La misión como bendición: Una alternativa para la iglesia

Me gradué del seminario hace 22 años. En esos 5 años de capacitación teológica nos tocaba pensar seriamente acerca del concepto de misión integral[1]. Con el correr de los años ha habido gran debate acerca de que es la misión de la iglesia y que implica esa misión. Como fiel admirador del AT siempre había oportunidades en que, me tocaba pensar seriamente en el aporte del Antiguo Testamento para la base bíblica de la misión de la iglesia en el contexto de América Latina y en aquel tiempo de Guatemala. Este reto me asustaba un poco. En esa época ( y en esta por supuesto) nos tocaba leer literatura teológica de una gama de posturas y a dialogar con personas que, al igual que muchos , tenían una pasión por ese tema tan inquietante de la misión del pueblo de Dios en América Latina. Era una época muy rica para la reflexión. Durante la década de los 1980 y la primera parte de la década siguiente, por todo el mundo y particularmente en América Latina había un despertar del interés entre los evangélicos en cuanto a repensar lo que debía ser la identidad y razón de ser de la iglesia. Esta preocupación incluía una interacción crítica con otras corrientes teológicas, especialmente el pensamiento ecuménico y la opción liberacionista, y una reconsideración de algunos modelos históricos de lo que hoy llamamos la misión integral u “holística”. Por cierto el concepto de Misión Holística ( que no es más que una palabrita rebuscada para hablar de “integral) la discutimos hasta la saciedad por aquellos días en aquellos contextos chapines. En los estudios bíblicos más académicos que se han hecho hasta la fecha sobre la misión ha habido mayor énfasis en el Nuevo Testamento que en el Antiguo. Hasta cierto punto, esta tendencia es natural. Obviamente, los compromisos y actividades de Jesús y de la Iglesia emergente nos enseñan mucho en cuanto a nuestro deber cristiano. Sin embargo, el Antiguo Testamento también puede arrojar luz sobre el tema. Hay varias maneras de presentar la información que se encuentra en el Antiguo Testamento. Una sería desplegar todo un panorama de la gran variedad de material, señalando brevemente muchos puntos. En este artículo escogemos otra opción, la de profundizar en algo mucho más específico. Nos limitaremos al libro de Génesis, y a uno de sus temas principales, la bendición. El tema de la bendición es importante por varias razones. Nos ayuda a superar la dicotomía que a menudo se ha hecho en discusiones sobre la misión de la iglesia entre lo “espiritual” y lo “material”. Siempre la gran discusión ha sido por un lado a la crítica de que la iglesia es “demasiado espiritual” no cumple su función social y por otra lado que es demasiado social que no cumple o inhibe lo espiritual, limitando a la misión a una cosmovisión humanista, desarrollista y sociológica. Por otro lado también, nos revela que la misión para el cristiano no se puede separar de otros temas claves, como la formación del carácter y el desarrollo de la fe. Es decir para la Biblia y sobre todo el AT, no existe tal separación. La separación la hizo la iglesia histórica. Pero asumimos por esta herencia histórica que la Escritura la tiene. Además, lo que es llamativo para nosotros en América Latina es que el pueblo de Dios en Génesis tiene que aprender cómo encarnar la misión en contextos difíciles de hambre, guerra y graves conflictos familiares. Así que la propuesta es que La Misión INTEGRAL EN REALIDAD ES un Llamado a Ser DE Bendición. y El pasaje fundamental de esta propuesta es: Génesis 12:1-3 Es decir Las discusiones sobre la misión en el Antiguo Testamento comúnmente mencionan Génesis 12:1-3. Parte de la atracción que tiene este pasaje es el alcance y amplitud de su visión, expresados por la frase “todas las familias de la tierra” (v. 3). Pero, aquí encontramos mucho más de lo que tal vez imaginemos a primera vista. No es un pasaje aislado y sin contexto. Primero, la palabra “familias” (heb. mišpāHôt) se conecta con el capítulo diez, donde aparece varias veces en la enumeración de los descendientes de los hijos de Noé, la “Tabla de las Naciones” (10:5, 18, 20, 31, 32). Como mínimo, esta conexión léxica indica que el llamado de Abram está diseñado para alcanzar a “todas” esas familias, o sea, a toda la humanidad que nace después del juicio del Diluvio. Segundo, la oración “engrandeceré tu nombre” (12:2) nos hace recordar el famoso relato de la torre de Babel (11:1-9). Lo que la humanidad buscaba en esa construcción se ve en el 11:4: “hagámonos un nombre”. Es decir, buscaban la fama, pero una fama basada en la rebeldía (rehusaban llenar la tierra; cp. 1:28) y en el deseo de llegar hasta donde estaba Yahweh (la cúspide de la torre supuestamente llegaría al cielo). He aquí, un eco de la tentación de ser como Dios (3:5). En contraste, Abram y el pueblo que surgiría de sus lomos no deberían manifestar la desobediencia de los de Babel ni tener las mismas aspiraciones arrogantes. La grandeza de su nombre vendría por la gracia de Dios y por cumplir su misión, no por las pretensiones humanas. Tercero, la centralidad del tema de la bendición para la misión se hace evidente por la repetición de la raíz “bendecir” (heb. bārak). En 12:2-3 el verbo “bendecir” aparece cuatro veces y el sustantivo “bendición” una vez. También es obvio que esta actividad de bendecir tiene su origen en Dios; los verbos en primera persona predominan en estos versículos. Un análisis cuidadoso de 12:1-3 nos lleva a una cuarta observación. Estos tres versículos se pueden dividir en dos partes simétricas. Cada parte empieza con un imperativo, el cual es seguido por tres promesas:

12:1-2a Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré.

Y haré de ti una nación grande,

y te bendeciré,

y engrandeceré tu nombre.

12:2b-3 Y sé bendición.

Y bendeciré a los que te bendijeren,

y a los que te maldijeren maldeciré;

y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.

Esta estructura nos señala otra verdad fundamental relacionada con la bendición. Para que el pueblo de Dios sea una fuente de bendición para con los demás (12:2b-3), primero tiene que recibir y experimentar la bendición (12:1-2a). El mandato de ser bendición no viene sino hasta después de la promesa de convertirse en una nación grande, bendecida y con gran nombre. En las siguientes narrativas, siempre hay cierta tensión precisamente en este punto—es decir, entre la experiencia de ser bendecido y la naturaleza de la interacción de los patriarcas con quienes los rodean. En resumen, hemos hecho cuatro observaciones basadas en Génesis 12:1-3: la misión es para beneficiar a todas las familias de la tierra, el renombre que se logrará se basará en servir a la humanidad y no por la ambición, la misión se define por la bendición, y se puede ser canal de bendición hacia el mundo solamente después de haber experimentado la bendición. Lo que nos toca ahora es tratar de entender a la luz de Génesis cual es el significado de “bendecir” y “bendición”. Si la misión del pueblo de Dios es ser bendición, es imprescindible definir en qué consiste la bendición. Seguiremos en la otra entrega.


[1] Este documento tiene como base las reflexiones de mi profesor del AT Dr. Daniel Carroll. El ha estado escribiendo libros acerca de este concepto, he tenido el privilegio de leerlos, así como sus ponencias y artículos. Es una voz autorizada cuyos escritos combinan la nitidez académica pero también el corazón pastoral y misionero. Considero que su concepto de Misión Bendición, será de mucha influencia sobre todo en el siglo XXI

Una respuesta to this post.

  1. Publicado por hugo Tobar en 9 Septiembre 2009 at 10:00

    Bien hecho!!
    Que diferencia, con el concepto de bendicion que escucho una y otra vez en los medios populares evangelicos. Hoy mismo, estaba en un negocio y tenian una emisora en la cual hablaba un lider y decia entre otras cosas, refiriendose a Jabes- “Señor bendiceme”… eso es lo que tu debes hacer tambien, solo pide y Dios te da bendicion… tu eres la bendicion y por lo tanto bendice a medio mundo. Solo reclama las bendiciones y Dios esta obligado a darltelas….. vaya que fatidio!!!!.
    Nada que ver con verel principio de bendicion como se plantea aqui: 1. Esta procede de Dios, puesEl es la fuente. 2. Ciertamente involucra aspectosconcretos- materiales. 3. Un pricipio etico profundo- devocion sincera. De esto nada que ver hoy. la iglesia esta en peligro de comercializar la bendcion- solo pidela, pues si Diis es tu padre el da a sus hijos lo mejor- aunque vivas como quieras… bueno eso da un gran vacio biblico-teologico- la ortopraxis no es concecuente con el texto..4. El elemento de peregrinar, Guauuu me deja anonadado, no solo por lo que hicieron los patriarcas, sino por lo que no hicieron- Aunque siervos de Dios cometieron grandes errores en busqueda de cumplir la mision para sr bendicion. nada que ver con lo que hoy somos modelados ya sea por culpa de otros lideres o por nosotros mismos que hemos caido sutilmente. dar la apariencia de ser “intocables, que vivimos en otrs esfera, etc, etc, espiritualidad vacia.
    Finalmente, entonces, la mision de Dios(integral, u holistica) no busca engrandecerme, ni busca si mi mision que confieso es mejor o peor. El punto es que tiene sencillamente- llevar la gloria de Dios, la identificacion con las personas desde donde estan y no importarles mi vagaje. Implica compromiso y devocion sincera a Dios- no light. Aportar soluciones en un proceso y que hombres y mujeres cambien no por nuestra estrategia sino con el poder de Dios- Ese si es la trasformacion de desarrollo por medios sobrenaturales…Caminar diariamente en la vida en medio de dificultades, aciertosy desaciertos pero con la mirada de cumplir la mision para ser de bendcion como tu dices. Gracias, Dios siga siendo engrandecido.

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