Bueno llego al final de esta primera serie de artículos, y quiero terminar este pasaje haciendo unas reflexiones finales. Nuestro texto se centraliza en el seguir a Jesús y llevarlo a nuestras profesiones. Entonces a lo menos puedo pensar en seis aplicaciones para nuestra vida. Nuestro texto fuertemente sugiere que el seguir a Jesús comienza con la seguridad que el complementa nuestras limitaciones y suple nuestras necesidades. Todos aquellos que siguieron a Jesús estaban en tremendas necesidades. No es sorprendente que la pesca milagrosa vino después de una noche de fracaso y frustración. Esta frustración se debió a que Jesús se metió en el área donde Pedro era experto. Por otro lado ningún pecado puede alejar a Dios de nosotros. El puede lidiar con nuestro pecado. Nuestro texto enseña que el seguir a Jesús requiere fe en El como nuestro suficiente Salvador. El Señor conoce nuestra debilidades y nuestra incredulidad y la sana dándonos evidencia de su poder. El texto sugiere fuertemente que en orden de seguir a Jesús, debemos abandonar ciertas cosas. En el caso de Pedro y sus compañeros ellos debieron dejar sus redes y barcos. Es un abandono absoluto. No hay planificación para el futuro! No vendieron, no guardaron lo dejaron todo. Las cosas que más nos cuesta dejar son las cosas que nos dan identidad, fama y en la que somos expertos y en la que nos hemos desarrollado con éxito. Nuestro texto sugiere que si somos seguidores de Jesucristo, debe importarnos lo que a el le importa. Jesús vino a buscar y salvar lo que se había perdido”. Los discípulos se convertirían en pescadores de hombres, no sólo porque Jesús se los ordenó sino porque en realidad era la esencia de su misión en la tierra El texto también nos motiva a que si vamos a seguir a Jesús, no solamente debemos hacer lo que el hace, sino que debemos hacerlo en la manera que el lo hace. Pedro siempre se consideró a sí mismo como un experto pescador. Usando sus mas finos métodos la noche anterior, el y sus compañeros no pescaron nada. Pescando a la manera de Jesús, lo cual involucraba una violación de todos los principios de pescar que Pedro conocía, trajo gran éxito. Seguir a Jesús, en mi estimación, significa dejar atrás muchos de mis métodos probados en el pasado. Este enunciado podría traerle problemas a muchos, pero hay mucho de verdad en el. Dios usa siempre métodos extraños y aún absurdos. Cuando Pedro y sus compañeros siguieron a Jesús no sólo dejaron sus botes, sus redes sino sus métodos de pescadores. El texto nos enseña que no deberíamos hacer compromisos precipitados para seguir a Jesucristo, ni tampoco presionar a otros a hacerlo de la misma manera. Déjeme hacerle ver que Jesús no presionó a estos hombres para que hicieran una decisión precipitada. Considerable tiempo había pasado y sospecho que hubo mucha agonía en los discípulos al transcurrir el intermedio de los primeros llamados y este llamado final. Porque es presionamos a hombres y mujeres a hacer decisiones precipitadas sobre todo en el servicio del Señor. Las decisiones importantes no deben hacer rápido, sobre las que tienen trascendencia eterna.
- Imagínate que existe un banco que cada día abona a tu cuenta la suma de $86.400.
- Este mismo banco, al mismo tiempo, NO arrastra el saldo de tu cuenta para el día siguiente; cada noche borra de tu cuenta lo que no has gastado.
- ¿Qué harías?… Retirarías todos los días todo el dinero, para que este no se pierda.
- Cada uno de nosotros tiene este banco y su nombre es el TIEMPO…
- Cada mañana nos regala 86.400 segundos, que nosotros podemos aprovechar en lo que nosotros queramos. Pero debemos recordar que nuestro saldo no se acumula, sino que se pierde. Cada día es una cuenta nueva. Debemos aprovechar nuestra vida, y que mejor que entregarla al Señorío de Cristo. Tal vez estés pensando que tienes mucho tiempo, pero esto es relativo, cada minuto es valioso y si lo pierdes, lo lamentarás. Quieres saber que tan valioso es cada momento? Bien escucha esto: Para entender el valor de “1 año”, pregúntale a un estudiante que ha repetido un curso…
Ø Para entender el valor de “1 mes”, pregúntale a una madre que tuvo un hijo prematuro…
Ø Para entender el valor de “1 semana”, pregúntale a un padre que tiene trabajo esporádico…
Ø Para entender el valor de un día pregúntele a una esposa que perdido al esposo el día anterior
Ø Para entender el valor de “1 hora”, pregúntale a unos enamorados que esperan encontrarse…
Ø Para entender el valor de “1 minuto”, pregúntale a un viajero que perdió el tren…
Ø Para entender el valor de “1 segundo”, pregúntale a una persona que casi tiene un accidente…
Ø Para entender el valor de “1 milésima de segundo”, pregúntale a un atleta que acaba de ganar una medalla en las olimpiadas…
Ø Para entender el valor de “la JUVENTUD”, pregúntale a un anciano que daría por tener tú edad…