Sorprendido por el poder de Dios: La noche en vela

Aquella tarde me encontraba sentado en mi escritorio, en la improvisada oficina que tenia en mi pequeña casa. Era el tercer año de mi pastorado en un pueblo de El Salvador. Corria  el año 1993. Los ultimos meses habian sido muy estresantes, no solo por los problemas economicos, sino por la sensación de frustración que habia en mi ministerio en la iglesia que pastoreaba. Me sentia insatisfecho y decepcionado de la poca receptividad que habia de parte de los lideres. A lo menos creia que esa era la raiz de mi problema. Sin embargo muy adentro de mi sabia que habian ciertas cosas que me estaban molestando. Una de ellas era que a pesar de seguir al pie de la letra todos los procedimientos homileticos, mis mensajes no parecían  tener impacto en la audiencia y mucho menos conversiones. Esto me molestaba en parte porque me creia un excelente predicador, muy fiel al texto, a la predicación expositiva, etc.  Por otro lado en los ultimos meses habia estado luchando con algunas encrucijadas espirituales, situaciones a las cuales no tenia respuesta. Esa tarde lleno de frustración me sente ante El Señor y volque toda mi carga ante su presencia. Una de las cosas que me preocupaba era que creia que lo mas importante  en la vida era estudiar la Palabra de Dios y que la mayoria de mis necesidades  o al menos mis mas importantes necesidades, podian resolverse  mediante el estudio de la Escritura.  Si no podian resolverse  asi, entonces tenia problemas graves, porque me habia aferrado a un sistema teologico  que no le dejaba a Dios mucho espacio para ayudarnos de otros modos. El Dios en quien creia y enseñaba no se inmiscuia en nuestras vidas como lo habia hecho en la de los creyentes del Nuevo Testamento. Por varios años eso no me molestaba mucho, pues creia que El queria que fuera asi. Yo pensaba que El habia hecho los cambios. Sin embargo aquella tarde era diferente, le pedi al Señor que me mostrara que estaba pasando, y mientras oraba, comence a sentir una sensación extraña, de pronto senti que mis palabras empezaban a cambiar y percibi por una fraccion de segundos que iba hablar en lenguas. En ese mismo instante lleno de panico, me detuve y me rehuse a seguir orando. Esto zarandeo hasta lo mas intimo de mi ser, pues mi cosmovisión teologica sabia que Dios ya no concedia  los dones milagrosos del Espiritu. Es mas no habia necesidad de ellos teniamos la Biblia completa. Por supuesto que creia que Dios hacia milagros, después de todo El es Dios y puede hacer lo que quiere. Solo que se me habia enseñado que no los hacia muy a menudo. Siempre habia tenido la confianza  en que podia probar por la Escritura , por la teologia, y por el testimonio  de la Historia de la Iglesia que Dios habia retirado  los dones sobrenaturales del Espiritu Santo. Sin embargo aquella tarde fue diferente, muy lejos estaba de mi mente, que era en ese momento que mi peregrinaje espiritual y mi esquema teologico  habia comenzado a desbaratarse.

Me  levante con una gran lucha, y estando en esta condicion me fui al culto vespertino de mi iglesia. No recuerdo que predique esa noche, pero si recuerdo todo lo que pasaba en mi interior. Toda esa semana, deje de orar, por temor a que mi experiencia se repitiera. Por fin vencido por la frustración, me quede solo un fin de semana en mi casa, y postrado desde el viernes por la noche hasta el sabado en la mañana, luche con todas mis fuerzas para que mis esquemas no se rompieran. Que tremenda lucha. Recuerdo que comenzaba a orar y cuando llegaba al punto que mi lenguaje iba a cambiar, me paraba, y asi sucedio en varias oportunidades. Al fin cuando ya llegaba la madrugada, me di por vencido y le dije a Dios que hiciera lo que quisiera, y de pronto sucedió, me encontre hablando y adorando a Dios en diferentes lenguas. Estaba presenciando la muerte de un lider de la iglesia Centroamericana, y el nacimiento de un nuevo estilo, por lo menos asi lo crei en ese momento, de liderazgo. Después de este incidente, algo nuevo sucedió en mi vida, dedique a partir de alli muchisimo tiempo a estudiar las Escrituras para descubrir que decian acerca de la sanidad y dones del Espiritu. La primera vez que yo habia estudiado las Escrituras por ese tema, no lo habia hecho con una mente abierta. Brillantes y santos hombres de Dios me habian enseñado que los dones del Espiritu  habian pasado a mejor vida con la muerte del ultimo apostol y que Dios solo hablaba hoy a traves de su Palabra escrita. No me dijeron explícitamente que Dios ya no sanaba, pero me llevaron a creer que la sanidad era una rareza y no una parte significativa del ministerio de la iglesia hoy. Por lo tanto cuando yo habia estudiado las Escrituras, no lo hice para encontrar lo que ellas enseñaban acerca de los dones del Espiritu o de la sanidad, sino para allegar razones  por la que Dios no estaba haciendo esas cosas. Desde esa fecha , cuestione todos mis argumentos  cesacionistas a la luz de la enseñanza biblica. Esta vez trate de ser lo mas objetivo que pude.  Después de varios meses, mis convicciones habian experimentado un cambio radical. Mis estudios de las Escritura me convencieron que Dios estaba tan activo como en los tiempos del Nuevo Testamento y que estos debian ser una parte importante  del ministerio de la iglesia. Tambien estaba convencido que la Biblia no enseñaba que los dones del Espiritu Santo habian desaparecido . Ninguno de los argumentos cesacionistas  me convencia ya. Todavía  no sabia si los dones del Espiritu  eran para el presente o no, pero tenia confianza en que no podian utilizarse las Escrituras para probar que habian desaparecido. Tambien empezaba a creer que Dios podia hablar de otra forma  que en las Escrituras, aunque jamas contradiciendo la Biblia.  Estos fueron cambios cataclismicos en mis conceptos. Nadie me habia influido, no habia ido a un culto y habia sido “derribado en el Espiritu”, era el resultado de un paciente e intenso estudio de las Escrituras. Casi en contra de mi voluntad habia llegado a creer que los Dones estaban vigentes. Sin embargo todavía habia repulsión, porque me sentia como si estaba traicionando a la iglesia. Asi que me vi creyendo una cosa con mi mente, pero con mi corazon no estaba seguro  de que quisiera aquellas cosas para mi vida o de la iglesia. Sin embargo sentia que estaba a punto de iniciar una nueva etapa en mi vida cristiana. Durante este período conocí e ineractúe con muchos hermanos de distintas corrientes teológicas, de la línea pentecostal, neocarismática y de la línea apostólica. Muchos de ellos me instaban a unirme a sus grupos o asociaciones, sin embargo, a medida que leía la palabra,me dí cuenta que mi anhelo por El Señor no me llevaba a convertirme en un “pente” entregado a su doctrina. Creo que mi crecimiento va más allá de ese concepto. Así que ni era conservador ni era pentecostal. Entonces que era?

 

Con el correr de los años Dios ha ido perfeccionando y monstrandome el peregrinaje hacia donde me dirige. Han pasado ya 13 años desde que tuve aquella experiencia. Lo paradójico de esta situación es que jamas he hablado en lenguas en publico, lo he hecho en privado la mayor parte de veces, pocas son las personas que lo saben y por un determinado tiempo enterre este tipo de dones.  Sin embargo en un lapso de cinco años Dios me mostro que debia desenterrarlo y que era precisamente eso y otras cosas espirituales, que tendria que enseñar al pueblo de Dios cuando  fuera el tiempo de Dios. Está llegando este momento, y creo que este medio es la primera vez en que comparto abiertamente lo que generó el cambio en mí. Creo que Dios está levantando una nueva generación de creyentes cansados de los esquemas, de las manipulaciones y de la fría doctrina teológica. Creo que Dios quiere simplemente que lo amemos y que nos apasionemos por El y por sobre todo , El desea que le devolvamos  su esposa. Esa es mi meta hoy, regresarle a Jesús su esposa, ya que todos la hemos manoseado y nos hemos adueñado de ella. Sin embargo Dios me mostro que este fuego iba a crecer a la sombra del esquema tradicional, y que debia tener paciencia. Una palabra que Dios me dio por meido de la Escritura es que la iglesia hoy está creciendo a la sombra del pensamiento Saulista. Dejeme explicarlo mas detenidamente. Pero será quizás hasta el domingo, mañana salgo para Guatajiagua, la tierra del barro negro, y dudo que pueda escribir, hasta que regrese a la capital. Así que paciencia!

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