Hola queridos lectores, gracias por sus comentarios y aportaciones a este blog. He estado recibiendo bastantes comentarios a las últimas entradas, gracias por tomarse el tiempo de leer. Este día estaré enseñando por la noche en la iglesia de un buen amigo mío, que por cierto es odontólogo y pastor (creo que el orden sería al revés, es pastor y odontólogo). Los jueves están estudiando toda la Biblia y lo van haciendo libro por libro. Me pidió que enseñara sobre Lamentaciones. Así que lo que les voy a comentar en esta serie de exposiciones, es lo más reciente salido de mi corazón. Me ayudó mucho el estudiar nuevamente este libro, pero sobre todo tratar de exponerlos contextualmente y por sobre todo homiléticamente. Dios me ha estado llevando constantemente al modelo de Jeremías. En esta ocasión quiero presentarles algunas ideas de cómo lidiar con el sufrimiento y como el libro de Lamentaciones es un modelo de terapia, con principios especiales para sobrellevar ese sufrimiento. Espero que les ayude como me ayudo a mí.
Empecemos pues, como alguno de ustedes sabrán en el mundo existen miles de formas de ayudar a las personas a salir de las crisis, o a enfrentar el sufrimiento, o para ponerlo más evangélico, las pruebas. Hay diferentes formas de terapias desde el paradigma sicológico de Freud, pasando por la terapia de la confrontación de Gestalt, o la terapia familiar de Virginia Satir y terminando con la famosa Programación Neurolingüística. Cada una de ellas tiene sus bases y sus objetivos. Freud trató de explicar las luchas entre el ego, y el superego dándole una connotación siempre sexual. La terapia de Gestalt establece que al paciente hay que llevarlo un momento ñeque se le debe confrontar con la realidad de su problema para poder solucionarlo. El modelo de Virginia Satir es las familias, su presuposición básica es que no hay individuos enfermos sino familias enfermas, así que se deben tratar a las familias y no sólo al individuo. Finalmente la programación Neurolingüística, es algo así como la confesión positiva del cerebro, si usted piensa mal reacciona mal y viceversa. Creo que estas técnicas tienen sus ventajas, pero están limitadas. No ven al hombre integralmente ni tratan los problemas de la raíz. Es allí precisamente que la Terapia de Lamentaciones es superior a cualquier terapia antes mencionada. Veamos porque.
Lo primero que debemos hacer es establecer el contexto del libro de Lamentaciones. Las biblias hebreas usan dos títulos para Lamentaciones, el primero es “Ekhah” (¡Ay! ¡Cómo”), y se debe a que esta es la palabra hebrea que abre los capítulos 1, 2 y 4. El segundo título es “Quinoth” (Lamentaciones), es decir el escritor lamenta la destrucción de Jerusalén. En la Biblia hebrea tripartita (La ley, Los profetas, Escritos), Lamentaciones aparece en su última parte, en una sección llamada “Megillot”. Este es un grupo de cinco libros del AT que los judíos leían públicamente en fiestas nacionales. Lamentaciones se lee, en el noveno día de Ab ( a mediados de julio), en el aniversario de las destrucciones de Jerusalén en los años 586 a. de C. y 70 d. de C. Este libro fue escrito probablemente poco después del 586 a. de C. cuando las memorias del desastroso sitio de Jerusalén estaban aún vivas en sus mentes. La evidencia puede señalar con certeza que fue Jeremías el autor, aunque no de una forma concluyente. Lamentaciones es un conjunto de alegorías (poemas melancólicos), escritos en estilo lastimero. El ritmo de las líneas del original hebreo se han descrito como metrónomo descompasada en que la segunda de sus partes paralelas tiene un latido más corto que el primero. Cuando las palabras hebreas de 1:1 son exactamente traspuestas en castellano uno puede notar esta entonación (aquí se ve tres sonidos seguidos por dos en hebreo)
1 2 3 1 2
Cómo ha quedado sola la ciudad populosa?
Se ha quedado viuda la grande entre las naciones
La señora de provincias ha sido tributaria
Cuando era leída públicamente, el cantar del texto hebreo estimulaba el sentir de las palabras. Uno del los rasgos distintivos del libro es su configuración acróstica de los capítulos 1-4. En los capítulos 1, 2,4 cada versículo empieza con una palabra cuya primera letra sigue sucesivamente a cada una de las 22 letras del alfabeto hebreo. El capítulo 3 al tener 66 versículos, se reparte tres versículos por cada letra sucesiva en lugar de una. Son varios los puntos de vista existentes en cuanto del porqué el autor decidió usar esta configuración acróstica. Entre ellos hay, primero, como ayuda para su memorización; segundo como símbolo de la intensidad o plenitud del dolor del pueblo ( es decir, de la A hasta la Z); tercero, el confinar la expresión ilimitada de dolor, limitándose al uso de la forma acróstica. Bueno he allí, todo un panorama del contexto del libro, espero que no los haya perdido con esta introducción un poco técnica pero nos servirá de base para los conceptos que voy a presentar en los siguientes artículos. Por el momento, los dejo, nos vemos en la próxima entrega. Bendiciones.