El primer paso es RECONOCER LOS PROBLEMAS DE NUESTRA PROFESION. (5:1-3)“Aconteció que estando Jesús junto al lago de Genezaret, el gentío se agolpaba sobre él para oír la Palabra de Dios. Y vió dos barcas que estaban cerca de la orilla del lago; y los pescadores, habiendo descendido de ellas, lavaban sus redes”
Una de mis más grandes tristezas en relación a nuestras vocaciones y profesiones es la capacidad que tenemos de divorciar al Señor de nuestro diario hacer. Desde el ama de casa hasta el estudiante universitario. En las profesiones universitarias tenemos la tendencia a creernos los expertos y a tener la última palabra. Durante muchos años se vindicó el status de profesional, pero ahora el mundo está más interesado en gente capaz que en gente graduada de algo. No es extraño pensar que hoy por hoy toda profesión está teniendo serios problemas de desempeño y de productividad. Hoy tener un título universitario por ejemplo no es garantía de prosperar o aún hacer dinero. Hay demasiada competencia, muchas variables, etc. Por eso en el mundo competitivo predomina la deshonestidad, la competencia desleal, etc. Muchas personas hoy están desilusionadas con lo que hacen y están frustradas. Bueno entonces es el momento de llevar esos problemas a las manos de un verdadero profesional. Los discípulos eran expertos en la pesca, ese era su mundo y lo hacían bien, pero de pronto empezaron a tener problemas, entonces fue cuando Jesús apareció y le dio un giro a su profesión. Pero para empezar quiero que meditemos, porque razón tenían problemas. Desvincular la profesión secular de la profesión espiritual Lo primero que quiero mencionarle a usted es que ellos estaban siguiendo a Jesús pero de ninguna manera había llevado a ese Jesús al lugar de su profesión. Pero como Dios es Todopoderoso no necesita una invitación para entrar en tu mundo profesional. Así que el llega al lugar su trabajo. Vea por un momento como fue el proceso de los discípulos. Como yo entiendo el llamado de los discípulos fue progresivo, según lo relatan los evangelios. De una manera general su llamado fue así: Como Juan lo sugiere (“He aquí el Cordero de Dios!” Juan 1:36) y la invitación de Jesús (ven y ve” Juan 1:39), Simón y Andrés siguieron a Jesús ese día. El siguiente día, Felipe y Natanael fueron invitados (¡”Siganme” Juan 1:43). Con estos discípulos (y otros discípulos?) Jesús asistió a las bodas de Caná (Juan 2:2), y testificó a la gente de Samaria (Juan 4). Jesús llamó a los cuatro pescadores para ser discípulos (Pedro, Andrés, Santiago y Juan) para seguirlo a El (Mateo 4:18-22; Marcos 1:16-20), lo cuál hicieron, pero no excluyeron el negocio de pesca de este llamamiento, el cuál lo siguieron haciendo aparte. Jesús llena el bote de peces y hace el milagro de la pesca, desde este momento los discípulos dejaron sus barcos y siguieron a Jesús a cualquier parte que el fue. Entonces este llamamiento refleja, que por alguna razón a pesar de haber recibido un llamamiento inicial, los discípulos no consideraron que su profesión tenía algo que ver con ese llamamiento, y la desvincularon de su labor con Jesús. Pero el Maestro les demostró, que eran pescadores pero que su profesión era la precisamente la plataforma para usar en el ambiente espiritual. Más adelante el usa “pescadores de hombres”. Sus problemas empiezan cuando piensa que su profesión es para usted y para sus propios logros o para los logros de la familia. Su profesión es para que la use y glorifique al Señor y su obra.
Seguir a Jesús de lejos por estar atendiendo su profesión. Me llama la atención que Lucas narra que la “gente se agolpaba sobre él” y que los pescadores estaban lejos “trabajando en sus redes”. Mientras la gente quería oír de Dios, los otros no estaban interesados en eso, a pesar de haber estado en contacto inicialmente con El Señor. Habían perdido su interés en las cosas de Dios, porque “su profesión era más importante”. Jesús apareció caminando por el mar Genezareth, que otro nombre para designar el mar de Galilea (v.1). Estos pescadores no estaban en medio de la multitud. Un barco pertenecía a Pedro (v.3) y el otro pertenecía a Juan y Jacobo. (v.7 y 10). Pero lo interesante que a pesar de estar muy ocupados y metidos en su profesión su productividad no era nada agradable, estaban en serios problemas económicos.(v.5) Y es que si Cristo no es el asesor principal de tu carrera, te lo garantizo no tendrás una buena productividad. Perder de vista la oportunidad de usar tu profesión para el verdadero propósito. El pasaje refleja en esta primera etapa el aspecto, por así decirlo, de que Jesús estaba teniendo serios problemas en ministrar a la gente. La expresión “gentío” es significativa. Había mucha gente con necesidad. Por otro lado la expresión “se agolpaba” es una expresión que incluye ya el aspecto violento. Jesús está ministrando solo, hay una gran necesidad, y sus discípulos ¡bien gracias! No pueden llegar a ayudar, porque están sacando una maestría en “lavado de redes” Una profesión debería hacernos más sensibles de la necesidad que insensibilizarnos y pensar en hacer dinero. Ahora si nosotros perdernos de vista a Jesús, Jesús no nos pierde de vista y te garantizo cuando Jesús le echa el ojo a alguien, no lo va a dejar tranquilo hasta que le ceda lo que está interfiriendo entre El y tu llamamiento. Note que dice “vio” (v. 2) , “entrando” (v.3) , “sentándose” (v 3b). Estos verbos hablan de que no tiene que pedirte permiso para meter mano en tus recursos, tu profesión. Jesús no sólo quiere “entrar” a tu negocio, vocación o profesión, el quiere reinar (sentado) quiere dirigirla en la correcta dirección. Me llama la atención que “le rogó” a alguien para que pudiera alejarse de la gente. A la hora del servicio, no es obligatorio porque Dios sabe pedirte un favor. Dios no quiere que sirvamos por obligación sino por amor y respeto a el. Dios ha venido al mundo para salvar y compartir las buenas nuevas, esa es la máxima expresión de se misión. Es decir nuestra más alta vocación es espiritual. Nuestros instrumentos o profesiones no se deben convertir en lo último de nuestras vidas, son un medio para un llamado mayor. Mientras no recobres esa visión en lo que haces, no será productivo, por lo menos no al estilo del Señor. Muy bien ya te mencione entonces tres problemas que se puedan dar en tu profesión. Ahora que puedes hacer si estas pasando por algunos de ellos? Lo primero que uno debe hacer es una introspección sobre como estoy llevando mi vida. Para eso uno tiene que hacerse las preguntas correctas, porque de eso dependen las verdaderas respuestas. Creo que ha llegado el momento para que seriamente cuestiones tu vida, tu vocación y tu profesión, y saques una conclusión honesta y sincera ante el Señor. Entonces en segundo lugar veamos…