C. El tercer principio es: Reconoce los hechos con fe. Esto tiene que ver con la REALIDAD de Dios.
Enfréntate con ellos. Pero enfréntalos con fe. Reconoce los hechos de tu vida con fe. Romanos 4:19-20 dice, “Sin debilitarse en su fe, reconoció el hecho de que su cuerpo estaba como muerto… y que también estaba muerta la matriz de Sara. (Está siendo muy directo aquí.) Pero él no flaqueo con incredulidad…” la traducción de la palabra de Dios dice, “A través de la fe reconoció el hecho de que…” Abraham reconoce que él y su mujer han pasado los días de tener hijos. Tiene 99 y su mujer 89 y es médicamente imposible que vayan a tener hijos. Ahora una cosa curiosa que hace Pablo es que no relata el tiempo de debilidad de Abraham cuando fue el incidente de Ismael. Dice que Abraham “no se enflaqueció en la fe, ni consideró su cuerpo ya muerto” (v. 19). Continuó creyendo cuando, humanamente, no existía fuente de esperanza. Sin embargo, su esperanza no se basaba en fuerza humana, sino en el que había hecho la promesa – Dios, creador de vida – el que creó luz de la oscuridad y vida de la nada (Génesis 1). Si Dios podía hacer eso, Dios podía crear vida de los lomos muertos de Abraham y de la matriz muerta de Sara. “Tampoco en la promesa de Dios dudó con desconfianza” (v. 20). Pablo pasa superficialmente sobre esta parte de la historia de Abran. Después de prometerle a Abran simiente como estrellas en el cielo (Génesis 15:5) y después de demostrar Abran su creencia en Dios, siendo contado justo (Génesis 15:6), Sarai le dijo a Abran: “Ya ves que Jehová me ha hecho estéril: ruégote que entres á mi sierva; quizá tendré hijos de ella” (Génesis 16:2). Abran lo hizo, y Agar dio luz a un hijo, Ismael, que creció a ser “hombre fiero; su mano contra todos” (Génesis 16:12). Es decir, ambos Sarai y Abran fueron culpables de no confiar que Dios cumpliría su promesa. En vez, tomaron el asunto en sus manos – escogiendo resolver el problema de su manera en vez de creer que Dios lo resolvería en su debido tiempo. Sin embargo, “la incredulidad fue momentánea, la fe constante”. Abraham tenía ochenta y seis años cuando Ismael nació (Génesis 16:16). Cuando Abraham tenía noventa y nueve años, Dios se le apareció, confirmando de nuevo su promesa anterior (Génesis 17). Así que la fe no niega la realidad de Dios. No deniega los hechos. Se enfrenta con ellos con fe. Esto es muy importante, entiéndelo: la fe no ignora la realidad. La fe no pretende que no tienen problemas La fe no actúa como si no hubiera ninguna dificultad. La fe no deniega. ¡Favor de oír esto! Mucha gente piensa que lo es. Fe es enfrentarte con los hechos de tu vida sin que te desanimes con ellos. Eso es fe. No es negar que tengas problemas. No es negar que estés enfrentándote con un callejón sin salida o una situación sin esperanza desde el punto de vista humano. Es enfrentarte con los hechos problemáticos en tu vida sin desanimarte con ellos. Eso es la fe verdadera. Algunos de ustedes se están enfrentando al cáncer. Algunos tienen a alguien que aman enfrentándose con el cáncer ahora. No puedes negar el diagnostico pero puedes revelarte en contra del veredicto. Gran diferencia. No puedes negar el diagnóstico “No tengo cáncer.” Si, lo tienes. “No tiene cáncer.” Si lo tiene. No puedes denegar la diagnosis. Eso es fantasía. Es denegarlo. Pero puedes desafiar el veredicto.” Puedes desafiarlo y decir, “vamos a trabajar con esto y vamos a trabajar con esto y vamos a hacer todo lo que podamos para vencerlo y desafiar el veredicto. Esto es muy importante. Hay una rama de la cristiandad ahí fuera que dice, “Deniega todos tus problemas y simplemente sonríe, sonríe, sonríe! Eso no es Jesús. Eso es nueva era. Dice, ¡No estoy enfermo! Tengo una fiebre de 104 pero no estoy enfermo.” O “No tengo deudas. Estoy al borde de la bancarrota pero no tengo deudas.” La fe no te pide que niegues la realidad. Nunca hace eso. La fe te pide que te enfrentes con la realidad de tu vida sin desanimarte por eso. No es vivir en negación. No es aferrarse al pasado. Fe no es tontería de cabeza dura. Si todavía te aferras a la mercancía de animalito.com, déjalo ir. ¡Eso está muerto! Está muerto. Déjalo ir. Si todavía estás esperando que vuelvan las cintas de ocho pistas, olvídalo. Eso se terminó. No van a volver. Si todavía estás esperando a que ese chico o chica especial te invite a salir, ese de la secundaria, y estás en la cincuentava reunión conmemoratoria, olvídalo. ¡Ese cachorro no va a venir a casa! Olvídalo. Si estás esperando que el grupo agujeritos en las mejillas te elija presidente, ¡olvídate! Sufre profundamente pero olvídalo. Algunos de nosotros tenemos que pasar por profundos sufrimientos legítimos. Las cosas no salieron como planearon. Lo que soñabas para tu vida no va a suceder. Pero no te tienes lastima a tí mismo. Crees que Dios sabe más y dices, “Sí, no salió como planeaba pero Dios tiene mejor plan.” Eso es fe. “Si, las cosas no salieron como pensaba pero creo que Dios no ha terminado con mi vida y que está trabajando en mi vida y Dios me tiene guardadas cosas buenas todavía.” Eso es fe. Es enfrentándose con los hechos en fe. No es fantasía. Es simplemente no estar desanimado. Una cosa. He dicho a los pastores por muchos, muchos años. Es una vieja regla de calvario: cuando el caballo está muerto desmonta. No sigas pegando a un caballo muerto. Cuándo un sueño muere simplemente desmontas y enriendas otro porque Dios no ha terminado contigo. Algunos de ustedes se querían casar pero nunca lo hicieron. Algunos querían tener hijos pero nunca los tuvieron. ¿Qué haces con un amor que está bloqueado? ¿Meterte en una celda? ¿Construir una barricada alrededor de ti? ¿Preocuparte de tí mismo? ¿Un nopal? No voy a dejar que nadie se me acerque nunca más. No voy a dejar que nadie me haga daño. Voy a contener mis emociones. Por supuesto que no. ¿Qué haces cuando un amor está bloqueado? Lo rediriges. Lo recanalizas. Hay una historia de Corrie ten Boom. Cuando era joven estaba comprometida para casarse. De repente el chico rompió con ella y se casó con una amiga. Quedó devastada. Y nunca se casó. Fue por la vida como mujer soltera. Pero ella redirigió su amor. No se metió en una pequeña barricada. Y se convirtió en uno de los líderes cristianos más amorosos del siglo veinte, influenciando a millones y millones de gente. Ella redirigió su amor en una nueva dirección. ¿Cómo sigues creyendo cuando te sientes como para desistir? Haces estas cinco cosas. Te puedes acordar de lo que puede hacer Dios. Puede hacer cualquier cosa. Luego puedes apoyarte en las promesas de Dios y recordar lo que te ha prometido. Luego reconoces los hechos de tu vida con fe. No los niegas. Los reconoces pero no te desanimas. Y finalmente…
D. El cuarto principio es te alegras anticipando: Esto tiene que ver con la BONDAD de Dios
Tienes expectación – esperas con alegría que Dios va a actuar en tu vida y va ha hacer las cosas buenas incluso cuando no es la manera en que lo planeaste. Va ha hacer cosas buenas. Esperas que el actúe. Romanos 4:20-21 “Abraham nunca dudó. Creyó a Dios por fe y la confianza creció más fuerte y él alabó a Dios por sus bendiciones antes de que pasaran. Estaba seguro de que Dios era capaz de hacer cualquier cosa que prometiera.” La frase fortalecer aquí es “crear fuerza” y es la idea de confiar o sentir algo aún antes de que suceda. Es decir date cuenta “antes de que pasaran.” Eso es verdadera fe. Hemos hablado de ella la semana pasada. Cuando das las gracias a Dios por algo después de que pase, eso es agradecimiento. Cuando le das las gracias por algo antes de que pase eso es fe. Y la forma mayor de fe es dar las gracias por adelantado “Dios, no sé cómo vas a vas a sacar a delante la cosa. Estoy en un callejón sin salida. Pero te doy las gracias por adelantado porque sabes lo que estás haciendo. Te doy las gracias por adelantado porque vas a arreglarlo todo.” Un día Jesús fue a la tumba y alguna gente le pidió que resucitara a Lázaro de los muertos y él fue y oro,” Padre, Te doy las gracias porque ya me has escuchado.” ¿Qué estaba haciendo? Dando gracias a Dios por adelantado. Ahora bien cuando Dios libera hay tres tipos de liberación…. 1. Liberación circunstancial. En ese tipo de liberación Dios cambia la situación. Milagrosamente da la vuelta a la situación. Dios va ha hacer eso muchas, muchas veces en tu vida. Pero no lo va a hacer siempre. Va ha hacer muchos milagros en tu vida pero no siempre va a cambiar la situación. 2. Algunas veces hace liberación personal y te cambia a tí. Y tú obtienes una perspectiva más amplia, obtienes una fe más profunda. Obtienes más carácter. Una actitud mejor. Y Dios te cambia y deja la situación. Liberación personal. 3. Pero hay algún dolor en la vida que sólo se va a aliviar con una liberación de ultima instancia. Y esa es el cielo. Un día vamos a un sitio–esos de nosotros que conocemos al Señor– donde no hay dolor, lagrimas, sufrimiento, tristeza. Y esa es la liberación que en última instancia te ofrece Dios. Dios no ha prometido quitarte todo tu dolor. Dios no ha prometido que todas las personas que amas van a vivir todo lo que tú quieras que vivan. Dios no ha prometido que no vas a tener dificultades, que nunca vas a tener callejones sin salida, que nunca vas a tener retrasos. No ha prometido quitarte todo el dolor. Ha prometido darte la fuerza para aguantarlo. Y ha prometido que un día en última instancia te va a liberar con el cielo donde no hay pena, sufrimiento, tristeza y dolor. La Biblia dice esto, “Nos regocijamos en la esperanza de la Gloria de Dios.” ¿Qué es la gloria? El paraíso. Pero sólo hay una manera de llegar. A través de Jesucristo. No trabajas por ello o te lo ganas. Es a través de Jesucristo. La palabra bíblica para “liberación” es “salvación”. Eso es lo que la salvación significa.” Jesucristo es tu Salvador. Es tu liberador. Y te va a liberar. Ese es un grito más largo que el pensamiento positivo. Todo lo que el mundo te puede ofrecer es pensamiento positivo. El mundo espera lo mejor. Pero Jesucristo ofrece la mejor esperanza.
Oración:
¿Estás en un callejón sin salida esta mañana? Jesucristo puede cambiar tu callejón sin salida sin esperanza en una esperanza sin fin. Así que cualquier problema que parezca sin esperanza para ti, te urjo a darlo y a dar tu vida a Jesucristo ahora mismo. Di, “Jesucristo, te doy mi problema y te doy mi vida ahora mismo.” Como este testimonio se trataba de la infertilidad quiero orar por aquellos están enfrentándose con este mismo asunto. En una iglesia de este tamaño hay cientos de parejas que hubieran tenido hijos pero que no pudieron por una razón o la otra. Nosotros nos tomamos muy enserio – el dolor – en la familia de nuestra iglesia. Así que cualquier pareja que quiera una oración especial para tener hijos haga el favor de levantarse y bajar la cabeza y rodear a su esposa con el brazo para que yo y la familia aquí presente podamos orar por ustedes. La Biblia dice que como familia de la Iglesia debemos llorar con los que lloran y regocijarnos con los que se regocijan. Quiero guiar a nuestra familia eclesiástica en una oración por ustedes. Quiero pedir a la iglesia que ore por un hijo para ustedes. Quisiera decir al resto de ustedes. El callejón sin salida en el que se encuentran tal vez no sea infertilidad pero es muy doloroso. Dáselo a Jesucristo y pídele que te libere. Ahora oremos por estas parejas. Padre nuestros corazones siguen a estas parejas tan maravillosas de nuestra familia de la iglesia a las que amamos tanto. Tu has visto el deseo y el dolor en su corazón. Ya has oído sus oraciones. Ayúdales a saber que su espera por los hijos no es de ninguna manera el reflejo de su fe. Has dado hijos a padres que no se lo merecen para nada mientras que esos que se lo merecen tienen que esperar. Hoy, todos los presentes nos unimos como iglesia al pedir que traigas un hijo a las vidas de esas parejas. Has dicho que cuando dos o tres están de acuerdo será hecho. Padre en la mayoría de esos casos va a ser un milagro. Pero eso no es problema para Ti. Si lo quieres hacer a través de un nacimiento Tu voluntad será hecha. Si lo quieres hacer por medio de una adopción, Tu voluntad será hecha. Si lo quieres hacer redirigiendo el amor a niños que ya están aquí, Tu voluntad será hecha. Dales la fuerza de perseverar en la frustración, las visitas, los médicos, los exámenes interminables, los procedimientos, las entrevistas. Todas esas cosas nos prueban la paciencia. Ayúdales a ver tu mano incluso en los detalles. Oro para que su espera por los hijos sea una espera con fe. No siempre entendemos tu tiempo pero sabemos que es perfecto y que nunca es un momento demasiado tarde. Juntos, oramos que de aquí a un año estaremos regocijándonos en mirar y en los sonidos de nuevos niños en nuestra familia de la iglesia. Te pedimos los milagros en nombre de Jesús. Amén.