A. Una actitud dadivosa es esforzada
Ahora notemos que en el pasaje Saúl hace una evaluación, busca algo, no se queda con la actitud de que no tengo nada. Lo que demuestra que aunque estemos escasos siempre se le puede dar algo a Dios de corazón. Y cuando hacemos este esfuerzo Dios nos retribuye abundantemente. Además nuestra necesidad si es generosa será pasajera, porque Dios no se queda con nada, el siempre nos retribuye.
B. Una actitud dadivosa es voluntaria
Si ustedes observan los dos se ponen de acuerdo para hacer la donación. Me encanta ver como el criado se pone a la disposición de su patrón y le ayuda en la necesidad. Note que esa solidaridad es de bendición para Saúl. Nuestros recursos son para ser de bendición de otros. En la medida que nosotros ponemos lo poco que tenemos voluntariamente, en esa medida seremos bendecidos.
C. Una actitud dadivosa es decidida
Me gusta mucho el hecho que una cosa es decir con la boca que estamos comprometidos con Dios y otra es buscar a diestra y siniestra la oportunidad de cumplirle a Dios. Si estamos decididos a invertir con Dios buscamos con ahínco el involucrarnos, somos nosotros los que buscamos la necesidad y somos nosotros los que buscamos hasta poder invertir. En el caso de Saúl y su siervo no descansaron hasta lograr su cometido.. No se detuvieron ni se distrajeron. Además pudieron quedarse allí un rato para refrescarse con el agua. Pero no se distrajeron para nada. (vrs. 12-14)
II.En segundo lugar DEBEMOS INVERTIR EN DIOS CON UN ESPÍRITU DE EXPECTACIÓN (9:10-14)
Si ustedes pueden notar Dios ya se había movilizado y el no estaba estático en cuanto a mi pacto con El. El va adelante abriendo una bendición grande para mí. Veamos como Dios estaba trabajando en la bendición para Saúl.
A. Debo tener expectación que Dios se anticipa a mi necesidad
Si podemos notar el texto dice: “un día antes”!qué interesante¡ Aún sin que nosotros hubiéramos hecho la buena obra, Dios ya sabe y se anticipa a mi conducta. Aquí hay una revelación teológica trascendental en cuanto a las buenas obras. ¿Sabe porqué? Porque nosotros pensamos que si hacemos algo bueno para Dios, el nos va a recompensar. Pero note usted, que Saúl todavía no ha hecho nada y Dios ya se está moviendo hacia su propia bendición. Esto implica que cuando Dios quiere bendecirte es motivado por la sabiduría, su soberanía, y su gracia. ¡Solamente su gracia! Ni siquiera había tomado la decisión y Dios ya estaba involucrado en la bendición. ¡Bendito sea Dios¡ Dios nos bendice sobre la base de nuestra actitud y no la obra que hacemos. Por eso es importante cuidarnos de nuestras motivaciones y nuestro corazón.
B. Debo tener expectación que Dios tiene un mejor futuro
Si puede notar (9:16-17) Dios no sólo ve mi pérdida o mi dificultad presente, el está trabajando en un mejor futuro para mí. Pero recuerde, es para aquellos que se interesan en las cosas de Dios. Porque razón usted cree que Dios lo respaldará si su actitud hacia El es diferente. Si Dios y su reino no son prioritarios para usted ¿por qué cree que Dios lo hará prioritario a usted en su plan? Note que Saúl está en las cosas de Dios. No anda buscando sus propios destinos en este momento. Es en la búsqueda de Dios que encontramos los mejores futuros. Me alegra saber que Dios me está reservando un mejor futuro que el presente que estoy viviendo. Bien dijo el salmista: “Alégranos conforme a los días que nos afligiste, y a los años que vimos mal” Aparezca en tus siervos tu obra” Salmo 90:15
C. Debo tener expectación que Dios tiene bendiciones que desconocemos
Pueden notar (9:18-19) lo que Samuel le dice a Saúl: “te descubriré todo lo que está en tu corazón”. Me llama la atención esa frase. Lo que Samuel le está diciendo es: “te voy a hacer libre, diferente y más útil”. Sacaré lo bueno y rico que hay en tu corazón. Pero es un hombre de Dios, el que está orientándolo. Dios sabe que potencial hay en nuestro corazón. Si tan sólo dejáramos sacarlo. Dios quiere nuestro corazón.