Sorprendido por el poder de Dios: La historia es buena maestra II parte

En segundo lugar la Reforma Pietista fue  el movimiento renovador religioso más significativo en el protestantismo desde la Reforma.  En contraste con la primera reforma que exaltaba mucho el uso de la razón para interprestar las Escritura, El Pietismo  sin embargo, no es tan fácil identificarla con una persona en particular o considerarla como el desarrollo de un precepto básico uniforme. No fundó ninguna iglesia y no formuló ninguna confesión de fe. No obstante, cuando  hablo de .Pietismo. en los siguientes comentarios, me estoy refiriendo a un movimiento múltiple que va desde el pietismo clásico del período barroco de finales del siglo XVII, pasando por los movimientos de avivamiento de principios del siglo XIX y del movimiento de comunión del siglo XX hasta el movimiento evangélico de nuestro tiempo. Incluso algunas partes de lo que es denominado hoy en día movimiento carismático. se puede clasificar, en lo que se refiere a la intención central, dentro del alcance general de la renovación pietista. El Pietismo comenzó con una  preocupación compartida con la Ilustración: Un enfoque crítico al formalismo de la ortodoxia protestante. En contraste con la intención  original de Lutero, la teología se había convertido de nuevo en una colección de afirmaciones doctrinales absolutas, una ortodoxia, un sistema escolástico, que de ninguna manera era menos estricto que los  escolásticos de la Edad Media. En casi todas las áreas de la teología, la ortodoxia (o conservador? había reemplazado el dinamismo de la Reforma con un sistema estático. La teología luterana quedó ligada una vez más a los patrones de pensamiento ahistóricos de la metafísica aristotélica, que el mismo Lutero había considerado básicamente erróneos y que él pretendía abolir de la teología de una vez y para siempre. Muchos años de estudio de los escritos de Lutero, especialmente del joven Lutero, convencieron a Philipp Jakob Spener de la diferencia entre las intenciones originales de la Reforma y lo que habían hecho de ellas los escolásticos ortodoxos y la jerárquica iglesia estatal. En su pensamiento, Lutero había unido firmemente la seguridad personal de la salvación con un fundamento objetivo de esta salvación fuera del sujeto de la fe, pero de estos polos, que para Lutero estaban inextricablemente unidos, la ortodoxia luterana había enfatizado tanto el fundamento objetivo de la salvación que casi había quedado aislado. Este es el punto en el que el Pietismo ve su deber: estaba preocupado por la apropiación de la salvación personal. Es decir por la experiencia de la salvación.  El Pietismo enfatizaba la praxis pietatis, la devoción del corazón, una nueva relación con la Biblia, regeneración, seguridad de salvación, evangelismo y santificación. Estos términos por sí mismos muestran dónde está el énfasis del Pietismo: era una reforma de la vida espiritual. Spener apeló al Prólogo a la misa alemana de Lutero cuando fundó su collegia pietatis en Frankfurt, reuniones de edificación que él consideraba ecclesiola in ecclesia. Mientras que Lutero se quejaba de que no tenía la gente para poner en práctica el programa descrito en el Prólogo, Spener dio un paso más y se rodeó de la gente con la que él quería tomarse en serio el asunto de ser cristianos.. En términos de teología, el Pietismo no trajo nada nuevo, y lo hizo de forma deliberada. Siguió a Lutero y a los otros  reformadores. No se preocupaba por hacer una nueva teología, sino por poner en práctica lo que los reformadores habían formulado teológicamente. En su programa, el Pia Desideria de 1675, Spener deliberadamente reclama a Lutero como testigo de la teología bíblica. Así como Lutero había luchado contra la teología escolástica de la Edad Media, Spener luchó contra la teología escolástica luterana que había entrado de nuevo por la puerta de atrás en la iglesia protestante. ¿Cómo le fue al Pietismo en la reforma de las estructuras? En este punto, aparte de algunas destacadas excepciones, encontramos de nuevo una falta de  interés preocupante, lo cual significa que el verdadero interés del Pietismo la fe viva no encontró un recipiente adecuado. Sin duda, el Pietismo era un movimiento de fe, y de alguna manera un movimiento de comunión, pero desde luego no era un movimiento de  énfasis eclesiològico.

Una vez más si Lutero entrego la Biblia al puebloe, El Pietismo le regresó la experiencia al pueblo. Pero todavía falta un acercamiento más. No se vaya

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