Un misionero de visita en su tierra de origen se puso de pie ante toda una iglesia para compartir su llamdo al campo misionero. Pero antes de predicar le pidio a su esposa que subiera a compartir ella tambien. La esposa subio a la plataforma , se puso detrás del pulpito y hablo de lo difícil que era para ella dejar su ciudad natal para vivir en un pais lejano. Hablo de todas las noches que habia pasado llorando acerca de esa decisión. Hablo de la estrecha relacion que la unia a su madre. Compartio lo mucho que habian disfrutado sus hijos de la cercania de su abuela, y como la echaban de menos. Entonces comenzo a llorar. En medio de lagrimas , dijo: “Pero voy a ser obediente. Voy a ir donde Jesús quiere que vaya”. Cuando termino su triste historia , la mitad de la congregación sentia deseos de decirle: “Tal vez donde deba usted ir es a su casa”.
Conoci un pastor, que a lo largo de los treinta años que trabajo con su congregación , pocas semanas olvidaba recordarle a esta, el trabajo y el puesto tan excelente que habia dejado para pastorearla. “Ustedes no se dan cuenta del sacrificio que hice para venir aquí” les decia. “No queria venir, pero decidi obedecer a Dios”. No estoy seguro de que se arrepintiera de haberse hecho pastor, pero al menos, queria asegurarse de que todos supieran lo grande que era el sacrificio que habia hecho para servirles.
La palabra del Señor a Jonas sera especialmente significativa para usted, si Dios le ha estado repitiendo algo en el corazon por segunda o tercera vez, o mas aun y no ha respondido todavía a sus indicaciones. ¿Le esta diciendo Dios que haga algo , pero usted se esta resistiendo? Puedo hacerle una pregunta, detrás de su aparente control y dominio de la Escritura y de su estatus de éxito, tiene usted una vida espiritual satisfactoria? No le estoy preguntando de lo maravilloso que es su teologia o su exegesis, ni postura teologica, le pregunto, tiene usted una insatisfacción espiritual, que no ha resuelto? ¿Y la viene cargando de años? Dejeme decirle que descubri en el libro de Jonas este principio, que me imagino que ser uno de los muchos que podemos sacar de este hermoso libro. Oiga lo que lo voy a decir: “LA INSATISFACCION EN LA VIDA ESPIRITUAL PUEDE ENTORPECER EL ÉXITO DE SU MINISTERIO. Para poder convencerlo y que El Espiritu Santo lo lleve a entender esta verdad espiritual, le voy a decir tres cosas de este principio. Primero que veamos cuales son las razones de la insatisfacción en la vida espiritual. En segundo lugar le voy hablar como se entorpece nuestro ministerio, y al final quiero mostrarle la cura para este problema. Razones, resultados, y remedio. He ahí la trilogía.