Iglesia Post-Institucional: ¿ Es la Gran Comisión la gran Omisión?

Recuerdo allá por los años ochenta que la Cruzada Estudiantil para Cristo estaba de moda.  (Buen ministerio por cierto). Dentro de su lenguaje existía el término “La gran comisión”, era muy común  repetirlo entre los evangélicos que nacimos en esa época. Todavía la sigo escuchando y viendo en visiones y misiones de muchas iglesias. Un día me pregunté: ¿De donde vino ese título? Y  mé dí cuenta que no es bíblico sino de la interpretación de Mateo 28:18-20. Para ser más específico viene de las letritas, negras de los editores de la Escritura, que por alguna razón al incorporarse en la Biblia, mucha gente cree que están en los textos originales. Pero, sorpresa!!! No existe ese título. Es más ese título de traducción, (letras negritas) siguen a un movimiento de evangelismo que nació en el siglo pasado y que enfatizó el evangelismo y se filtró en la mentalidad de los traductores de las versiones. Muchos al citar la gran comisión, cometen una gran omisión, y esto ha causado la poca efectividad del cristianismo hoy, porque la gente evangélica ha creído que nuestra más alta tarea es hacer discípulos, cuando la más alta tarea es hacer cristianos. Algunos suponen, que como fue lo último que Jesús dijo, entonces es lo que debemos hacer. Pero una pregunta: ¿esas fueron las últimas palabras que dijo? Definitivamente que no! Y allí está el problema.  Para que pudieramos entender el mensaje de la gran comisión deberíamos incluir, Lo que dijo Mateo, lo que dijo Marcos , lo que dijo Lucas tanto en su evangelio como en el libro de los Hechos. Un día hice la prueba y quedaría más o menos así: Empezaríamos con Mateo 28: “Pero los once se fueron a Galilea, al monte donde les había ordenado. Jesús se acercó y dijo: Toda potestad  me es dada en el cielo como en la tierra. Por tanto id y haced discípulos  (discipulad?) a todas las naciones bautizándolas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo enseñándoles que guarden todas las cosas que os he enseñado… (Luego aquí entra Marcos 16)Y estas señales seguirán  a los que creen, en mi nombre echarán fuera demonios , hablarán nuevas lenguas, tomarán serpientes en sus manos y beberán cosa mortífera y no les hará daño, sobre los enfermos pondrán sus manos  y sanarán… (aquí entra Hechos 1:7)  Entonces los que se habían reunido le preguntaron diciendo: Señor restaurarás el reino a Israel en este tiempo? y les dijo, no os toca a vosotros  saber los tiempos  las sazones  , que el Padre en puso en su  sola potestad, pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros El Espíritu Santo, y me seréis testigos  en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra … (Aquí entra Mateo 28 otra vez)Y he aquí yo estoy con vosotros  todos los días  hasta el fin del mundo… (Nuevamente Hechos 1)Y El Señor después que les habló  fue recibido arriba en el cielo y se sentó a la diestra del Padre y estando ellos con los ojos puestos en el cielo  entre tanto que él se iba… (Marcos 16) y ellos  saliendo predicaron en todas partes, ayudándoles El Señor y confirmando la palabra con la señales  que le seguían . Amén

Pueden notar el cambio? En realidad lo último que Jesús dijo no fue “id y predicad y haced discípulos” sino “me seréis testigos” . ¿Que implica este cambio? Tiene muchas implicaciones. Por un lado no se enfatiza sólo en el hacer discípulos, sino también en las señales que siguen a ese proceso de hacer discípulos. Y se añade el elemento de ser testigo. Así que la iglesia post-ínstitucional está tratando de integrar todos los elementos dentro de la comisión que dejó Cristo. Una iglesia en nuestro siglo debe incluir varias cosas en su comisión. Primero debe salir (no debe tener agarofobia: temor a los espacios abiertos) id, luego debe predicar pero tercero el imperativo “ haced discípulos” la traducción del griego al castellano, lo puso como verbo compuesto, porque la traducción es “discipular”. En realidad la traducción sería, yendo y predicando discipulad a las naciones. La preposición “a” es importante, porque no es “en” sino a, que implica la meta son las naciones. En ese sentido, haced discípulos no se enfoca en los título “discipulo”, sino en un proceso “discipulado” fuera de la iglesia, pues a “todas las naciones”. Entonces tiene implicaciones misionólogicas más profundas, significa que hacer misiones no es un departamente de la iglesia o una estrategia, sino el todo de la iglesia. Eso debería afectar a nuestros seminarios teológicos en donde las misiones es un departamento de la teología, en realidad debería ser al revés la teología debería ser un departamento de las misiones.  Segundo debe mostrar la autoridad de Dios, muchos para justificar “lo complicado” del pasaje de Marcos, dicen que no está en el texto original (sobre todo los conservadores) y así se hacen el quite de poder incluirlo en la “gran comisión”. Eso sería violentar lo que El Espíritu Santo dejó como inspirado. Al contrario necesitamos esta parte de la gran comisión y ha sido parte de  la gran omisión. En otro artículo les mostraré como si se puede y se debe aspirar a seguir esta parte de la comisión y tercero que se desprende de Hechos 1 es testificar.  Que diferencia hay entre “discipular”, “predicar” y “testificar”. Que las otras dos puede caer en lo teórico de la fe. Mientras que testificar es lo´”íntimo de la fe”. ¿Cómo así? Bueno el término que se usa  para “testigo” es “martureo” su raíz incluye en castellano “mártir, martirio”. El martureo sólo relata lo que ha experimentado y comprobado con sus sentidos. Ser testigo implica que mis testimonios se desprenden de mi relación con los hechos, los que he experimentado y vivienciado. Esta parte de la comisión también ha sido la gran omisión. Porque no se puede salir, mostrar,  sin experimentar al Cristo vivo, y sin incluir el sufrimiento de vivir en el Reino de Dios. He escuchado hasta  la saciedad de Hechos 1:8, lo oí en mi iglesia cuando era un pastor novicio, la oí en congresos, conferencias, cónclaves, disertaciones, consultas misioneras. Sin embargo nunca escuche que Hechos 1:8 tiene una carga de precio emocional que  se le asigna al “martureo”. Piensen por un momento, cuando Jesús les dijo ” me seréis testigos en Jerusalén, judea, Samaria y hasta lo último de la tierra” para los discípulos incluía un alto precio emocional. ¿Porque? bueno,  porque tenían que ir donde no les gustaba. ¿O creen que para los discípulos fue agradable ir a Samaria? Cuando la odiaban o ir a los gentiles (hasta lo último de la tierra) si los consideraban perros. Hoy me pone nervioso el solo considerar a los musulmanes como la carga del corazón de Dios y no los países descastados que pululan por toda américa latina. (Porque será que no conozco gente que tiene carga por Haití, y sí, muchísimos por España?) . No podemos dejar el “martureo” fuera de la “gran comisión”. El “martureo” tendrá muchas más implicaciones, adelante en la teología del libro de los Hechos. En realidad, de ese concepto, será que Pablo elabora el nuevo paso para un discípulo, el término que usará sera “cristiano”. Eso es, para Pablo la madurez final no es ser discípulo, sino cristiano. Y esto lo voy discutir en una próxima entrega

“No tienen necesidad de irse” Parte 2

Sigo  reflexionando sobre la frase “no tienen necesidad de irse”. En Mateo 14:15 podemos ver algunas cosas que nos obligan a irnos. Lo primero que nos alejan son los problemas de la fe. Dice “sanó a los que estaban enfermos”. Aunque la gente recibió bendición en un área específica, como fue el área de la salud, esto no era todo lo que ellos necesitaban. A veces Dios actúa en una cosas que el mira que son prioritarias para nosotros. La compasión de Dios empieza allí. También hubo  otro elemento que los alejó, el problema social. Dice Marcos :”una gran multitud” “llegaron antes que ellos”. Las multitudes estaban esperando un milagro,  era una masa de grandes necesidades  y de escazos recursos. El hecho de que Jesús se había ido a “un lugar apartado” hizo que ellos llegaran al lugar de cualquier forma. Esto implica un sentido de urgencia y carencia. También tenían problemas naturales, hay por lomenos cinco problemas a los cuales se estaban enfrentando. Pero de esto podemos hablar más adelante.

Ahora al pensar en toda la gente que se ha ido y alejado del Padre, puedo encontrar que la mayoría han sido por estos problemas, sin embargo la exhortativa de Jesús continúa: “No tienen necesidad de irse”. Ningún problema es lo suficientemente grande para irme del Señor.