“La mujer calle en la congregación”: Defendiendo a Pablo 2 parte


La segunda lección importante en este primer análisis tiene que ver con la realidad del Espíritu Santo. Soy un firme creyente de la intuitiva naturaleza del Espíritu Santo en la vida del creyente. También mantengo firmemente la naturaleza orgánica del Cuerpo de Cristo (cuando es sacado del sistema institucional). El hecho de habitar el Espíritu en el creyente, otorga a éste el divino instinto e impulso, siendo éstos tan reales como sus sentidos físicos. Puesto que ambos nacen de la inspiración divina, el liderazgo del Espíritu nunca estará en contra de la Escritura. Tampoco la Escritura irá en contra de los instintos del Espíritu. Dicho esto, en un nivel puramente subjetivo, todos mis instintos espirituales me dicen que Dios quiere que la mujer funcione en la reunión de la iglesia. Quizás hemos estado en reuniones en las que la mujer está amordazada. Tenían prohibido pronunciar palabra alguna; solamente los hombres podían hablar. Cuando nos sentamos en medio de esas reuniones, todo nuestro ser, intuitivamente, sabe que era una situación equivocada. Había algo vergonzosamente artificial en todo ello. Especialmente cuando había mujeres en la misma habitación cuya vida espiritual era mucho más rica que la mayoría de los hombres. Pero, simplemente por ser mujeres, se les tenía prohibido hablar. Esta práctica, viola un importante principio espiritual: Todo en la casa del Señor está gobernado por “la medida de Cristo” (Efesios 4:13). Pero esas reuniones estaban gobernadas por restricciones externas que traían como consecuencia limitaciones espirituales. Cuando a la mujer, que tiene mucho que ofrecer en la forma de suministro espiritual, le es limitada su facultad de hablar en la reunión, la iglesia sufre por ello. A continuación listaré la clara impresión que he tenido de esas reuniones cuando he observado el moverse de los hombres en tanto las hermanas calladamente observaban como espectadores: La mitad del sacerdocio de Dios era sofocado y acallado. Las hermanas eran acalladas, simplemente porque los hermanos habían intelectualmente interpretado la Biblia en el que solamente ellos podían hablar. Los hermanos y hermanas eran leales a su interpretación de la Biblia. Pero tengo que preguntarme si estaban deliberadamente ignorando lo que sus instintos espirituales les decían acerca del resultante fruto de esta interpretación. Esta reunión abiertamente carecía de riqueza espiritual. Me recordaba el llamado “mundo real” de la película Matrix – frío, descolorido y sin sabor alguno. El callar a las hermanas es una buena receta para producir reuniones sin vida. Repito, esto es mi propio análisis. Otra persona podrá tener una apreciación diferente. Al salir de esa experiencia, tengo que hacerme esta pregunta: ¿Cuál es el claro mensaje que se envía al silenciar a las hermanas en las reuniones de la iglesia? Supongamos que Dios hubiera sido el origen de esta idea, ¿cuál sería el mensaje que Él estaría enviando con este mandato? La respuesta sería sorprendente y alarmante. El innegable mensaje es, que el hombre no puede aprender nada de la mujer. Ni que el hombre puede ser ministrado espiritualmente por una mujer. Por un momento, ponderen estas conclusiones. Si cada hermano fuera honesto consigo mismo, estaría forzado a admitir que ese pensamiento es absurdo. Como de igual forma sería una falsa aceptación de la vida real. Mi propia observación sobre aquellos que tienen la idea de que la mujer tiene que estar silenciosa en las reuniones “porque la Biblia así lo dice” están haciendo algo que no es real. Lo que quiero decir es que cualquier hombre, en su propio juicio, suponiendo que tiene un nivel intelectual normal, no puede decir que no puede aprender cosas espirituales de una mujer. Esta creencia escapa los límites de lo creíble. Algunos de los más maravillosos entendimientos compartidos en una reunión de la iglesia, salen de los labios de las mujeres. Sus contribuciones han sido profundamente ricas y significativas. Por tanto, objeto que la práctica de silenciarlas en una reunión es una imposición y no una expresión neutral de autenticidad en la vida del Cuerpo. Al menos eso es lo que a mí me parece. Imaginen por un momento que esos dos “textos limitantes” no aparecieran en el Nuevo Testamento. ¿Cómo sería la práctica en esas iglesias que no permiten hablar a las mujeres en sus reuniones? ¿Qué es lo que las mujeres prefieren hacer? Tal pregunta tan aguda… si pudiera ser contestada… sería profundamente significativa. Si el grupo permitiera hablar a las hermanas en las reuniones, entonces nos tendríamos que preguntar si la práctica de silenciarlas contradice la forma natural de vida del Espíritu. A mi parecer, sí lo hace. Es interesante notar que algunos de los hombres que mantienen la doctrina de la “mujer silente” han admitido que ellos se sienten turbados y no saben por qué Dios pide tal cosa. Algunos de ellos han, altamente, elogiado la contribución que sus esposas han hecho en sus vidas espirituales… solamente para expresar confusión del por qué ellas no pueden compartir sus ideas públicamente en las reuniones. Hay que aplaudir a esos hombres su deseo de ser fieles a su entendimiento de la Escritura. Pero les desafío a que investiguen en la exactitud de su entendimiento en ambos terrenos, el espiritual y el bíblico. Y les pediría que re-examinaran su interpretación basada en estas profundas observaciones. (Estoy perfectamente consciente que existen hombres que son chauvinistas, observadores de la jerarquía, patriarcales, sexistas, legalistas que han estado oprimiendo a las mujeres todas sus vidas. Estos seres confundidos están dispuestos a aferrarse a cualquier verso de la Biblia que puedan retorcer, para apalear a las mujeres. Son lo suficiente inteligentes para elaborar sus propias ideas contra las mujeres, basados en versos bíblicos; y acusarán a cualquiera que defienda a las mujeres hablando en la iglesia como persiguiendo una herejía moderna. Pero no me estoy dirigiendo a ellos en este artículo). Por otro lado, he estado en muchas reuniones donde las mujeres comparten y funcionan con los hombres presentes. Es innegable el inmenso beneficio espiritual para ambos, hermanos y hermanas, que asisten a esas reuniones. Y lo que es más, el espíritu de cada uno de los asistentes está seguro de que es adecuado y necesario el funcionar y compartir a Cristo de esas mujeres. Las marcas de la presencia del Espíritu – “vida y paz” – están incuestionablemente presentes (Romanos 8:6). En mi entendimiento, es solamente cuando nos exponemos a esos “pasajes limitantes” y adoptamos cierta interpretación sobre ellos, cuando las cosas empiezan a cambiar. De libertad se revierten en opresión. Esto nunca ha sido la marca de Dios; puesto que… “donde está el Espíritu del Señor hay libertad” (2 Corintios 3:17) Ahora bien, antes de que algún lector de estas reflexiones corte los párrafos anteriores fuera de contexto y me ponga el título de “subjetivo espiritual”… …y antes de ser acusado de exaltar mis marcas subjetivas acerca de las Escrituras (lo cual alguien eventualmente hará)… …permítanme repetir lo que dije al principio. La Escritura y el testigo interno del Espíritu siempre van de la mano. En consecuencia, si nuestra interpretación de la Biblia choca violentamente con lo que nuestro interior nos dice, (Estoy hablando del espíritu humano habitado por el Espíritu de Dios, no las emociones)… y si este absolutamente niega lo que es prácticamente real en nuestras vidas (por ejemplo, que podemos aprender cosas espirituales de las mujeres), este hecho tiene que forzarnos a seriamente reexaminar nuestra interpretación de ciertos pasajes bíblicos. He dicho esto para marcar un punto muy simple: La interpretación de los “pasajes limitantes” refleja perfectamente lo que mi espíritu me dice lo que es cierto, debido, natural y naturalmente viable en una reunión de iglesia. De igualmente dibuja perfectamente esas expresiones orgánicas de la iglesia en la que yo estoy familiarizado. Así pues, en un plano espiritual, práctico e intelectual, me siento muy tranquilo con este pensamiento. Me gustaría sugerir a cualquiera que quiera evaluar y mejorar su forma de pensar en este asunto, que ponga en consideración el elemento llevado a estos tres planos – el espiritual, el práctico y el intelectual. El no considerar uno de ellos, fácilmente puede llevarnos a ver una distorsionada perspectiva. Dicho de otra manera, la cultura del estilo de la iglesia del primer siglo impide cualquiera otra interpretación de los “pasajes limitantes” que excluye a la mujer de hablar en las reuniones públicas.
Bien, antes de acercarnos a los “pasajes limitantes” una primera pregunta debe ser contestada: “¿Qué es la enseñanza general que encontramos en el Nuevo Testamento acerca del rol de la mujer en la iglesia?” “¿Cuál es la enseñanza general acerca de la mujer y el ministerio?” Encontrarás que es perfectamente consistente con los principios generales del Nuevo Pacto. He aquí un listado cronológico de la mujer en el ministerio. Es sin concordancia por tanto no es exhaustivo. • Isabel y María (no Zacarías y José) son las primeras en recibir el mensaje de la venida de Cristo. Son honradas y benditas por los ángeles. Y son las primeras en cantar y profetizar acerca del niño Jesús. • La profetisa Ana recibe una mención honorable como una que habló del Mesías a aquellos que le estaban esperando (Lucas 2:36-38) • Durante el principio del ministerio de Cristo, un grupo de escritores del Evangelio llaman “las mujeres” de igual forma que hablan de “los doce” (Lucas 8:1-3; 23:49, 55; 24:24). De hecho, los doce discípulos eran un grupo bastante penoso si es comparado con los discípulos femeninos del Señor. En el momento de su detención, ellos huyeron, pero ellas fueron las que acompañaron al Señor en sus últimas horas. Siendo la tortura algo contrario al ser femenino, ellas vieron cómo el Señor era crucificado. Ellas le acompañaron al sepulcro y le velaron, siendo las primeras que le vieron en el momento de su resurrección. Y fueron las mujeres a las que Él confió el privilegio de portar la nueva de su resurrección al resto de sus hermanos. • Ambos, los doce y “las mujeres” eran parte de los 120 que esperaron la venida del Espíritu Santo en el día de Pentecostés (Hechos 1:14). Las mujeres, con los hombres, hablaron en lenguas, declarando las “grandes obras de Dios” (Hechos 2:1-11). • El Espíritu Santo fue derramando por igual sobre los hombres y las mujeres… el resultados fue que “vuestras hijas profetizarán” (Hechos 2:17–18) • En Cristo, son derribadas todas las barreras terrenales. En Gálatas 3:28 claramente dice “No hay Judío, ni Griego; no hay siervo, ni libre; no hay varón, ni hembra: porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.” Por tanto las mujeres no son ciudadanos de segunda categoría en la iglesia de Dios. • Priscila y su esposo Aquila enseñaron a Apolo… Hechos 18:26 “…y le declararon más particularmente el camino de Dios.” Es de notar de las seis veces que Priscila y Aquila son mencionados en el Nuevo Testamento, cuatro el nombre de Priscila es mencionado primero (Hechos 18:18, 26; Romanos 16:3; 2Timoteo 4:19) Esta forma de escribir en aquel tiempo, indicaba que Priscila era más prominente, espiritualmente. De igual manera, el hecho de que su nombre aparezca primero, cuando ella y su esposo instruían a Apolo, indica que ella era quien lideraba la enseñanza. • Felipe, el evangelista, tenía cuatro hijas que eran profetisas (Hechos 21:9). Esto significa que profetizaban. (Notemos que la profecía del siglo primero, siempre se hacía en y entre la iglesia. Piensen sobre esto: si una mujer está profetizando con el Espíritu de Dios, revelando a Jesucristo, ¿por qué razón los hombres no pueden escucharla?) • En 1 Corintios 11:4-5, Pablo dice que la mujer puede orar y profetizar cuando la iglesia se reúne (1 Corintios 11:1-34). El contexto marca claramente que Pablo se está refiriendo a las reuniones públicas en las que se encuentran reunidos los hombres y las mujeres. Cuando Pablo escribió su carta a Roma, desde Corinto, él honra a las siguientes mujeres por su servicio en la iglesia: Febe, Priscila, María, Trifena y a Trifosa, Pérsida, Julia y a la hermana de Nereo. En este capítulo, Pablo lista el doble de hombres que de mujeres, pero alaba a más del doble de mujeres que de hombres. • En Romanos 16:7 Pablo menciona a Junia como un “apóstol insigne”. Junia es claramente un nombre femenino. • En Filipenses 4:2-3, Pablo hace una mención especial de Evodia y Síntique, quienes le ayudaron en su trabajo. Significativamente, la iglesia en Filipos comenzó con mujeres y se reunían en la casa de una mujer (Hechos 16:13). Punto importante de notar, las mujeres eran una considerable mayoría en la iglesia de Filipos. • Pablo recuerda a Tito que las mujeres de más edad deben ser “maestras de honestidad”. Ellas deben ser, a la vez, maestras de las jóvenes (Tito 2:3-5). • Pablo alaba a la madre y abuela de Timoteo. Hay una buena razón para inferir que ellas le enseñaron las Sagradas Escrituras desde su niñez (2 Timoteo 1:5 con 3:15). Claramente, las mujeres estaban activamente involucradas en el ministerio de la iglesia del siglo primero. Puesto que habían recibido al Espíritu, ellas formaban parte del sacerdocio de creyentes al igual que los hombres. Las encontramos profetizando públicamente. Orando públicamente. Enseñando públicamente. También las encontramos trabajando codo con codo en la obra de Pablo. Lo que es más, Pablo llama a esas mujeres “compañeras de trabajo” en su obra, un término que aplica de igual forma a sus colaboradores hombres. Algunos han interpretado que los “pasajes limitantes” quieren decir que, de hecho, las mujeres deben ser excluidas de compartir en una reunión donde los hombres están presentes. Pero esta conclusión choca de frente contra todo el amplio espectro de los principios del Nuevo Testamento. Por esta razón, los que abogan por el “silencio total de la mujer” están obligados a danzar bajo sones ajenos a las Escrituras, para poder distinguir entre el “compartir” (cuando sólo las hermanas están presentes) y “enseñar” (cuando los hombres están presentes). Pero esto es una pura invención; y es totalmente disonante con las actuales prácticas de Pablo No existe evidencia alguna de que Pablo y sus seguidores excluyeran a alguien del ministerio por causas del sexo. Pablo felizmente trabajó al lado de mujeres como Priscila, Evodia y Síntique sin mucha preocupación acerca del divino orden de la inferioridad femenina. Y lo que es más, no existe analogía alguna referente a la idea del “silencio de la mujer cuando el hombre está presente” en ninguna de sus cartas. De hecho, ambos, la vida y las cartas de Pablo son consistentes con el sentimiento revolucionario que transmite en Gálatas 3:28. La verdad de esto es que los “pasajes limitantes” son, en verdad, muy oscuros. Cualquiera que afirme que son claros y directos, está viviendo en una niebla de presunción e ingenuidad académica. De hecho, tal afirmación refleja un oscuro rechazo a textos como: “Y será en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; y vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros viejos soñarán sueños.” Hechos 2:17 “No hay aquí judío, ni griego; no hay siervo, ni libre; no hay macho, ni hembra: porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.” Gálatas 3:28 “Mas toda mujer que ora o profetiza no cubierta su cabeza, afrenta su cabeza; porque lo mismo es que si se hubiese rapado.” 1 Corintios 11:5 ¿Qué hay pues, hermanos? Cuando os juntáis, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación; hágase todo para edificación. 1 Corintios 14:26 “Porque podéis todos profetizar uno por uno, para que todos aprendan, y todos sean exhortados.“ 1 Corintios 14:31 Busque en cualquier comentario, lea lo que dice sobre los “pasajes limitantes” y encontrará que, debido a la ambigüedad del lenguaje, hay formas diferentes de interpretar esos pasajes. El hecho de que eruditos de la Biblia estén en desacuerdo sobre la forma de traducir las palabras utilizadas por Pablo, demuestra la dificultad de traducir exactamente su significado. Es mi opinión que nosotros, siempre, tenemos que interpretar lo oscuro utilizando lo claro y nunca interpretar lo claro con lo oscuro. Cuando nosotros interpretamos el claro y consistente empeño de la Escritura por medio de uno o dos oscuros pasajes, hacemos pedazos el corazón del mensaje bíblico; que más tarde nos obliga a tener que llevar a cabo toda una serie de gimnasia exegética con objeto de lograr que (muchos) pasajes claros, se ajusten a esos (pocos) textos oscuros. Por tanto, cuando un pasaje oscuro parece estar en contra de lo que es el claro mensaje de la Escritura, tenemos entonces que mirar, con mucho cuidado, el verdadero contexto del mismo. Pongamos atención al contexto… histórico, social, local y espiritual… es el todo, cuando queremos interpretar acertadamente un pasaje de la Escritura.

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3 pensamientos en ““La mujer calle en la congregación”: Defendiendo a Pablo 2 parte

  1. Mira, soy yo de nuevo jaja, hice un comentario en la primera parte de esto.

    Bueno… este segundo texto me parece mucho menos profundo que el primero, sencillamente porque en el primero hablas más bíblicamente y menos emocional que aquí.

    Hablas de tus “instintos” y estas cosas que la verdad, puede que a ti te influyan, de hecho estoy seguro que lo hacen, pero no puedes esperar que estos instintos tuyos vayan a ser un argumento sólido para sostener el punto planteado. Recuerda, “Maldito el varón que confía en el hombre”, y eres un hombre, así que no confío es tus instintos y creo que nadie más debe hacerlo.

    No quiero parecer grosero con eso, de ninguna manera, lo que quiero dar a entender es que, en mi opinión, es ridículo basar el accionar en lo que creo “sentir” de Dios, más que en su palabra, no quiero extenderme en este tema porque podríamos escribir 3000 paginas discutiendo esto y ese no es el punto aquí. Además, no bases tu juicio en tus razonamientos humanos, como por ahí mencionaste, sino en la palabra, por ejemplo, si la palabra me dice que una mujer debe callar, pero yo creo, en base a mi experiencia, que puede hablar, porque dan vida a la reunión, o porque creo que tengo cosas que aprender de ellas, piensa esto, ¿Qué tiene mayor autoridad para ti, lo que dice la Biblia, o lo que sientes y piensas?

    Es obvio que la Palabra del Dios vivo es la autoridad suprema!!!

    Ahora, otro punto es lo de la “enseñanza general” y de los “pasajes limitantes”, mira, debes tener claro que no debemos tratar de cumplir la generalidad de la palabra, sino debemos tratar de cumplir TODO, y todo es todo, es decir, desde el pasaje más pequeño hasta el texto más general y repetido. Si Dios nos dice, calle la mujer, lo que corresponde a la mujer es callar, ahora debemos buscar una válida interpretación de esto, y si tienes una interpretación del pasaje que muestre tu punto está bien, y lo aceptaré, tal vez no esté de acuerdo, pero lo aceptaré, lo que no acepto es que digas que podemos ignorar este pasaje, como si no estuviera ahi.

    Ok de los pasajes que pones, no veo ahí ninguna mujer “hablando en la congregación”, nótese que debe callar en la congregación, no quiere decir que no tenga ministerio. Lo de Priscila no fue hablar a la congregacion, ellos hablaron con un hombre, pero muéstrame pasajes o algo, dónde se vea a alguna mujer hablando a una congregación.

    Respecto al pasaje de mujeres profetizando, no dice que sea en la congregacion.

    Es cierto que las mujeres formaron parte fundamental de la iglesai, y la siguen formando, pero muestra dónde hablan en la congregacion.

    Ahora, deja de evadir los que llamas “pasajes oscuros” por ser precisamente oscuros para tu entendimiento, no creas que me estoy jactanto de tener entendimiento, después de todo, lo que puedo comprender es casi nada de lo que el Dios eterno realmente es. Pero pídele a Dios que te ayude a interpretar correctamtente el pasaje que no comprendes y no lo evadas buscando otros más claros.

    Eso de los pasajes claros y oscuros que planteas al final parece interesante, pero realmente irrelevante, es decir, al referirnos a que TODA palabra es inspirada por Dios, decimos que toda proviene de alguna manera de Dios, y debemos considerar todo como verdadero por sí mismo.

    Te insto yo a ti también, a no tratar de acomodar pasajes, sacados de su contexto, como el de gálatas 3.28 y colocarlos “contradiciendo” unos pasajes que hablan de otra cosa.

    ¿Que crees que quiso darles a entender Pablo al decirles a las mujeres que callaran?

    Yo creo que lo que quería dar a entender era que debían callar, jamás que siguieran hablando porque se refería a otra cosa…. :S:S

    • Hola, gracias por comentar. Lo primero que sospecho es que no leíste completo mis artículos. Eran 5 partes, a lo menos creo que llegaste a la 2 parte. El artículo está basado en cuatro ejes transversales importantes. El primer eje transversal se basa en el método deductivo. Que es ir de lo general a lo específico. La propuesta allí es que lo concerniente al legalismo de la mujer era del AT y ahora estamos en un nuevo pacto, el nuevo pacto no permite cometer una barbaridad como la que crees de menospreciar la participación de la mujer en la asamblea. El segundo eje transversal está basado el método inductivo, que es partir de los detalles a algo general. Y la propuesta alli es que debido a la evidenciad el ES, y de la importancia de lamujer en el ministerio de Jesús, incluso elevándolas por encima de los apóstoles sobre todo que ellas fueron las primeras que “predicaron a los hombres ” de la resurrección, entonces es inconcebible que los pasajes en mención fomenten una discriminación a la mujer. El Tercer eje transversal es el método exegético, es decir he tomado los dos pasajes y he hecho un análisis de los textos en su contexto y el idioma original. La propuesta aquí es que se le ha dado una interpretación machista y chauvinista a es tos textos para fomentar actitudes de prepotencia genérica y menospreciar a la mujer, sobre todo en américa latina que somos más machistas que cristianos. Lo que no entiendo, es que señales de no ser bíblico cuando hay dos partes dedicadas exclusivamente a analizar los dos textos (quizás no los léístes o no encontrastes argumentanciones para refutar la exégesis) . Y el cuarto y último eje es el método teológico pastoral. Es decir si la exégesis nos dice otra cosa que los acostumbrados machistas usan para callar a las mujeres en su congregación, entonces nuestra pastoral deberá cambiar. ¿Por ejemplo los dones son exclusivos para los hombres? Es decir sólo los hombres son pastores? Sólo los hombres son maestros? Y si los dones son para la edificación del cuerpo, es una jugarreta absurda del ES darle a una mujer el don de maestra o pastora y prohibirle que lo ejerza en la iglesia? Creo que no, lo que sospecho es que cuando hablamos de libertad de la mujer muchos hombres, líderes, inseguros y machistas se sienten amenazados de que una mujer pueda hacer el ministerio mejor que ellos. Ahora, bien también estoy consciente que no soy partidario de un feminismo que aplaste al hombre en su identidad y liderazgo. Sin embargo creo que hay suficientes bases escriturales exegéticas en mis articulos que no se han podid rebatir debido a que son la verdad de Dios. Así que yo no me preocupo que una mujer enseñe en la congregación, ni taqmpoco me da pena o le tengo miedo a que una mujer me enseñe, pues pienso que se puede aprender mucho de ellas. La mentablemente cuando se trata de interpretar los pasajes con toda justicia nunca faltan los que se ponen nerviosos y agresivos para una enseñanza tan clara en la Escritura. Sin embargo creo que todos tenemos derecho a expresar la opinión, pero no por eso la Escritura dejará de decir lo que es la verdad. Bendiciones

  2. Ser maestro o pastor es un ministerio!! no son lo mismo dones y ministerios… y estoy de acuerdo con que tenemos mucho que aprender de las mujeres, por ejemplo mira cuando priscilla enseñaba, iba a enseñar aparte, no en la misma congregación. Y pienso que el problema no es ser influenciado por el machismo de la cultura, de hecho actualmente estamos en un mundo posmoderno en el que constantemente nos bombardean con ideas de igualdad de géneros, tolerancia, ambientalismo, etc. Y esto puede alejarnos de la verdad que está en la biblia, así que te insto a que mires la Palabra tratando de no verla desde tu punto de vista posmoderno.

    Bendiciones

    Y estoy de acuerdo, la Escritura todo lo que dice es verdad, los que fallamos somos nosotros, que no la interpretamos bien, y los que fallamos somos todos, incluídos ud y yo.

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