cercano al edificio, en lugar de dejar ese lugar para algún invitado. Los sermones se preparan pensando sólo en los de casa y hablamos usando el “código” evangélico que sólo los de adentro comprenden. En fin, no sabemos ser anfitriones porque tenemos la mentalidad de que la iglesia es como un club para “santos”.  Nos interesa mantener el status quo del club; los pecadores vendrían a estropear nuestro club y sus prácticas tradicionales.  Necesitamos romper con este falso concepto de lo que es la Iglesia.  La Iglesia es la estrategia de Dios para alcanzar al mundo.  Debemos ser una comunidad que atraiga a los pecadores, que reciba a los que necesitan al Señor; una comunidad que se esfuerza por compartir, con sus palabras, acciones y actitudes, las mejores noticias jamás conocidas: el Evangelio.

Sorprendido por el poder de Dios: La sinagoga de ellos II parte

Al comenzar este artículo puedo decir con certeza que soy evangélico de tercera generación.  Asñi que  las siguientes observaciones no vienen de alguien con una animadversión hacia lo evangélico, sino de alguien que conoce desde adentro las cosas y anhela ver una iglesia aún más floreciente.   Mis apreciaciones  son el fruto de una corta, pero dinámica experiencia en la vida y el ministerio de la Iglesia evangélica.  Hablamos de tendencias y énfasis porque la realidad es fluctuante y dinámica.  La realidad observada varía dependiendo de la región, la iglesia local, el liderazgo y un sin fin de factores.  Sin embargo, estos diez elementos parecen ser una constante en la vida diaria de los evangélicos de América Latina. La primera cosa que demuestra que son “nuestras asambleas” es que somos muy proclives a celebrar el pasado en vez de soñar con el  futuro. Es decir . Las celebraciones de aniversarios de las iglesias y organizaciones son actividades muy regulares en las iglesias evangélicas.  Es común escuchar de congregaciones o misiones que celebran su aniversario número 15 o 20 como congregación y hacen una gran fiesta.  Lamentablemente, no pueden ver la tristeza que deberían tener por no haber llegado a ser constituidos como Iglesia en tantos años.  Nuestra tendencia es celebrar el pasado y no ver hacia al futuro.    Por otro lado, el futuro no es tema de discusión en muchas iglesias; sobre todo el futuro a largo plazo.  La reflexión y planeación de muchas Iglesias sólo llega hasta el futuro inmediato: la próxima semana, el próximo mes, y en el mejor de los casos, el próximo año. Muy pocas iglesias tienen una estrategia bien definida para afrontar el futuro y avanzar el reino de Dios. El pasado es importante porque aprendemos de los aciertos y sin sabores de otros, encontramos identidad en nuestra historia y nos animamos a seguir adelante.  Pero para avanzar el reino, nunca será suficiente con celebrar el pasado sin soñar con el futuro.  Lo que fue, puede ser todavía mejor.  Lo que ha sido, tiene que avanzar y florecer.  Si queremos una iglesia diferente tenemos que cambiar esta tendencia de deleitarse sólo en el pasado.  Tenemos que comenzar a soñar, planear y actuar para que las siguientes generaciones reciban una iglesia evangélica mucho más sólida y fortalecida. Una segunda evidencia que son” nuestras asambleas ” lo percibo en que tenemos más énfasis en el edificio y no en el ministerio. Oh! Como amamos nuestras edificaciones! Vivimos para ellas. A nivel nacional, existe una gran cantidad de templos evangélicos.  La iglesia tiende a estar muy centrada en el edificio.  En muchas iglesias la actividad se reduce en recaudar fondos para construir un aula más o completar la remodelación de la fachada.  En otras, el trabajo consiste en quién limpiará el templo, quién traerá las flores o quién podará el pasto.  Por supuesto, todas estas acciones son necesarias para el buen mantenimiento de las instalaciones, pero debemos dejar de tratar al edificio como un fin en sí mismo. ¿Por qué necesitamos edificios? Después de todo, Dios no nos ordenó construir y mantener edificios.  Los necesitamos para cumplir mejor nuestra misión: hacer cristianos.  Remodelar el edificio o agregar un aula más, no es la misión de la iglesia.  La misión es reconciliar a las personas con Dios; es guiarles a una relación creciente con el Padre; es avanzar el Reino hasta lo último de la tierra. Lamentablemente, muchos evangélicos pierden de vista la esencia de la misión y se centran en el edificio.  En esa mentalidad, los edificios contemporáneos vienen a ser el equivalente del templo de Jerusalén.  Los edificios son reverenciados casi como los israelitas, en el Antiguo Testamento, lo hacían con el templo de Jerusalén y la sinagoga . Se exhiben listas de prohibiciones que deben observarse al entrar a los edificios. El templo de Jerusalén era una especie de punto de contacto entre la dimensión celestial y la terrenal.  Era como la “puerta del cielo”.  En él había puesto Dios “Su Nombre”, es decir el acceso directo ante su presencia.  La Biblia nos enseña que el templo era una figura o “fotografía” que apuntaba hacia Cristo.  Con la venida de Cristo, la fotografía o anticipo queda en desuso. De hecho, en el año 70 D.C. el templo de Jerusalén fue derrumbado para nunca más ser reedificado.   Ahora en Jesucristo está el “Nombre”. En el nombre de Jesús ahora llegamos confiadamente al Padre.  En Su nombre somos salvos (Hch 4:12).  Ante su nombre se dobla toda rodilla en el cielo y en la tierra (Fil 2:9). Cristo, quien tiene el “nombre”, ha venido, ya no hay necesidad de un templo como el de Jerusalén.  De hecho, en la Nueva Jerusalén, no hay templo porque Dios y el cordero son el templo (Ap 21:22).  Por lo tanto, seguir aferrándonos a la idea de un templo como el de Jerusalén, equivale a decir que Jesucristo es insuficiente y necesitamos todavía un lugar específico para poder tener acceso a Dios. No cabe duda que los edificios donde se reúne la iglesia son importantes para el desarrollo del ministerio, pero no son equivalentes al templo de Jerusalén, ni son un fin en sí mismos.  Entonces, debemos cambiar el énfasis.  En vez de centrarnos en construir más y mejores templos como finalidad de la iglesia, debemos concentrarnos en fortalecer y edificar mejores ministerios, que sin duda, requerirán buenas instalaciones para desarrollarlos óptimamente.

Sorprendido por el poder de Dios: Ni conservador ni carismático

Hemos venido hablando del síndrome saulista. Creo que la iglesia hoy pasa por el mismo síndrome. Hemos tenido buenos tiempos y hemos tenido las señales de aprobación que Saúl tuvo en su ministerio. ¿Cómo así? es decir hemos tenido señales visibles de la aprobacion de Dios, hemos tenido las señales de aprobación material, las señales espirituales, las señales de victoria, y señales del mover de Dios en medio de nuestras congregaciones, sin embargo me temo que la iglesia va en declive. Y me refiero a la mayoría de expresiones que tenemos hoy en el caleidoscopio de la fe en América Latina.  Así que antes de pasar a los síntomas de deterioro de parte de Saúl como una metáfora para el deterioro de nuestra iglesia déjeme escribir un poco de historia. Esperando que no deserte de esta serie de artículo, pues es necesario pasar por este recorrido histórico. ¿porqué? Porque el mundo evoluciona extraordinarimente y a una rapidez increíble. Sin embargo la gente tiene la tendencia a aferrarse a lo conocido, en lugar de lo desconocido. A veces muchas personas permanecen haciendo y usando cosas de que a pesar de haber sido obsoletas, y que hay mejores cosas, se aferran a ellas. Mucha gente todavía añora la màquina de escribir porque no entiende la computadora. Mucha gente usa hierbitas porque cree que son mejores que las medicinas, cientìficas. En fin es un afàn por permanecer en lo que es conocido. Bien dice aquel dicho, “Mejor es lo viejo conocido que lo nuevo por conocer”. Sin embargo algunas personas se animan y quieren cambiar, pero  lo que hacen es simplemente un reacomodo de sus antiguas creencias con una mano de pintura agradable. Es como la historia de aquella congregación que necesitaba desesperadamente un nuevo templo pero que no que querìan cambiar el antiguo que tenìan. Un dìa mientras el pastor predicaba, se cayò del cielo un pedazo de columna, casi mata al pastor. El liderazgo se reuniò inmediatamente y decidieron hacer el nuevo templo. Era hora de cambiar.  Asì que el domingo siguiente anunciaron a la congregación su acuerdo: Hemos decidido contruir un nuevo templo, sin embargo lo construiremos en el lugar del templo viejo, usaremos el material del templo viejo, y mientras construimos el templo nuevo , nos continuaremos reuniendo en el templo viejo. ¿Es esto cambio? Después decasi 30 años en el cristianismo y en el ministerio he podido ver los diferentes aspectos de la fe evangèlica, en diferentes partes del mundo y desde diferentes perspectivas denominacionales. En el correr de los años  he pasado por diferentes etapas  en mis apreciaciones del pueblo de Dios y por sobre todo en mi pensamiento teològico. Como alguien dijo: “Una vida  sin evaluaciòn no merece  la pena vivirse”. Lo mismo digo con relaciòn a nuestras creencias: “Una fe sin evaluaciòn no  merece la pena creerse”. Por alguna razòn con todas las personas que entro en contacto , y aùn yo mismo  creemos que tenemos la ùltima palabra en cuanto nuestra fe y creencias. Y a veces no es tanto bìblico sino nuestras presuposiciones  doctrinales humanas. Me ha pasado un fenómeno, cuando estoy en el campo de la creencia  conservadora, y hablo del poder sobrenatural de Dios, la gente tiene la tendencia  a ponerme la categoría “pentecostal” y genero una especie de sospecha, de alguien que ha abandonado la “sana doctrina”. Cuando estoy en el campo de la creencia “carismàtica” y apelo al estudio profundo de la Escritura y otras hierbas, la gente tiene la tendencia  a verme con làstima y a ponerme la etiqueta “cuadrado acadèmico”. Muchas veces existe en mì frustración, porque mi deseo es realmente tener una fe, que se desprende la pasiòn, el poder y la palabra de Dios. Durante algunos años creì tambièn lo siguiente y fue frustrante solía decir en mi interior: Por que no combinar lo mejor de los dos mundos? Es decir porque no tener la “La Palabra” de los conservadores y el “poder” de los pentecostales? Por varios años luchè con esto. Y me di cuenta que ambas creencias son tan cerradas y reduccionistas, que con arrogancia se atribuyen ser la ùnica y absoluta verdad de Dios.  Asì que Dios me llevò a la conclusión que su nuevo movimiento, no es lo mejor de “ambos mundos” sino que ambos mundos, fueron tan sòlo una etapa que vino a ponerse como fundamento para una nueva visiòn de la Iglesia del Ungido. Ese movimiento, es el que estoy comenzando a compartir con ustedes. Así que proviene de tres fuentes, un estudio disciplinado y largo (30 años) de la Palabra de Dios, horas de luchas  en la presencia del Ungido Jesucristo, preguntando y sentado en silencio, Mi bùsqueda de hombres y mujeres de Dios que estàn pasando por lo mismo que yo en Y finalmente muchos años de “imporductividad” de mi vida. A veces me ha costado estar a la sombra y en silencio, cuando veo cantidades, que a mi criterio (conste no el de Dios, ) son unos mercenarios  mediocres en su visiòn del Señor y su forma en que tratan a la Iglesia de mi Padre.Asì que hoy quiero hacerle una pregunta, que me hice hace quizàs un dècada : ¿Qué pasarìa , si lo que se nos ha enseñado, en realidad no es todo lo que deberìamos saber?¿Que pasarìa si nos dieramos cuenta que nuestros maestros, pastores, lìderes de la iglesia , limitaron nuestro entender de la fe, ya sea sin intenciòn o con intenciòn? ¿Qué pasarìa si la poca efectividad del cristianismo hoy se debe a que la iglesia en su fondo es màs pagana en lo que hace, que bìblica? ¿Qué pasarìa si los que dicen que hacen todo segun el Libro, en realidad ni siquiera han estudiado lo que dice el libro y todo lo que hemos aprendido hasta ahora, simplemente es màs secular que cristiano? ¿Còmo se sentirìa? Espero que siga conmigo en el próximo artículo.

La guerra espiritual en Nehemías

Nuestra mente esta bajo continúo ataque por las heridas del pasado, las presiones del presente y los desafíos del Mañana. Se suma a ese triple ataque los dardos de fuego del adversario. El Adversario de nuestra vida espiritual sólo tiene una entrada para tocar nuestra vida y es a través de la mente .El enemigo no tiene sino una entrada para tocar  nuestras vidas, que es la mente. Uno puede pensar. Él sabe que no podrá tocar nuestras vidas a menos que logre engañarnos. Uno puede creer que tiene muchas entradas por la cual el diablo puede entrar, no es así, él tiene una sola. Es por eso que la Biblia insiste mucho en eso, es por eso que Pablo dice en Romanos 12, Transformaos, por medio de la renovación de vuestro entendimiento. No se adapten a las cosas de este mundo y luego dice transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento. Pablo habla de ser renovado en el espíritu de nuestra mente. En Filipenses él dice: todo lo bueno, todo lo agradable, todo lo que es de buen nombre, todo lo justo, en esto pensad. Isaías habla de “tú guardarás en completa paz aquel cuyo pensamiento en ti persevera, porque en ti ha confiado”. La Biblia habla muchísimo de cuidar nuestra mente. Pablo en el libro de Efesios habla de poner el yelmo de la salvación, el casco. Póngase el casco para proteger su cabeza, para proteger su mente. Él sabe que el enemigo no va a poder tocar nuestra vida a menos que toque nuestra mente.  DIOS siempre hace lo correcto. Su camino es el mejor, aunque a nuestros ojos parezca que todo está errado… Si pediste a DIOS una cosa y recibiste otra, confía. Ten la seguridad de que EL siempre dará lo que necesitas en el momento adecuado. No siempre lo que deseas es lo que necesitas. Como DIOS nunca falla en la entrega de sus pedidos, sigue adelante sin dudar ni murmurar. Dios siempre hace lo correcto, su camino es el mejor, aunque a nuestros ojos todo parezca que está errado. Si has pedido a Dios una cosa y recibisteis otra, confía. Ten la seguridad que Él siempre te dará lo que necesitas en el momento adecuado. No siempre lo que deseas es lo que necesitas. Como Él nunca falla en la entrega de sus pedidos, sigue adelante, sin dudar ni murmurar, la espina de hoy será la flor de mañana. Aunque el enemigo vaya a decir todo lo contrario, usted va a creer lo que Dios dice, porque lo que Dios dice es toda una realidad. Como el diablo sabe que puede entrar en la mente, es bueno que entendamos el valor que tiene el cerebro. Déjame compartir algunas verdades importantes: - Tu cerebro está envuelto en todo lo que haces: como piensas, como te sientes, como actúas y como interactúas con otros, tiene que ver momento a momento con el cerebro. - Cuando tu cerebro trabaja correctamente tu trabajas bien. Cuando estás turbado, experimentas turbaciones en tu trabajo y contigo mismo. - No existe nada tan complejo como el cerebro humano. Se estima que tenemos cien billones de neuronas o células cerebrales. Y cada neurona está conectada a otras neuronas por más de cuarenta mil conexiones individuales. Imaginen, cien billones y cada neurona esta conectada una con otras por montones de conexiones, cuarenta mil conexiones individuales, quiere decir que casi tenemos trece trillones de conexiones en nuestro cerebro. Podemos decir que usted tiene más conexiones en su cerebro que estrellas en el universo. Esto es un regalo de Dios, por eso Satanás sabe el valor que tiene, y es por eso que él trabaja continuamente con nuestra mente. Te has dado cuenta como las propagandas tiran especialmente en contra de los hombres, en cualquier cosa ponen una chica medio vestida. Para vender un carro te ponen una chica medio vestida, para arreglar el aceite del motor también. ¿Sabe por qué? Porque Satanás sabe lo débiles que somos y como puede atacar fuertemente, porque él conoce el valor del cerebro. Aunque el cerebro es sólo 2% del peso de su cuerpo, pero usa de 25 a 20 % de las calorías que usted consume. En otras palabras, el cerebro es el mayor consumidor de energía. Eso quiere decir que la tercera parte de su desayuno, de su almuerzo y de su cena está alimentando directamente sólo al cerebro. Es por esto que Satanás sabe el valor que tiene este órgano que Dios nos ha dado y va atacar fuertemente nuestra vida.  Quiero que lo veamos en un pasaje de la Biblia en la próxima entrega.

Dejando su profesion en manos de un verdadero profesional V parte

Bueno llego al final de esta primera serie de artículos, y quiero terminar este pasaje haciendo unas reflexiones finales. Nuestro texto se centraliza en el seguir a Jesús y llevarlo a nuestras profesiones. Entonces a lo menos puedo pensar en seis aplicaciones para nuestra vida. Nuestro texto fuertemente sugiere que el seguir a Jesús comienza con la seguridad que el complementa nuestras limitaciones y suple nuestras necesidades.               Todos aquellos que siguieron a Jesús estaban en tremendas necesidades. No es sorprendente que la pesca milagrosa vino después de una noche de fracaso y frustración. Esta frustración se debió a que Jesús se metió en el área donde Pedro era experto. Por otro lado ningún pecado puede alejar a Dios de nosotros. El puede lidiar con nuestro pecado. Nuestro texto enseña que el seguir a Jesús requiere fe en El como nuestro suficiente Salvador. El Señor conoce nuestra debilidades y nuestra incredulidad y la sana dándonos evidencia de su poder. El texto sugiere fuertemente que en orden de seguir a Jesús, debemos abandonar ciertas cosas. En el caso de Pedro y sus compañeros ellos debieron dejar sus redes y barcos. Es un abandono absoluto. No hay planificación para el futuro! No vendieron, no guardaron lo dejaron todo. Las cosas que más nos cuesta dejar son las cosas que nos dan identidad, fama y en la que somos expertos y en la que nos hemos desarrollado con éxito. Nuestro texto sugiere que si somos seguidores de Jesucristo, debe importarnos lo que a el le importa. Jesús vino a  buscar y salvar lo que se había perdido”. Los discípulos se convertirían en pescadores de hombres, no sólo porque Jesús se los ordenó sino porque en realidad era  la esencia de su misión en la tierra  El texto también nos motiva  a que si vamos a seguir a Jesús, no solamente debemos hacer lo que el hace, sino que debemos hacerlo en la manera que el lo hace. Pedro siempre se consideró a sí mismo como un experto pescador. Usando sus mas finos métodos la noche anterior, el y sus compañeros no pescaron nada. Pescando a la manera de Jesús, lo cual involucraba una violación de todos los principios  de pescar que Pedro conocía, trajo gran éxito. Seguir a Jesús, en mi estimación, significa dejar atrás  muchos de mis métodos probados  en el pasado. Este enunciado podría traerle problemas a muchos, pero hay mucho de verdad en el. Dios usa siempre métodos extraños y aún absurdos. Cuando Pedro y sus compañeros siguieron a Jesús no sólo dejaron sus botes, sus redes sino sus métodos de pescadores. El texto nos enseña que no deberíamos hacer compromisos precipitados para seguir a Jesucristo, ni tampoco presionar a otros a hacerlo de la misma manera. Déjeme hacerle ver que Jesús no presionó a estos hombres para que hicieran una decisión precipitada. Considerable tiempo había pasado y sospecho que hubo mucha agonía en los discípulos al transcurrir el intermedio de los primeros llamados y este llamado final. Porque es presionamos a hombres y mujeres a hacer decisiones precipitadas sobre todo en el servicio del Señor. Las decisiones importantes no deben hacer rápido, sobre las que tienen trascendencia eterna.

 

- Imagínate que existe un banco que cada día abona a tu cuenta la suma de $86.400.

- Este mismo banco, al mismo tiempo, NO arrastra el saldo de tu cuenta para el día siguiente; cada noche borra de tu cuenta lo que no has gastado.

- ¿Qué harías?… Retirarías todos los días todo el dinero, para que este no se pierda.

- Cada uno de nosotros tiene este banco y su nombre es el TIEMPO…

- Cada mañana nos regala 86.400 segundos, que nosotros podemos aprovechar en lo que nosotros queramos. Pero debemos recordar que nuestro saldo no se acumula, sino que se pierde. Cada día es una cuenta nueva. Debemos aprovechar nuestra vida, y que mejor que entregarla al Señorío de Cristo. Tal vez estés pensando que tienes mucho tiempo, pero esto es relativo, cada minuto es valioso y si lo pierdes, lo lamentarás. Quieres saber que tan valioso es cada momento? Bien escucha esto: Para entender el valor de “1 año”, pregúntale a un estudiante que ha repetido un curso…

Ø      Para entender el valor de “1 mes”, pregúntale a una madre que tuvo un hijo prematuro…

Ø      Para entender el valor de “1 semana”, pregúntale a un padre que tiene trabajo esporádico…

Ø      Para entender el valor de un día pregúntele a una esposa que perdido al esposo el día anterior

Ø      Para entender el valor de “1 hora”,  pregúntale a unos enamorados que esperan encontrarse…

Ø      Para entender el valor de “1 minuto”,  pregúntale a un viajero que perdió el tren…

Ø      Para entender el valor de “1 segundo”, pregúntale a una persona que casi tiene un accidente…

Ø      Para entender el valor de “1 milésima de segundo”, pregúntale a un atleta que acaba de ganar una medalla en las olimpiadas…

Ø      Para entender el valor de “la JUVENTUD”, pregúntale a un anciano que daría por tener tú edad…

 

Reflexiones de un viernes santo: Las tres cruces III parte

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Primero: No nos encarnamos entre los pobres porque son los mejores. Vamos a ellos primero porque el mundo los relega para el final. Los dos ladrones nos muestran eso. Se nos presentan sin nombres, sin historia. Son solo números. Pero Dios no conoce a la gente de esta manera. Él inscribe nuestros nombres en la palma de su mano. Además, los que han sido números aquí serán nombres en el libro de la Vida, los que hayan llegado a conocerlo a Él.  Segundo punto. Los últimos no se encuentran menos perdidos que los primeros. Un autor describe, “La gente merece ser condenada.” Los dos ladrones lo merecían. Y los dos ladrones lo sabían.   Las personas que no son pobres, quienes nunca han sido pobres, muchas veces especulan que la pobreza tiene sus ventajas. Algunos implican que la pobreza de alguna manera excusa a la gente por no conocer a Cristo. Que no cometamos ningún error en cuanto a esto: la pobreza tiene sus méritos espirituales, pero en sí no puede redimir.  Esta es la urgencia que nos obliga a los cristianos hoy. Los pobres y pisoteados consistentemente siguen siendo las personas menos alcanzadas con el Único que tiene vida. Esto me lleva a un tercer punto acerca de la vida. Así como los discípulos imaginaron un nuevo mundo en los primeros días emocionantes de Jerusalén, nosotros hemos sido animados a crear imágenes de cómo la vida debe ser según el sueño Americano. Estas imágenes han nublado nuestra doctrina. Estas imágenes se han entrometido en nuestro trabajo con los pobres. En los Estados Unidos (EEUU), y en la iglesia allí, nos han animado a ir detrás la buena vida y a aspirar a una mejor vida para nuestros hijos. Nos han amonestado a defender el estilo de vida Americana en la casa, y a promover la vida democrática en el exterior. En el lugar de trabajo, nos hablan de llevar una vida productiva. Más recientemente, con fallas tectónicas amenazando nuestra sociedad consumidora, nos aconsejan medir la calidad de vida y nos piden vivir una vida ecológicamente sana.  Muchas de estas causas son dignas, y en parte coinciden con las buenas nuevas de la vida de Cristo. Pero debemos dejar los adjetivos y modificaciones cuando trabajamos por Jesús. Primero y primeramente, Jesús quiere dar vida. Punto. Vemos esto en el encuentro entre Jesús y el ladrón — hay arrepentimiento, y luego hay una promesa de vida. No se pasa el tiempo lamentando la desigualdad de clases, los sistemas políticos y las historias personales disfuncionales.  Mi cuarto punto empieza como una pregunta: ¿De cuánta teología necesitó Jesús para redimir al ladrón? La respuesta es, claro, “ninguna”. Cuando examinamos la comunicación entre el ladrón y Jesús vemos únicamente una petición sincera para entrar al reino y la promesa de Jesús. Nada más. Lo que persuadió al ladrón a buscar y a encontrar a Jesús fue simplemente su presencia santa y recta.  El cristianismo es primero que todo y principalmente un ministerio de “presencia”. Nuestra Cristiandad es para las calles — no para los archivos. Mientras viajamos entre los perdidos y ciegos seremos tocados. Yo creo que nuestra belleza estará en gran medida en que nos toquen. Nos hemos comprometido a ser las manos y los pies de Jesús. Recordemos, como nos recuerda J. Oswald Sanders, que estas manos y estos pies están atravesados por clavos.  Quinto: Llevando vida a las calles, no sólo nos tocarán, sino con frecuencia nos rechazarán y nos vituperarán las mismas personas entre quienes nos encontremos. Otra vez, los ladrones nos dan evidencia de eso. Los primeros dos evangelios dicen que ambos ladrones empezaron vituperando a Jesús. Solo uno llegó definitivamente a aceptarlo. Así que debemos tener cuidado con nuestras expectativas entre los pobres, cuidado en colocar nuestras expectativas hacia Cristo quien es fiel a su palabra aun cuando las personas no lo sean, y no hacia a los pobres quienes pueden o no recibirnos y a Él a quien nos envía.  Sexto: Como escribe Donald Kraybill, “Jesús no es el rey de asistencia pública.” Podemos, como Jesús, estar tentados por convertir piedras al pan. Aun mientras Jesús se encontraba en la cruz, un ladrón lo tentó cruel y sarcásticamente de apartarse de su agenda, diciendo “Sálvate a ti mismo y a nosotros.” Recordemos: Jeremías nos habla de tomar la causa del pobre. No nos habla de ser absorbidos por los pobres. Somos de Jesús, no de los pobres. Y Jesús es siempre primero el libertador del corazón humano, antes que un liberacionista.  Debemos tener la voluntad para declarar la palabra, no solo lo que sea popular en la palabra. Así que no acomodes a los pobres por cambiar la palabra. Del mismo modo, no acomodes a los ricos, quienes negarían a los pobres, por cambiar la palabra. Resiste la tentación de borrar los pasajes difíciles de la palabra. Humíllate a ti mismo, no a la palabra. Finalmente: Dos tercios del mundo son pobres. Las estadísticas son realmente abrumadoras. Nos puede tentar caer en sentimientos de culpa o desespero. En nuestra culpa, podemos trabajar más fuerte — como si todo dependiera de nosotros, no de Dios. Es que Satanás todavía trabaja ofreciendo el pecado original. Si no nos puede tentar ser como Dios por el orgullo, nos tienta ser como Dios y asumir su trabajo por medio de sentimientos de culpa y fe insuficiente. No hay respuestas fáciles para los muchos que mueren espiritual y físicamente en la pobreza. Somos buenos Samaritanos en la carretera; muchas personas necesitan que los llevemos a la posada. Tenemos que dejar de unirnos a los Fariseos listos que observan el gran proyecto y dicen “¿Quién es mi Prójimo? ¿A quién debo ayudar?” Más bien debemos aliarnos con el Samaritano y los insensatos por Cristo como Pablo el Apóstol y preguntar con humildad: “¿Soy un prójimo, un vecino?” Y luego debemos prestarnos a actuar como un vecino, rápidamente y calladamente, trasteándonos a estos dos-tercios del mundo si fuere necesario.  Somos pocos en número, y posiblemente siempre lo seremos. Puede ser que nunca lleguemos “a la cima.” Mas no debemos cansarnos de hacer buenas obras como buenos vecinos aun si no podemos leer nuestros nombres en las carteleras de la “gran película”. Recuerde esto : “El servicio no es el camino a la cima. Es la cima.”  Algunos de ustedes pueden ser parte de pequeños equipos que no crecen o que se disminuyen. El impulso humano es a reaccionar negativamente. No siempre podemos saber porque pasamos por épocas difíciles. Pero eso sí digo, cuando leo la escritura veo que el remanente siempre es suficiente para hacer el trabajo de Dios.
Había tres cruces en el Calvario. Pocos se dieron cuenta ese día. Pocos se dan cuenta ahora. Pero no tomo  nota de las otras dos cruces primeramente para remediar el olvido del mundo –aunque podría ser un motivo poderoso. Tampoco incluyo las dos cruces para asignar una dignidad a los dos ladrones que vaya más allá de los hechos. Eran hombres no mejores que nosotros — hombres con necesidades; encima de todo, hombres que necesitan a Jesús. Tomamos las tres cruces como símbolo porque en este momento central de la gloria de Jesús, Dios demostró su prioridad con los pobres al compartir la atención con dos marginados. No tenemos que ampliar la Escritura sobre este punto — podemos simplemente dejar el hecho de la presencia de Cristo entre los pobres hablar por sí solo. Esta presencia es la que deseo seguir  declarando.