Estamos ya por concluir la serie de la fe. Y ha sido bastante interesante el viaje. Mi experiencia personal es que cuando hablas de fe, Dios te prueba en fe y esta serie no ha sido la excepción. Así que hoy hablaremos de seguir creyendo cuando estás en la sala de de espera. Comenzaré preguntando ¿Alguna vez has tenido prisa cuándo Dios no la tenía? Una de las cosas más difíciles de la vida es sentarse en la sala de espera de Dios. La sala de espera de Dios es cuándo hay algo que está más allá de tu control y no lo puedes apresurar, una respuesta a la oración, un milagro, un cambio de situación—lo quieres cambiar pero está totalmente fuera de tu alcance y tienes que esperar en Dios. La Biblia dice en Eclesiastés 3:11 “Dios hace todas las cosas exactamente bien y a tiempo pero la gente nunca puede entender completamente lo que él está haciendo.”¡Hombre, eso sí que es verdad! No siempre sabemos lo que Dios está haciendo y no sabemos cuándo lo va a hacer. Pasamos mucho tiempo de nuestra vida esperando por el tiempo de Dios. Hoy vamos a con la penúltima reflexión de la serie “90 días de fe” mirando cómo seguir creyendo mientras esperamos a Dios. Vamos a ver a Abraham. Si alguien tuvo que esperar, ese fue Abran. Dios le prometió que iba a tener un niño, que haría una gran nación que más tarde fue la nación de Israel. Pero Abraham tuvo que esperar cien años por ese niño. Es mucho tiempo de espera. ¿Qué haces mientras esperas a Dios? La Biblia dice varias cosas.
- I. En primer lugar la fe que espera en Dios tiene un proceso de gestación
Hace algunos meses brevemente describe en un estudio las seis fases de la fe. Dios siempre te lleva a través de fases de fe predecibles. En algún momento voy a escribir una serie de mensajes de cada etapa. Pero hoy no vamos a hacerlo con detalle, sólo vamos a repasar esta mañana cómo trabaja Dios siempre en tu vida. Y usaremos el ejemplo de Abraham. Lo podrías usar en todos los hombres de Dios en la Biblia.
A. La primera fase de la fe es DESEO
Es decir cuando Dios te da un sueño, una idea, una ambición, una meta. Dios te da un sueño. Y a la edad de 75 Dios le dio un sueño a Abraham. Le dijo, voy a hacer de ti una gran nación. Pero eso fue sólo el principio. Es la etapa del deseo
B. La segunda fase es la DECISION.
Una decisión es cuando decides actuar en ese sueño. Un sueño sin una decisión no tiene valor. Y todos los sueños de Dios envuelven un riesgo. Tienen una parte en la que debes dar un paso de fe. Abraham tuvo que dejar su tierra existente e ir a un sitio que nunca había conocido, donde nunca había oído, nuca había estado. Así qué tomó el riesgo. Cuándo Dios te da un sueño y dice, “Es lo que quiero hacer con tu vida.” llega el punto en el que tienes que tomar la decisión de decir, “bueno, Dios, voy a perseguir tu sueño para mi vida. Una vez que has hecho esto te mueves a la fase tercera.
C. La tercera fase es DEMORA.
Un sueño nunca se realiza instantáneamente. Cuando Dios te da una idea de lo que quiere hacer con tu vida y cuando él actualmente lo realiza después de un intervalo de tiempo, que siempre hay, porque quiere que crezcas. Quiere levantarte. Once años después de que Dios diera a Abraham el sueño, Abraham todavía no tenía un niño. “Cuando tenía 86 años dice, “Pero Sara todavía no había tenido ningún niño.” ¿Qué pasó en esos once años? La respuesta es nada. él está simplemente esperando por Dios. Se siente tentado a dudar, tentado a desesperar, tentado a tomar desviaciones. Pero Dios dice, no, tú vas a esperar a que se realice el sueño que Yo te he dado.
D. La cuarta fase es DIFICULTAD.
Dios no sólo te deja esperar un rato sino que mientras esperas deja que tengas algunos problemas. ¿No es entretenido? Así qué pasas por el periodo de dificultad en el que las cosas van de mal, a realmente mal, a peor, a lo imposible. Y date cuenta que a la edad de 99 Abran todavía no tiene un hijo. él tiene 99, su mujer, Sara, 89, Dice, “¿Cómo va a nacer un hijo a un hombre de mi edad?” Lo peor es que Dios cambió el nombre de Abraham. Su nombre original era Abran y Dios se lo cambió a Abraham, que significa “Padre de una gran nación.” Imagínense esto: Entra en la tiendita y el hombre dice, “¿Cómo te llamas?” “Padre de una gran nación.” “¿Ho? ¿Cuántas criaturas tienes?” “Ninguna.” “¿Cuántos años tienes?” “99.” Es como para pasar vergüenza. Es una prueba de fe. Pero eventualmente Dios realiza el sueño y a la edad de 100 años y su mujer tiene 90, tienen un niño milagro. Y le llaman Isaac que significa “risa”. Porque se rieron de la idea. Sara tiene noventa años. Sabemos qué ella no creyó a Dios cuando la dijo que estaba embarazada porque se rió. Cualquier mujer que realmente hubiera creído a Dios y de 90 y que la dicen que está embarazada se hubiera echado a llorar. Pero ella se ríe y Dios se ríe y Abraham se ríe y Isaac se llamo “Risa”. Tienen un niño milagro. Y piensan que fenomenal. Pero entonces viene la fase más difícil de todas.
E. La quinta fase es DAÑO
Estás en el callejón sin salida de Dios. Donde no sólo puedes perder tu sueño sino que aparentemente está muriendo la promesa de Dios. Dios permite que parezca que el sueño muere. Se le pide a Abraham que renuncie a su niño milagro. Dios le dice, “quiero que Me lo devuelvas como sacrificio.” Entiende esto: Abraham espera cien años y tiene un niño. Empieza a crecer cuando Dios dice, aprovechando la ocasión, ahora quiero que me lo devuelvas. Quiero que me lo sacrifiques a Mí.” Abraham pensaba, “¿Qué tipo de Dios es éste? ¿Es un chiste cruel? Quiere que sacrifique el niño tan soñado que se me había prometido a mí.” Y se sintió bastante desesperanzado. ¿Cómo CóC’óCCCC omo sabes que estás en un callejón sin salida? Te sientes desesperanzado. Algunos de ustedes están en un callejón sin salida en su matrimonio ahora mismo. Algunos de ustedes están en un callejón sin salida para casarse. Algunos están en un callejón sin salida al ver su presupuesto, cuando ven su profesión, cuando ven a sus amistades, sus relaciones. Algunos de ustedes están sin salida físicamente y su salud se está despedazando. Cuando estás en esta etapa empiezas a dudar la sabiduría de Dios y su amor y dices, “¿Por qué me pasa esto? Está fuera de tu control. ¡Te está preparando!
F. La sexta fase es DISFRUTE
Te ha preparado para la fase final de la fe que es Liberación. Cuanto mayor es la situación sin salida, la situación más desesperanzada, mayor va a ser la liberación, más milagrosa va a ser. Tú dirás, “¡guau! ¡Eso fue Dios! Sólo Dios pudo haber hecho eso.” Así que Dios está preparándote para un milagro, el milagro de la liberación. A todos los que leen este mensaje, Dios les va a llevar por esas seis fases de la fe muchas, muchas veces en su vida. Una vez detrás de otra van a ir del Sueño a la Decisión al Retraso a la Dificultad al Daño, al Disfrute. Luego él lo va a hacer otra vez y luego otra vez para que sigan creciendo en la fe. De hecho, todos en este cuarto, todos están en una de esas etapas ahora mismo. Algunos de ustedes están en la fase del Sueño –se les está ocurriendo una idea. Algunos de ustedes están en la fase de retraso o la de dificultad o la fase del callejón sin salida. Al final Dios le regresó a su hijo por medio de un milagro y lo bendijo abundantemente.
Note entonces como se cumplieron las fases de la fe en la vida de Abraham FASE 1. UN SUEÑO (Edad 75)
(Dios) “Haré de ti una gran nación…” Ge. 12:1-3
FASE 2: DECISIóN
“Así qué Abran partió como el Señor le había dicho que…” Ge. 12:4
FASE 3: DILACIÓN (Edad 86)
“Pero Sara todavía no había dado luz a ningún niño…” Ge. 16:1…” Ge. 16:1
FASE 4: DIFICULTAD (Edad 99)
“¿Cómo va a tener un hijo un hombre de mi edad?” Ge. 17-18
FASE 5: CAMINO SIN SALIDA
“Coge a tu hijo único, al que amas, y sacrifícalo…” Ge. 21:1-6, 22:1-12
FASE 6: ¡LIBERACIÓN!
(Dios) “No dañes al chico… Yo he provisto una oveja…” Ge. 22:12-14
Ahora bien, el problema de nuestra fe comienza cuando nos quedamos en la etapa de espera, y de dilación. ¿Cómo se mantuvo Abraham mientras no sucedía nada? Se guió por principios o convicciones.