Sorprendido por el poder de Dios: Cristo en la sinagoga de ellos

Estaba leyendo acerca de Lucas   4:14-30 sobre el primer mensaje de Jesús  y me preguntaba  porque un servicio religioso y una casa de Dios se convierte  en enemiga de Jesús, hasta el punto  de que lo quieren matar? Porque la casa de Dios  se vuelve hostil hacia Jesús. Hablaba con un amigo pastor  y lo oía decir  que la iglesia es el lugar  de sus más grandes frustraciones y decepciones. ¿Cómo lidió  Jesús con el rechazo de su propia casa? Como se puede pasar de “todos daban buen testimonio  de él y estaban maravillados de las palabras  de gracia  que salían de su boca” a “al oír estas cosas, todos en la sinagoga se llenaron de ira… y le echaron fuera de la ciudad y le llevaron  a la cumbre para despeñarle.. ¿Cómo se puede pasar de la admiración al odio? En varias oportunidades los narradores del evangelio dicen la siguiente expresión “en la sinagoga de ellos”. Como dije anteriormente al principio del proyecto de Dios, no hay registro  de que el plan original de Dios incluyera  algo como la sinagoga. ¿De donde vino esta forma de reunirse? El término simplemente denotaba  el hecho de un grupo  de  gente congregado  (synagoge), pero luego se designó a un edificio y se le llamo “sinagoga”. Según el diccionario  significa originalmente tanto de  la comunidad en cuanto reunida (Ex. 16:1, Hechos 13:4) como a la comunidad o congregación en sí (Hechos 9:2), en tiempo posterior  se llama sinagoga al edificio en que los judíos celebraban  el culto. Sin embargo Jesús  iba a la sinagoga de ellos. La iglesia de hoy pasa por los mismos síntomas. El pasaje de Lucas 4:14-30 nos revela como era la sinagoga de ellos y como reaccionaban ante un Jesús, que llega a desafiar su sinagoga. Deseo empezar examinando las condiciones de la Sinagoga de ellos.  Quiero usar las frases del texto para sacar algunos principios. La primera frase es: “Nazareth donde se  había criado”, esto refleja que  era un Jesús rutinario, aquí vemos un problema, es el problema de la familiaridad vrs. La intimidad. Esto significa  que Jesús era conocido en ese lugar. Lo habían visto crecer, jugar y nunca lo habían visto más allá de ese Cristo familiar de su barrio. Esta gente estaba acostumbrada a Jesús. El que sepa de Dios, lo conozca no necesariamente tengo una intimidad con él. Creo que Jesús es familiar en nuestras asambleas, pero no íntimo. La gente sabe de él, ha oído de él, pero no viven con él. De allí el resultado del poco compromiso en nuestras reuniones. Una  segunda frase que se desprende del pasaje  es “entró en la sinagoga conforme a su costumbre” Es decir es un Cristo  presente pero no relevante, aquí vemos la paradoja de la  costumbre vrs. Convicción. La palabra describe  a un Jesús que asistía  puntualmente  a la sinagoga, es decir el no dejaba de asistir por ningún motivo.  La sinagoga  no tiene sus raíces  en ningún proyecto de Dios, fue una estrategia  humana ante la necesidad de congregarse, debido a que estaban en cautiverio y opresión y estaban lejos del templo. La sinagoga tenía todo un ritual  se reunían para leer la Escritura, exponer la Escritura y citar la Escritura. Esto se parece a lo que hacemos actualmente. Al pensar en esto, saltó a mi mente una pregunta: ¿será posible que la forma en que nos reunimos hoy,  sea un proyecto humano, y no de Dios, y que a pesar de eso Jesús visita “la iglesia de nosotros”? Nazareth  era el lugar donde Jesús se había destacado. La gente ya lo conocía, quizás como un líder o un rabí. El hecho es que le dio la oportunidad de leer la Escritura, eso significaba que de alguna manera Jesús tenía influencia. No hay duda que dejamos que Jesús participe de nuestras asambleas,  pero el control lo tenemos nosotros. Sino dígame de dónde salieron los programas del cultor por la mañana? Sólo dejamos 45 minutos para que la Palabra de Jesús pueda ser escuchada en nuestras asambleas, una vez termina el tiempo, le decimos: “hasta aquí Jesús, tenemos un programa que respetar”.  Una tercera frase es “los ojos estaban fijos en él” esta frase  nos habla que hay una gran diferencia entre escuchar y entender. La experiencia ahora es que Jesús  ha terminado y la gente estaba esperando, quizás  que explicara el texto de Isaías como cualquier profeta o rabí lo explicaría. Al principio tiene toda la atención y la admiración para El, por lo que la gente está diciendo. La gente estaba escuchando, pero no hay entendimiento  de los que está pasando. Jesús nos rompe nuestros hábitos, no hará lo que nuestros criterios desean, sino lo que el desee hacer.  Luego una cuarta frase  que me gustaría enfatizar es “Y todos daban buen testimonio…y estaban maravillados…y decían” Aquí encontramos  la paradoja del discurso vrs testimonio. La dinámica  de este culto fue que cada uno de ellos decían cosas buenas  y bonitas declaraciones. Se sienten bien  y hablan bien. El culto está reducido a decir cosas bonitas y a sentir cosas bonitas. Pero a la hora de expresarse, no pasan más allá de un asombro emocional de Jesús. Decían: “no es este el hijo de José. Esta es su percepción  y su visión de un Cristo reducido. No pueden sacarlo de su percepción humana reducida. Así que entonces la “la sinagoga de ellos” era un lugar donde pasaban cosas religiosas pero no tenían una experiencia íntima y fresca de Jesús, a pesar de tener su presencia no le daban el lugar que le correspondía como dueño de la sinagoga. Y tenían una cosmovisión de un Cristo reducido a sus esquemas y percepciones humanas religiosas. ¿Cómo desafiará Jesús esta situación? Lo plantearé en la próxima entrega.

Una respuesta to this post.

  1. Publicado por Manuel en 3 Junio 2009 at 10:00

    los felicito por la palabra que nos edifica y enseña me gustaria recibir enseñanzas sobre la salvacion y el pecado gracias y DIOS los bendiga

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