Diario de un viajero desesperado: Elìas está aquí

Elías era tisbita. Mientras vivía ajeno a la civilización guardaba en secreto una increíble historia junto a Dios, un relato nunca dado a conocer. Se gestaba una misión específica asignada por Dios. Su nombre significa “Jehová es Dios.” No Jezabel, ni Baal… Dios es Dios, y Elías fue enviado para probarlo. Surgió de ese oscuro pasado para adentrarse en la era de la apostasía de Israel como una figura esencial ante el drama de Jezabel y Acab. Su misión de parte de Dios: derrotarles. Y sólo a causa de Elías el relato sufre un giro inesperado. La narración conserva un secreto eterno; un secreto que se adentra hasta el final de la saga bíblica en Apocalipsis 2. No es un simple relato bíblico de un lejano pasado, sino una lección para los Últimos Días, “antes del grande y terrible día de Jehová.” Malaquías 4:5 Elías se encuentra al final del Antiguo Testamento. El significativo cierre del Antiguo Testamento se enmarca en la promesa de su retorno… en la visitación de Dios bajo el arquetipo de Elías. Sus últimas palabras… “He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible.” Malaquías 4:5 18  La naturaleza de Elías y la misión de Elías volverán a modo de provisión de Dios al final de las edades. El relato contiene los elementos de la derrota de Jezabel y Acab y del glorioso arrebatamiento de Elías. Así pues, el enemigo principal en los últimos días será Jezabel, y su derrota será el preludio del rapto. Por ello, velamos por la revelación de la visitación de Elías, el efecto de la cual será “volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición. Malaquías 4:6 Elías ostenta un lugar de exaltación en toda la historia de la redención de Dios. Es honrado como el ejemplo supremo de la oración contestada en Santiago 5:16-18. “La oración ferviente (de corazón, continua) de un justo puede mucho (es dinámica en su obrar).” Elías, siendo plenamente humano, era un comandante de los cielos. Un ejemplo divino de oración.  Elías, en un cuerpo tan lleno de flaquezas como nosotros, oró con gran vehemencia para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra durante tres años y seis meses. Elías, el hombre que había detrás de la oración… Las palabras de la oración, las ideas de la oración, no generan respuestas. La vida del que ora determina el poder de la respuesta. Elías, rebosante de Energía Divina, derechohabiente de los planes secretos de Dios a causa de una rendición radical… estos son los elementos que responden a la oración. No cuánto ores, no lo que dices, sino quién eres ante Su rostro… en lo secreto. Por la oración Elías tenía potestad sobre los gobernantes de Israel: Jezabel y Acab. Mediante la oración instauró el dominio de Dios. “¡Dios es Dios!” Y eso fue lo que Elías llevó a cabo, demostró y probó. ¡Oh, qué maravilloso! ¡Su vida, el ejemplo cumbre de oración que hace reventar los cielos sobre la tierra!

La sequía arrodilla a un pueblo. Representa la substracción de la bendición de Dios, la esterilidad del desagrado de Dios. Está diseñada para producir sed… una sed que se vuelve a Dios para ser mitigada.

Elías estaba dispuesto a encadenar su propia vida al sufrimiento con tal de que el pueblo se arrepintiera y se volviera a Dios. Su misión era la derrota de Satanás, aquel que había destruido la adoración a Dios a través de Jezabel y Acab  Así pues, sus plegarias estaban en armonía con la voluntad y el imperio celeste. La vida de Elías fue vivida en la montaña junto a Dios. La montaña, una vida secreta más alta que  ninguna otra, donde aquel/aquella vive en la presencia de Dios en tal intimidad y por tan largos periodos que él/ella conoce los pensamientos de Dios y los trae a la tierra de un modo visible. “Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.” En los Últimos Días, la oración de Elías regresará. Dios moldeará en secreto las vidas de muchos individuos hasta que posean Su rectitud. Les dotará de celo por la oración y por el conocimiento de Su voluntad. Detestarán al mal sin temor y lo atacarán sobre sus rodillas. Se enfrentarán a aquellos en maldad con una bravía similar a la de Jesús, con confianza y embestida.

Gobernarán naciones –conmoverán el reino del infierno– y traerán el reino de Dios en las últimas sacudidas de la tierra. ¡Debemos regocijarnos! ¡Elías está aquí!

Una respuesta to this post.

  1. Publicado por cesar en 25 Diciembre 2009 at 10:00

    Tú lo haz dicho! Elías ha vuelto, ya está aquí. Aquí lo encontrarás: http://www.lavozdelseptimoangel.com

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